Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células jóvenes y adultos diciembre 2018

Lunes 3 de diciembre

CAMBIANDO LAS COSTUMBRES

Romanos 13:11-14; Mateo 24:3-14

“Y esto, conociendo el tiempo, que es ya hora de levantarnos del sueño; porque ahora está más cerca de nosotros nuestra salvación que cuando creímos”.

Romanos 13:11 (RVR 1960)

Debemos estar conscientes de que esperamos la venida del Señor para que nos lleve con Él. Desde el tiempo del apóstol Pablo la iglesia lo ha estado esperando y deseando; ha estado amando Su venida. Dice la Escritura que en los días que precederán a Su venida, el amor de muchos se enfriará; por eso que nos exhorta a mantenernos unidos al Cuerpo. Ahora volvamos a nuestro texto base: Hebreos 10:25 y cambiemos la mala costumbre.

  1. Costumbre = hábito, algo que se hace o realiza constantemente. ¿Por qué el Espíritu ordena por medio de Pablo a congregarse? Porque había algunos creyentes hebreos que estaban abandonando las reuniones de la iglesia para volver a su antigua religión judía. Volver a la religión era regresar a la ley, dejar de congregarse era desechar la gracia de Dios. 
    1. Una cosa es que exista un motivo de “fuerza mayor”. Existen muchas excusas de la gente para no ir a la iglesia. Hay diferentes reacciones en los miembros de la iglesia. Hay quienes están de acuerdo y asisten fielmente a la iglesia y también hay quienes no les parece que sea necesario y, por tanto, brillan por su ausencia.

Puede suceder como decimos una razón de fuerza mayor, es decir: un imprevisto o una situación que no nos permita asistir, pero,

  1. Otra cosa es que se haga una “costumbre”. Estos son los pensamientos de algunos que no están de acuerdo:

Hay quienes piensan que ellos no necesitan ir a su Célula o inclusive a la iglesia para adorar a Dios. Y argumentan que Dios está en todas partes y, por tanto, ellos pueden leer y orar en su casa.

Otros piensan que ir a la iglesia con regularidad es señal de fanatismo, por tanto, no asisten.

Y aun otros piensan que como todo en exceso es malo, asistir mucho a la iglesia también debe ser malo.

 

  1. Para muchos el congregarse no es una prioridad en su agenda. Lamentablemente, hay muchos hermanos que tienen en poco congregarse con la iglesia y por esa razón, se quedan en sus casas, en sus trabajos o se van a pasear. Este problema no es algo nuevo.

 

  • Más bien la costumbre para cada creyente como regla de vida tendría que ser “congregarse habitualmente”.

a)     Mientras no haya un compromiso siempre habrá una excusa, debemos comprometernos con asistir fielmente a las Células y a las reuniones; es una sana costumbre que tenemos que practicar.

  1. Cuando una persona está comprometida con una causa, no retrocederá. Dios nos habla que no agradará a Su alma el que retroceda, no busque excusas; haga lo que a Dios le agrada.
  2. Fue el compromiso de amor que hizo que nuestro Señor Jesucristo muriera por nosotros. Jesús no miró el precio, solo miró la voluntad del Padre y Su deseo era agradarle, aunque le costara la muerte, pero no hizo la obra por obligación, sino por amor. Si amamos al Señor, obedezcamos Sus mandamientos. Entonces: congregarse no es quedarse en la casa leyendo la Biblia o haciendo oración. Congregarse es algo mucho más personal e íntimo.

 

  1. Tanto más cuando el día se acerca.
    1. ¿A qué día se refiere? Al día de la venida de Cristo. Cada vez está más cerca Su venida; no podemos ignorarlo ni pasarlo por alto: El viene pronto y no podemos perder tiempo. Redimamos bien el tiempo porque los días son malos.
    2. Es tiempo de buscarle con todo el corazón. Busquémosle mientras puede ser hallado.

 

Conclusión: Hagamos nuestro este llamado de atención: “NO DEJEMOS DE CONGREGARNOS” y si así lo hemos hecho, empecemos nuevamente y tomemos el hábito de congregarnos hasta el gran día en que Cristo venga por Su iglesia.

Para orar: Que nos preparemos para Su Venida gloriosa.

Para hacer: ¿Qué opinión tienes respecto de tus costumbres espirituales? ¿Cómo te estás preparando para la Venida del Señor?

 

Lunes 10 de diciembre

EL DÍA VIENE – Mateo 25

“Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir” Mateo25:13

Dice la Biblia que el ministerio de la Iglesia Cristiana llegará a su fin cuando menos lo esperemos. Cuánto más confiados estemos. El final llegará sorpresivamente, como cuando un ladrón nos sorprende de noche (1Tesalonicenses 5:2). Jesús les dijo a Su discípulos que se acercaba el día cuando ya no estaría entre ellos, que subiría al Padre.

  1. MATEO 25
  2. Narra la parábola de aquellas diez jóvenes solteras.

Debemos mirar está parábola a la luz del pensamiento oriental, para poder comprenderla. Una boda era una gran ocasión. Toda la gente acompañaba a la pareja hasta que llegaran a su casa matrimonial. Lo hacía de esta manera para felicitarlos por tan grande acontecimiento. En aquel entonces, aquellos que se casaban no se iban de luna de miel, sino que se quedaban a disfrutar en su propio hogar. Durante esta primera semana recibían múltiples visitas de sus seres queridos. Así que no se trataba solo de un día de fiesta, sino que a este día se sumaban siete días de celebración. Este gran acontecimiento fue el que perdieron estás jovencitas por su negligencia.

  1. En la noche tomaron sus lámparas, pero no aceite.

Las diez jóvenes vírgenes del cortejo nupcial tenían que acompañar a la novia hasta la llegada del novio, quien en está parábola es un símbolo o tipo de Cristo viniendo a buscar a Su iglesia. Estar con la novia no garantizaba ser parte del cortejo y participar de la boda dado que el novio podía llegar a cualquier hora, como este que llegó a la noche. Además, nadie podía estar en la vía pública de noche sin una lámpara porque no estaba permitido. Era indispensable tener una lámpara y con la suficiente cantidad de aceite por si se prolongaba la espera. Otro detalle importante es que una vez que ha llegado el novio, y se ha cerrado la puerta, los que lleguen tarde a la ceremonia ya no pueden entrar. Así es que el drama de la parábola de Jesús se representa exactamente en el siglo XX. Aquí no tenemos ninguna historia imaginaria, sino un gajo de la vida de una aldea de Palestina.

  1. Cinco de ellas no programaron tener que esperar demasiado al novio, y no colocaron aceites en sus lámparas.

Hubo falta de prevención en estas jóvenes. No se puede rendir bien un examen estudiando todo el temario el último día, lo más probable es un fracaso académico. Un médico recién graduado no puede ejercer su profesión en un consultorio de la noche a la mañana, debe en la etapa previa hacer pasantías. No se adquiere carácter, ni temple, ni integridad en un solo día, ni en unas pocas horas. Tristemente, hay tantísimos creyentes que no están listos para lo repentino de la venida de Jesús como ladrón en la noche, porque siempre esperan contar con más tiempo para realizar dichos actos consagratorios. Ignoran o hacen oído sordo a la advertencia de que no sabemos el momento exacto de Su llegada y que además no sabemos cuántas oportunidades nos quedan en el peregrinar de esta vida.

  1. Rápida y desesperadamente pidieron aceite a las otras cinco, pero no se lo dieron.

Nos advierte que hay ciertas cosas que no se pueden pedir prestadas. A las vírgenes insensatas les resultó imposible conseguir aceite prestado cuando descubrieron que les hacía falta. No se puede recibir prestada una relación con Dios. Cada cual debe poseerla por sí. No podemos estar viviendo siempre de prestado del capital espiritual que han reunido otros. Hay ciertas cosas que tenemos que ganarnos o adquirir por nosotros mismos, porque no nos las pueden prestar otros.

 

Esto nos hace meditar también acerca de que hay cosas tan importantes en la vida, que no se pueden dejar para último momento. Hay que comenzar hoy. Como dijo Benjamin Franklin: “Un hoy vale por dos mañanas…”. Tantas veces caemos en la tentación de dejar para mañana la oración, la obediencia, la búsqueda de Dios, aplazamos la consagración para épocas con mayor tiempo, siempre tenemos una excusa, pero cada minuto que pasa nos acerca a aquel día que Jesús vendrá a buscar a Sus escogidos.

  1. “Velad, pues, porque no sabéis el día ni la hora en que el Hijo del Hombre ha de venir”.

Esta advertencia debe resonar y renovarse todos días en nuestras conciencias. No podemos jactarnos de logros pasados, debemos ser vigilantes de la santidad adquirida, guardianes de la salvación tan grande que nos ha sido otorgada.

  1. MUCHOS DICEN: YO NO NECESITO CONGREGARME PARA BUSCAR A DIOS.
  2. Es muy cierto que Dios está en todas partes, pero no existe mayor mentira y engaño que esta declaración.

Esta declaración es un engaño porque está dicha fuera de contexto. Cuando los cristianos se reúnen en el nombre del Señor, Él habita en medio de ellos y allí hay bendición y vida eterna. (Salmos 133). Dios está en todos lados por Su capacidad omnipresente, por lo que abarca Su poderío, pero no habita, o hace estadía en cualquier lugar. Dios observa la conducta de la persona que no asiste en forma regular a la iglesia, pero no la aprueba. Podemos abordar a Dios de manera privada, en la intimidad, en el hogar, pero quien no puede tener relación con el Cuerpo, tampoco puede tener relación con Su cabeza, a Jesús. La comunión con los hermanos es la demostración del grado de nuestra comunión con Dios.

  1. Cuando un creyente se deja de congregar también está dejando de velar.

¿Por qué está dejando de velar quien deja de asistir a la iglesia? Sencillamente porque no está bajo cobertura de un liderazgo, bajo la supervisión de otros hermanos, lo que lo expone al error, a caer en un espíritu místico. Además porque en la soledad estamos mucho más expuestos a contaminarnos con el pecado.

  1. Esto debe ser un BOTÓN DE ALERTA.
  2. Porque no sabemos el día ni la hora en que escucharemos el grito:¡Ya viene el novio!

Debemos entender definitivamente que la declaración: “no sabemos”, que se presenta aquí es sin atenuantes. No puedes pasar por alto como cristiano nunca esto en el paso de tu vida. Debe estar siempre presente día a día. Ni siquiera podemos hacerlo de semana a semana o de mes a mes. La llama tiene que arder en el altar siempre. Es un mandamiento para todos los días de los 365 días del año.

Conclusión: Más de dos mil años han pasado desde que los apóstoles presenciaron la ascensión de Jesús y hasta hoy, todavía no ha vuelto. Pero Pedro dice que no nos impacientemos, ni pensemos que el Señor se está tardando (2Pedro 3:8-14) porque Él volverá a su debido tiempo.

Oración: Qué siempre estemos listos para Su venida.

Acción: Tomar tiempo para intercambiar ideas sobre la venida del Señor y luego orar para no dejar de congregarnos y ser fieles.

 

Lunes 17 de diciembre

El día se acerca

Romanos 12:1-3; Mateo 24;44; Apocalipsis 22:20; 1 Pedro 4:1-11

“Mas, oh amados, no ignoréis esto: que para con el Señor un día es como mil años, y mil años como un día”. 2 Pedro 3:8 (RVR 1960)

Recuerda que nuestro tiempo no es el tiempo del Señor. Dice la Biblia que: ‘mil años es como un día delante de Dios’. Jesús volverá pronto y de acuerdo a las profecías, el fin de la historia humana, se acerca. Todos los acontecimientos de actualidad señalan hacia la venida de nuestro Señor. La segunda venida de Cristo es mencionada 318 veces en el Nuevo Testamento. Esto es algo muy importante que debemos considerar. Nada pudiera ser más claro que la enseñanza del retorno de nuestro Señor. Aun así, el apóstol Pablo nos proveyó una descripción muy detallada y una cronología exacta de la segunda venida de Cristo para evitar errores.

  • EL REGRESO DEL SEÑOR IMPLICA DOS COSAS:
    • La glorificación de los fieles.
      • LA RESURRECCIÓN DE LOS SANTOS
      • “…con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, y los muertos en Cristo resucitarán primero.” (1 Tesalonicenses 4:16 – NVI).
      • A. Es interesante notar que aquellos que han muerto en Cristo serán los que se levantarán primero para encontrarse con el Señor.
      • El apóstol Pablo nos enseña que aquellos que aun estemos vivos seremos arrebatados para estar con el Señor.
      • Arrebatados.
      • a. Esta expresión da la idea de una fuerza que repentinamente es ejecutada.
      • b. Expresa la idea de tomar a una persona y ponerla en otro lugar.
      • c. Cuando Cristo venga arrebatará con fuerza a aquellos que le pertenecen.
    • El juicio y condenación de los malos.

“¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?” (Mateo 23:33).

Este texto está tomado del gran sermón de Jesús contra de los fariseos. Ellos eran los maestros de la Biblia en el tiempo de nuestro Señor. Él los llamó hipócritas (23:14). Los llamó “insensatos y ciegos” (23:17). Él dijo: “¡Serpientes, generación de víboras! ¿Cómo escaparéis de la condenación del infierno?”. (2 Tesalonicenses 1:7-9).

    • Porque está claro que Cristo volverá para destruir a los enemigos de Dios y seguidores del diablo. Conociendo todos estos detalles de la la segunda venida de nuestro Salvador, ya no hay necesidad de temer al futuro. Podemos confrontarlo con la firme esperanza de que Él volverá pronto para llevarnos a estar con Él por la eternidad. Sin embargo, quienes no están preparados para recibirlo vivirán con el terror de no saber que les depara el futuro cercano. Aprovechemos esta oportunidad para volvernos a Dios y esperar Su pronta venida.
  • DEBEMOS VIVIR A LA EXPECTATIVA DEL RETORNO DE JESÚS, POR ESO:
    • No podemos vivir muy cómodos en nuestros hogares sin ir a la Iglesia. Nuestra esperanza radica en nuestra seguridad acerca de las cosas que están por venir. ESPERANZA: Expectativa razonable y segura de un evento futuro.

Nuestra seguridad está basada en lo que conocemos y creemos de lo que dice la Palabra de Dios. La Palabra de Dios nos da la seguridad y el consuelo que necesitamos.

    • No podemos conformamos a las costumbres de este siglo (Romanos 12:2).
      La Vida que agrada a Dios: 1 Tesalonicenses 4:1–18.
      IGNORANCIA Y REVELACIÓN.

Mucho de nuestro desconcierto en la vida cristiana se debe a nuestra ignorancia de los propósitos de Dios; y mucha de nuestra ignorancia se debe a que no conocemos bien lo que Dios ha revelado en las Escrituras.

No dedicamos tiempo a la meditación y al estudio de la Palabra y, como consecuencia, no tenemos criterios adecuados para poder entender y enfrentar las diversas circunstancias que se nos presentan en la vida.

    • No debemos asimilar la cultura dominante. DEBEMOS ESPERAR SU VENIDA PREPARÁNDONOS

1 Tesalonicenses 4:15 (RVR1960)

Pablo afirma que, ya sea que Cristo vuelva pronto o que tarde en aparecer, se encontrará con dos grupos de creyentes: los vivos y los muertos. los que durmieron; y los que estemos vivos y que permanezcamos hasta la venida del Señor. Los que estemos vivos tenemos una gran demanda de Parte de Dios, es estar preparados: Mateo 24.42–44 (RVR60).

No nos dejemos influenciar por lo que la sociedad cree o practica ni por las ideologías que quieren imponerse estemos preparados con fe y valentía para Su venida.

    • No debemos abandonar la vida de santidad. “Sed santos porque Yo soy santo”, es el lema de la Iglesia que Jesús viene a buscar.

Conclusión: La lección de hoy nos exhorta como iglesia a luchar por los ideales del cristianismo. Que debemos vivir siempre alertas, pendientes del regreso de Jesucristo. Que Su llegada no nos sorprenda perdiendo el tiempo en intereses egoístas. El énfasis de este mensaje es que recordemos que Jesucristo volverá. Que estemos preparados para el regreso repentino de nuestro Señor. Porque el Señor volverá en un abrir y cerrar de ojos, al sonido de la trompeta. Ese día, el plan de salvación se consumará y llegará el temido “fin del mundo”.

Para orar: Que nos santifiquemos cada día.

Para hacer: ¿Qué costumbres ves que adquirimos de este mundo y cómo podemos cambiarlas?

 

Lunes 24 de diciembre

Mientras recordamos Su nacimiento, esperamos Su venida

Lucas 2; Romanos 8:21

“¡Gloria a Dios en las alturas, y en la tierra paz, buena voluntad para con los hombres!”.

Lucas 2:14 (RVR 1960)

El regreso de Jesucristo se acerca y con Su llegada, el juicio de las naciones. Los discípulos le preguntaron: ¿Señor, cuando será el tiempo de tu regreso? Jesús les contestó que cuando vieran las señales.  Nadie sabe cuándo volverá el Señor. Hoy que recordamos Su nacimiento más que nunca abramos la puerta de nuestros corazones a Jesús. En Belén no hubo lugar para Él, pero en nuestra vida Jesús debe ocupar el primer lugar.

 

  1. Debemos buscar el perdón de Dios y dejar que Cristo tome control de nuestras vidas. La indecisión es muy peligrosa. ¿Por qué lo decimos? Porque, como señaló el discípulo Santiago, el indeciso es “inconstante en todos sus caminos” (Santiago 1:8). Tal como una barca sin timón que es arrastrada de acá para allá por la tormenta, esa persona se deja llevar por la cambiante opinión popular, lo que fácilmente puede conducirla al naufragio espiritual. Hay quienes incluso terminan culpando a los demás por su lamentable situación (1 Timoteo 1:19). ¿Cómo evitaremos que eso nos suceda? Esforzándonos por estar “estabilizados en la fe” (léase Colosenses 2:6-7).Esa estabilidad se alcanza aprendiendo a tomar decisiones que reflejen confianza en la Palabra inspirada de Dios (2 Timoteo 3:14-17). Y sobre todo como decimos que Cristo tome el control de nuestra vida.
  2. Que nos proteja de la ira venidera. Dios te advierte por los aguijones de la conciencia natural. Hay algunos que tratan de suprimir los sentimientos de sus conciencias. Así pues, Dios a menudo nos advierte por nuestras propias conciencias. Tú que eres joven debes escuchar especialmente la voz de tu conciencia, pues Dios la usa para advertirte de huir de la ira venidera. Y como Dios nos advierte por medio de nuestras conciencias, así Dios nos advierte por Su Palabra, sobre todo por la predicación de Su Palabra, y así también por medio de Su Espíritu.

 

 

  • Asegurémonos de que nuestro nombre esté escrito en el libro de la vida. No descuidemos una salvación tan grande, es decir tengamos cuidado de nuestro diario vivir dándole el lugar que le corresponde a Dios.
  1. La historia de la salvación tuvo su principio y tendrá su fin. 1 Juan 5:11-12 Y el testimonio es éste, que Dios nos ha dado vida eterna, y su vida está en su Hijo. Aquel que tiene al Hijo tiene la vida; aquel que no tiene al Hijo de Dios no tiene la vida.
  2. A pesar de que la 1 Juan 5:11-12 está escrita para darle a los cristianos convicción de su salvación basados en el testimonio de la Palabra de Dios, este pasaje también destaca el punto clave en la salvación. Dios no es solamente perfecta santidad (cuyo carácter santo nosotros nunca podremos alcanzar por nosotros mismos o por medio de nuestras obras de justicia) sino que Él es también perfecto amor y todo gracia y misericordia. Debido a Su amor y gracia, Él no nos ha dejado sin esperanza y solución.

El envió a Cristo a Belén para que al entrar en nuestros corazones terminemos reinando con Él por la eternidad.

  1. Así como también el reinado del Mesías tuvo su principio y tendrá su fin. Esto nos habla Isaías 11 cuando habla allí del milenio donde Jesús se manifestará como Rey y nosotros los que seamos transformados reinaremos con Él y luego de mil años el diablo será soltado para por un breve tiempo engañar a los hombres, pero será lanzado al infierno.
  • La Biblia nos ayuda a estudiar las profecías que apuntan hacia el fin de la historia de la salvación. [Ver apéndice 1].
  • La Epístola a los Hebreos dice que Jesús, nuestro Sumo Sacerdote, murió por nuestros pecados y ascendió al cielo para interceder por nosotros con Su sangre en Sus manos como ofrenda grata a Dios. (Hacer un comentario en conjunto con los asistentes a la Célula sobre todo con los que estuvieron en los estudios donde vimos el libro de Hebreos).
  1. Jesús fue coronado por Dios y le dio el título de Señor, Juez Justo, Rey de reyes y única autoridad sobre el universo. Toda rodilla se doblará delante de Él tengamos en cuenta su Señorío y rindamos nuestros corazones sobre todo en esta fecha tan especial para tener comunión con Cristo y alejarnos de todo espíritu de consumismo o materialismo y enfocarnos en lo importante y Juntos proclamemos:
  2. “No hay otro nombre debajo del cielo, dado a los hombres en quien podamos ser salvos” (Hechos 4:12).

 

Conclusión: En Cristo hemos logrado vida eterna. El reinado de Cristo se estableció con Su nacimiento, muerte y resurrección. La consumación de Su reinado será el día de Su regreso. Tiene que concluir bajo el control absoluto del Señor.

Para orar: Que estemos preparados, alertas, conscientes de que todas las señales ya nos están advirtiendo que la venida del Señor está más cerca de lo que nos imaginamos.

Para hacer: Que hoy sea un día de reflexión para saber si Su reino y voluntad están siendo establecidas en nuestras vidas.

 

Apéndice 1 (Para que cada uno lo pueda ver en su casa como un estudio devocional leer cada versículo).

Cristo saldría de Israel (Números 24:17-19, Isaías 11:1,49:7, Hebreos 7:14).

Cristo sería descendiente de Abraham, Isaac y Jacob (Génesis 12:2;17:19; Números24:17).

Cristo nacería en la familia de David (Génesis 49, Isaías 11, Romanos 1:3).

El sería:
La luz del mundo hasta el fin del mundo
 (Isaías 49:6, Lucas 2:32).

   El Redentor (Isaías 49:7,26,59:20,60:16, Romanos 11:26).

  El Salvador (Jesús) (Isaías 19:20,43:3, Lucas 2:11, Hechos 13:47, 1Timoteo 1:15).

   El Mesías (Cristo) (Daniel 9:25, Juan 1:41).

   El Rey de reyes (Daniel 2:37, 1Timoteo 6:15, Apocalipsis 17:14).

   El Rey de Israel (Isaías 44:6, Sofonías 3:15, Juan 1:49).

   El Señor de los señores (Deuteronomio 10:17, Salmos 110:1, Apocalipsis 17:14).

  El Príncipe de Paz (Isaías 9:6, Hechos 5:13, Efesios 2:2, Apocalipsis 1:5).

   El Hijo de Dios (Salmos 2:9, Romanos1:4).

   El ‘DIOS Fuerte’ (Isaías 9:6, Apocalipsis 1:8).

   Profeta (Deuteronomio 18:18, Juan 3:34,17:8).

   Bendición para todas las naciones (Génesis 12:2, Gálatas 3:8). Génesis 26:4 “por tu descendencia se bendecirán todas las naciones de la tierra”.

 

Él vendría:

   A servir, no a ser servido (Zacarías 3:8, Mateo 12:18, Marcos 10:45).

   A cargar los pecados de la humanidad (Isaías 53:4, Mateo 8:17,1Pedro 2:24).

   Para ser pecado (Isaías 53:6, 2Corintios 5:21).

   Un día de salvación dijo el Señor (Isaías 49:3, 2Corintios 6:2).

  A establecer una nueva alianza (Génesis 17:2,19, Isaías 49:8, Jeremías 31:31, Mateo 26:28, Marcos 14:24, Lucas 22:20, Hebreos 8:8).

El tiempo de Su venida fue especificado (Daniel 9:25, Lucas 1:31).

Nacería en Belén (Miqueas 5:2, Mateo 2:1,6, Lucas 2:4,11,15).

Cristo nacería de una virgen (Isaías 7:14, Lucas 1:27, Apocalipsis 12:5).

El Mesías sería Dios manifestado en la carne (Isaías 9:6, 1Timoteo 3:16, Hebreos 10:5).

Los niños de Belén serían asesinados (Jeremías 31:15, Mateo 2:17-18).

Sería llamado de Egipto (Oseas 11:1, Mateo 2:13-15,19-20).

La venida de Cristo sería anunciada por un mensajero (Isaías 40:3-5, Mateo 3:3,11:10, Marcos 1:2, Juan 1:23).

El tendría pescadores como discípulos (Jeremías 16:16, Mateo 4:18-19, Marcos 1:16-17).

Sus discípulos no pescarían nada (Isaías 19:8, Lucas 5:5, Juan 21:3).

Él recibiría ruegos para calmar la tormenta (Salmos 107:28, Marcos 4:38, Lucas 8:23-24).

Él calmaría la tormenta (Salmos 107:29, Marcos 4:39, Lucas 8:24).

Su hogar sería desolación (Salmos 69:25, Hechos 1:20).

Él iría a Cafarnaúm por un tiempo (Isaías 9:1, Mateo 4:13, Lucas 4:31).

Él Espíritu descendería sobre Él (Isaías 11:2,42:1, Mateo 3:16)

Él no podía pecar (Isaías 53:9, 1Pedro 2:22).

Él predicaría a la gente (Isaías 61:1, Mateo 4:17,10:7,27, Hechos 10:42).

Él predicaría en la sinagoga (Salmos 2:22, Lucas 4:17-21,28, Juan 7:14).

Él hablaría en parábolas (Salmos 78:2, Mateo 13:34, Juan 16:25, Lucas 8:10).

Su madre y hermanos tratarían de acercársele (Salmos 69:8, Lucas 8:19).

Él sería maestro (Isaías 54:13, Juan 7:14).

Él sería pastor de Sus ovejas (Salmos 23:1,80:1, Eclesiastés 12:11, Isaías 40:11, Juan 10:11,14,16, Hebreos 13:20).

Él establecería una Iglesia que duraría para siempre (Isa 59:21, Mt 16:18, Jn 14:16-17, Jn 16:12-15)

Él sería escuchado y no entendido (Isaías 6:9, Mateo 13:14-15, Marcos 4:12).

Él sería visto pero no percibido (Isaías 6:9, Mateo13:14-15, Marcos 4:12, Hechos 28:36).

Él no sería creído (Isaías 6:10,53:1; Mateo 15:8, Marcos 6:6, Juan 12:38).

Él obraría milagros, prodigios y señales (Isaías 8:18, Hechos 2:22).

Él haría al ciego ver (Isaías 42:7,16, Mateo 11:5).

Él resucitaría de entre los muertos (Isaías 25:8,26:19, Ezequiel 37:1-14, Juan 11:1-44, Efesios 5:14).

El Padre lo ensalzaría (Salmos 2:7, Isaías 42:1, Mateo 17:5, Marcos 9:7, Lucas 3:22, Filipenses 2:9).

Él entraría a Jerusalén sobre el pollino, sobre un asno (Zacarías 9:9, Mateo 21:5).

Ellos extenderían sus mantos ante Él (2Reyes 9:13, Mateo 21:7-8, Marcos 11:7).

Ellos cantarían: “Bendito El que viene en nombre del Señor” (Salmos 118:26, Mateo 21:9).

Ellos herirían al Pastor y dispersarían las ovejas (Zacarías 13:7, Mateo 26:31, Marcos 14:27).

Cristo sería traicionado por un amigo (Salmos 41:9, Juan 13:18, Hechos 1:16).

Él sería vendido por treinta monedas de plata (Zacarias 11:12; Mateo 27:3,5,9).

Treinta monedas de plata serían dadas por el campo del Alfarero (Zacarías 11:13, Mateo 27:7,10).

Enemigos viniendo por Él en el Jardín, tropezarían y caerían (Salmos 27:2, Juan 18:6).

Él sería clavado a la cruz (Isaías 22:23, Jeremías 10:4, Mateo 27:35, Juan 19:18).

Él sufriría y haría una expiación por el pecado (Isaías 53, Marcos 9:12).

Sería acusado por falsos testigos (Salmos 27:12,35:11,109:2, Mateo 26:60, Marcos 14:57).

Él sería abandonado por Sus amigos y se irían (Isaías 63:3, Marcos 14:50).

Él sería repudiado (Salmos 22:6, Isaías 53:3, Amós 5:10, Marcos 9:12).

Él sería odiado sin causa (Salmos 35:19,69:4,109:3-4, Isaías 49:7, Juan 15:25).

Él sería rechazado por Su propia gente (Isaías 49:5,53:3, Marcos 9:12, Juan 1:11).

Sus enemigos serían de Su propia casa (Miqueas 7:6, Juan 7:5).

Él no abriría Su boca ante los verdugos (Isaías 53:7, Salmos 38:13-14, Mateo 26:62-63,27:14, Lucas 23:9, Juan 19:9, Hechos 8:32, 1Pedro 2:23).

Ellos escupirían en Su cara (Isaías 50:6, Mateo 26:67).

Él sería humillado y ridiculizado (Salmos 22:7-8, Mateo 27:29).

Él sería golpeado y herido (Isaías 53:5, Mateo 27:26).

Él sería escupido y azotado (Isaías 50:6, Mateo 27:30, Marcos 14:65).

Él sería golpeado en la cabeza (Miqueas 5:1, Marcos 15:19).

Su apariencia sería tan desfigurada que no parecía ser de hombre (Isaías 52:14, Marcos 15:19).

Sus manos, pies y costado serían atravesados (Salmos 22:16, Zacarías 12:10, Juan 19:37,20:27).

Sería crucificado entre dos ladrones (Isaías 53:9,12, Marcos 15:27-28, Juan 19:18).

Él perdonaría a Sus agresores (Isaías 53:12, Lucas 23:34).

Él gritaría: “Tengo sed” (Salmos 22:15, Juan 19:28).

A Él le darían hiel y vinagre en Su agonía (Salmos 69:21, Mateo 27:34, Juan 19:29).

Hombres se sortearían Sus vestiduras (Salmos 22:18, Mateo 27:35, Juan 19:24).

Él sufriría intenso dolor y agonía en la cruz (Salmos 22:14, Mateo 27:35).

Él sería burlado al colgar en la cruz (Salmos 22:7-8, Mateo 27:40, Marcos 15-32).

Él sería observado y vigilado (Salmos 22:17, Juan 19:37, Mateo 27:36).

Él exclamaría: “¿Dios mío, Dios mío, por qué me has desamparado?”, palabras en Su agonizante muerte, las cuales fueron profetizadas antes de que naciera (Salmos 22:1,19, Mateo 27:46, Marcos 15:34).

Él diría: “En Tus manos encomiendo mi espíritu” (Salmos 31:5, Lucas 23:46).

Ni un hueso de Su cuerpo sería quebrado (Salmos 34:20, Juan 19:32-33,36).

Él moriría por nuestros pecados (Isaías 53:8,12, Daniel 9:26, 1Corintios 15:3).

Ellos correrían una piedra grande ante la puerta del sepulcro (Daniel 6:17, Mateo 27:60).

Su acusador, Judas, sería reemplazado (Salmos 69:25,109:8, Hechos 1:19-20).

Su cuerpo no vería corrupción (Salmos 16:10, Isaías 55:3, Hechos 2:31,13:34-35,37).

Él resucitaría de la muerte (Salmos 16:10,49:15, Isaías 53:10, Oseas 6:2. Marcos 15:6).

Él resucitaría al tercer día (Jonás 1:17, Oseas 6:2, Mateo 12:40,26:61, 27:40,27:63).

Él no fallaría (Isaías 42:4, Juan 19:30).

Él establecería Su Iglesia (Zacarías 6:13, Mateo 16:18).

Él sería la piedra angular (Salmos 118:22, Marcos 12:10, 1Pedro 2:6-8).

Habría un rebaño y un pastor (Isaías 40:11, Juan 10:16, 1Pedro 2:25).

Su palabra se propagaría a muchas naciones desde Jerusalén (Miqueas 4:2, Lucas 24:47).

Él ascendería a lo Alto (Salmos 68:18, Efesios 4:5).

Él ascendería al Cielo (Isaías 9:7, Marcos 16:19, Lucas 24:51).

Él se sentaría a la derecha del Padre (Salmos 110:1, Hechos 2:34, Hebreos 1:3).

Cada rodilla se doblaría ante Él (Isaías 45:23, Romanos 14:11, Fil 2:10).

Él nos juzgaría (Jeremías 33:15, Juan 5:22, Hechos 17:31).

Él pondría a Sus enemigos por estrado de Sus pies (Salmos 110:1, Hebreos 1:13).

Su Reino durará por siempre (Salmos 45:6, Daniel 7:14, Hebreos 1:8).

Su nombre durará por siempre (Salmos 72:17, 2Ped 1:11).

Su palabra durará por siempre (Isaías 40:8, Mateo 24:25, Marcos 13:31, Lucas 21:33, 1Ped ro1:25).

Él proclamaría salvación eterna (Isaías 62:11, Hebreos 5:9).

Él sería un Sacerdote por siempre (Salmos 110:4, Hebreos 7:17,21).

Él es el primero y el último, el Alfa y la Omega (Isaías 41:4, 44:6, Apocalipsis 22:13).

Recopilado por Bob Stanley, Octubre 1995

 

Para la semana del lunes 31 de diciembre

Isaías 58:1-12

El verdadero ayuno

En todas las épocas, la hipocresía ha sido abominación al Señor. El practicar el culto por obligación o para ser visto de los hombres, siempre ha provocado Su desagrado. Isaías se valió de dos ejemplos concretos para reprochar la duplicidad del pueblo en la adoración.

Esta porción contiene la enseñanza más completa de la Biblia acerca del tema del ayuno, probablemente porque es una práctica que se presta al abuso. Por ley, los judíos sólo tenían que guardar un ayuno en relación con el día de la expiación. Cualquier otro ayuno era voluntario y es a éste al que se refiere el profeta. Primero describe el ayuno hipócrita y después el verdadero.

 

El ayuno hipócrita (vv. 1–5).

  1. Es el que se practica cuando uno vive en rebeldía y pecado (v. 1).
  2. Es el que se practica para aparentar ser religioso (v. 2).
  3. Es el que reclama a Dios al no conseguir el fin buscado (v. 3a). El ayuno con frecuencia se ocupa para tratar de chantajear al Señor.
  4. Es el que no afecta la vida diaria (vv. 3b–5), sino que se convierte en una rutina religiosa que no produce cambios en el comportamiento cotidiano. En vez de ser práctico, es egoísta (v. 3b), opresor (v. 3c), agresivo en palabra y acción (v. 4) y totalmente externo (v. 5). Los que lo practicaban, pensaban que ayunar significaba sencillamente privarse de comida.

En resumen, podemos decir que el ayuno hipócrita es impío, engañador, insolente e impráctico.

El ayuno verdadero (vv. 6–12). Su descripción se encuentra en los versículos 6–7. Esencialmente, es un ayuno que surge de las motivaciones correctas. Es más interno que externo. Es el ayuno que, además de evitar la comida, busca la justicia en todas las situaciones (vv. 6, 9b), la persona comparte sus bienes con los necesitados (vv. 7, 10a) y no evade involucrarse en la vida del hermano (“y no te escondas de tu hermano” v. 7). Es ayuno que produce acción y no es pasivo.

La celebración del ayuno verdadero produce ciertos resultados muy positivos (vv. 8–12). El que ayuna voluntariamente queriendo lograr el bien de los demás puede estar seguro de que disfrutará de renombre entre el pueblo (vv. 8, 9b–10) y experimentará la contestación a sus oraciones (v. 9a). El pastor divino cuidará de él (v. 11a). Gozará de prosperidad (v. 11b) y tendrá posteridad (v. 12). En otras palabras, el ayuno verdadero logra todo lo que el ayuno hipócrita desea pero que no puede obtener. Es mucho mejor practicar el ayuno ordenado por Dios.

 

Lloyd, R. (1995). Estudios Bíblicos ELA: ¡Tu Dios reina! (Isaías y Miqueas) (pp. 101–102). Puebla, Pue., México: Ediciones Las Américas, A. C.

 

¿CUALES SON ALGUNOS RESULTADOS y BENEFICIOS DEL VERDADERO AYUNO?

  1. Beneficios físicos y emocionales del ayuno
    1. Limpia nuestro cuerpo de las toxinas. Al ayunar sentirá dolores de cabeza, dolor de huesos, etc., porque tu cuerpo se está desintoxicando.
    2. Trae descanso al sistema nervioso y al sistema digestivo.
    3. Baja la presión arterial y reduce el colesterol malo.
    4. Rejuvenece su cuerpo y agudiza su capacidad mental.
    5. Rompe la adicción a la comida chatarra y rompe el poder del apetito incontrolable.
    6. Ayuda a perder peso.
    7. Trae un cambio en su actitud emocional.
  2. Beneficios espirituales:
    1. Perdonamos y dejamos de oprimir a otros con nuestros resentimientos Isaías 58:4 -6
    2. Rompemos con yugos o hábitos de pecado. Somos liberados de opresiones demoniacas. Y recibimos un rompimiento en nuestra vida. Isaías 58:9-10
    3. Quitamos el dedo amenazador, paramos de acusar y recordarles el pasado a las personas. Isaías 58:9
    4. Dejamos de hablar vanidad y damos gloria a Dios.
    5. Nos hacemos sensibles a las necesidades de otros. Isaías 58:7
    6. Nos ayuda a someter, consagrar y sacrificar el cuerpo y cuando el cuerpo está sujeto, la carne no tiene salida y es controlada. Romanos 12:1
    7. Humilla nuestra alma delante de la presencia de Dios. Salmos 35:13. Los mayores problemas de los creyentes se encuentran en el alma, no en el espíritu. A veces, Dios quiere liberarnos, pero el ego se cruza en el camino. El ego no nos deja cumplir la voluntad de Dios porque estamos controlados por nuestros propios pensamientos, sentimientos y deseos.
    8. El ayuno desata poder. La revelación nos mantiene en avivamiento. El ayuno mueve montañas. Las montañas representan demonios. Hay demonios que han sido asignados para detener tu negocio, para traer enfermedad a su cuerpo y evitar que recibas todo lo que Dios tiene para tu vida. Tienes que cansarte de ese demonio y quitarlo de tu camino con oración y ayuno.