Iglesia Visión de Futuro

“Dios tiene un llamado para tu vida”

Lunes 12 de noviembre

Por Omar Cabrera Jr.

Dios tiene un llamado divino para tu vida. En Hechos (13:1-2) dice la Palabra del Señor que: Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Níger, Lucio de Cirene (que lo conocemos porque había ayudado a Jesús a llevar la cruz), Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, (se ve que era una persona de influencia) y Saulo. Ministrando estos al Señor y ayunando, dijo el Espíritu Santo: «Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado».

Estos hombres servían al Señor, estaban ahí  ministrando al Espíritu Santo, ministrando al Señor, participando de la congregación, como tal vez muchos que vienen a la Iglesia, van a alguna Célula, se capacitan para servir al Señor, están en alguna clase de entrenamiento, como en la iglesia que tenemos Capacitación Destino y sienten que Dios tiene un llamado para sus vidas. Saulo sentía que tenía un llamado de parte de Dios, pero lamentablemente, estaba haciendo lo incorrecto. Sirviendo a Dios como él creía que tenía que hacerlo, perseguía a los cristianos. Y en Hechos capítulo 9 tiene ese encuentro con Dios camino a Damasco. “Saulo, Saulo ¿porque me persigues? -¿Quién eres, Señor? –Yo Soy Jesús, a quién tú persigues. Y le dice: Dura cosa te es dar patadas en contra del aguijón”. El aguijón se colocaba en las carretas, para que el caballo que se desbocase, al patear, se calmase un poco, porque se daba cuenta que traía mucho dolor. Eso es lo que Pablo estaba haciendo. Inmediatamente, le pregunta al Señor: ¿Qué quieres que yo haga? Queda tres días ciego, y no comió ni bebió. Y viene un discípulo para orar por él, Dios lo tuvo que convencer, porque como Pablo era un perseguidor de los cristianos, éste discípulo no quería saber nada, y “El Señor le dijo:—Ve, porque instrumento escogido me es éste para llevar mi nombre en presencia de los gentiles, de reyes y de los hijos de Israel, porque yo le mostraré cuánto le es necesario padecer por mi nombre” (Hechos 9:15-16).

Muchos creen que el llamado es cero conflicto, cero problemas, cero adversidad. Cuando yo acepto el llamado de Dios, voy a tener que enfrentar adversidades. De hecho, a partir de ese momento, mi peor enemigo, mi enemigo Nº 1 es el diablo mismo, porque estoy sirviendo al reino de la luz y el reino de las tinieblas va a venir en contra de  mí. Pero, nadie nos podrá hacer frente todos los días de nuestras vidas. Esto fue lo que le dijo Dios a Josué (Josué 1:5b) “como estuve con Moisés estaré contigo”. Así como el Señor estuvo con Pablo estará con nosotros.

En ese momento, Ananías oró por él, se le cayeron esas escamas porque había quedado ciego, recibió la vista y recibe el llamado. Tal vez  no ves el llamado que Dios tiene para tu vida; mi oración es que hoy se te caigan esas escamas de los ojos y que puedas darte cuenta que Dios tiene un llamado para tu vida, y el Espíritu Santo, con nombre y apellido, está diciendo: “Apartadme a fulano de tal, para la obra del ministerio”.

Bendigo tu vida, que hoy puedas aprender a ser sensible al Espíritu de Dios, que puedas cumplir con el propósito y el llamado que Dios tiene para tu vida y que todo lo que hagas sea siempre para la gloria de Dios. Te bendigo en el Nombre de Jesús. Amén y amén.