Iglesia Visión de Futuro

“La diferencia: oír para obedecer”

Lunes 28 de enero

por Omar Cabrera Jr.
Estamos aprendiendo a oír la Palabra del Señor, a ver que a través de obedecer al Señor hay victoria. Jesús dijo, al final del Sermón del Monte, en Mateo 7:24 en adelante: “A cualquiera, pues, que me oye estas palabras (todo su sermón), y las pone en práctica, lo compararé a un hombre prudente que edificó su casa sobre la roca”.
Las tormentas van a venir sobre justos e injustos, sobre fieles e infieles, sobre obedientes y desobedientes, pero la gran diferencia, es que el que oye las palabras del Señor y las pone por obra es aquel que edifica su casa sobre la roca y no sobre la arena. Las adversidades no te van a derrumbar, vas a estar siempre arraigado y cimentado en el Señor.
Me gustaría darte un ejemplo del Antiguo Testamento. Cuando vienen las diez plagas sobre Egipto, Dios le dice a Moisés: ‘Anda y dile a Faraón que vine una terrible plaga sobre ellos y los voy a hacer desaparecer de la tierra’. Leemos en Éxodo 9:19 las instrucciones que le da Moisés a Faraón: “Envía, pues, a recoger tu ganado y todo lo que tienes en el campo, porque todo hombre o animal que se halle en el campo y no sea recogido en casa, el granizo caerá sobre él, y morirá”. Palabras claras, instrucciones específicas. Uno diría: “Bueno, si Dios me da esta palabra de precaución más vale que le haga caso”.
“De los siervos del faraón, el que tuvo temor de la palabra de Jehová recogió a sus criados y a su ganado en casa, 21 pero el que no puso en su corazón la palabra de Jehová, dejó a sus criados y a su ganado en el campo. (Uno, atesoró la palabra que Dios había declarado por boca de su siervo Moisés; el otro, dice que no puso en su corazón esta palabra de Dios). 22 Entonces Jehová dijo a Moisés: —Extiende tu mano hacia el cielo, para que caiga granizo en toda la tierra de Egipto sobre los hombres, sobre las bestias y sobre toda la hierba del campo en el país de Egipto. 23 Moisés extendió su vara hacia el cielo, y Jehová hizo tronar y granizar; el fuego se descargó sobre la tierra, y Jehová hizo llover granizo sobre la tierra de Egipto. (Así que caía granizo y fuego al mismo tiempo). 24 Hubo, pues, granizo, y fuego mezclado con el granizo, tan grande cual nunca hubo en toda la tierra de Egipto desde que fue habitada” (vs. 20-24).
Cuántas veces el Señor nos da una palabra de precaución a través de su Palabra: “No hagas esto”, “Ojo con aquello”, “Esto no agrada a Mi corazón”. Uno puede atesorar esa palabra en el corazón, obedecerla, ver la protección de Dios sobre la vida de uno y todo lo que tiene, o puede hacer como hicieron estos criados que no tuvieron temor de la Palabra del Señor, no la pusieron en sus corazones y dejaron que las cosas sucedan.
Que puedas ser sensible a la voz del Señor. Cuántas veces el Señor ha hablado a través de la Palabra Semanal, ha hablado a través de Aliento Cotidiano que puedes ver en nuestras redes. El Señor te ha hablado a través de las Sagradas Escrituras, a través de algún siervo en alguna iglesia, a veces hasta a través de un burro (y si no pregúntale al profeta), ¡y no hemos escuchado la Voz!
Hoy te desafío a que oigas la voz del Señor, para que “el granizo y el fuego” no dañen tu vida, para que no sufras las tormentas ni las adversidades de la vida sino que veas la mano de Dios obrando. Hoy bendigo tu vida con un corazón sensible a Dios, sensible a Su voz, sensible a Su guía, sensible a Su estrategia divina, un corazón sensible y obediente que verá la bendición del Señor en todas las áreas de la vida. Lo declaro en el Nombre de Jesús. Amén y amén.