Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células de jóvenes y adultos noviembre 2018

Lunes 5 de noviembre

NO DEJANDO DE REUNIRNOS

Hebreos 10:22 -25; Santiago 4

“No dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca”. Hebreos 10:25(RVR 1960)

Los tiempos en que vivimos son los días a los que se refieren las Escrituras en cuanto a que el amor de muchos se enfriará. Por ello, es de especial importancia que nos animemos y exhortemos unos a otros en cuanto a congregarse se refiere. Por eso, en estos meses, veremos la importancia de reunirnos.

I. Esta exhortación se manifiesta en diferentes formas como:

A. Ánimo. Iglesia, cuyo significado es asamblea o congregación nos muestra el propósito de Dios para con nosotros, pero anteponiéndose a la afirmación de que: no dejando de congregarnos. Nos dice claramente que “considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;” y en otra porción nos dice: “en esto conocerán que sois mis discípulos, en que os améis unos a otros”. Para ello debemos animarnos a estar juntos y en armonía en la Iglesia.

B. Consuelo. Qué bueno es no sentirnos solos en medio de las pruebas y luchas diarias, por eso se nos exhorta a no dejar de reunirnos, de congregarnos fielmente.

C. Advertencia. Cuando a Jesús le invitaron a las bodas de Canaán, a la casa de Lázaro, con el fariseo Simón, con Zaqueo el publicano, los dos discípulos de Emaus, siempre estuvo dispuesto a ir, y en cada una, Él hizo algo por aquella casa, milagros, enseñanzas, perdón de pecados, etc. Yo sé que hoy, si usted invitara a Jesús a su casa el traería bendición, pero, por que usted no recibe la invitación de Él, de congregarse, de no dejar de asistir, de alegrarse con los que dicen a la casa de Jehová iremos.

D. Fortalecimiento. Pretextos sobran para no congregarse, podemos decir, leo mi Biblia, hay predicaciones por INTERNET, hay CD con alabanza, con predicaciones, hay canales de TV Cristianos, escucho mi Biblia hablada, Dios está en todos lados, para alabar a Dios lo puedo hacer solo. Debemos sentarnos y considerar que todo esto es ayuda para el crecimiento del creyente, pero no te va dar la oportunidad de recibir un abrazo, de estrechar una mano, de recibir un consuelo, de ayudar tú mismo a otros, el sentido de pertenencia desaparecería, y vendrías a ser una oveja fuera del redil.

II. ¿Por qué tenemos que congregarnos?

A. Porque es un mandamiento. Mandato directo de Dios – “congrégate”.

La razón más fuerte de asistir a la iglesia cada semana es porque Dios nos manda hacerlo.

Hebreos 10:22 acerquémonos con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. 23 Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. 24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; 25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

¿Por qué Dios no dijo simplemente, “asiste a la iglesia”? Dios quiere que tengamos libertad y también que seamos responsables.

B. Todos los mandamientos de Dios tienen una razón. Dios no dijo que de faltar a una reunión o célula es pecado. Lo que nos mandó es de tener la costumbre de siempre congregarse.Y de no congregarse se hace hábito muy fácil. Si no haces el propósito y meta de asistir a todas las reuniones, muy pronto estás faltando más y más. Entonces uno debe tener como propósito y meta de estar en todas las reuniones de los redimidos fielmente cada vez que se reúnen. Para no ser como la brasa que se separa del fuego y se enfría.

C. No son simplemente porque sí. El Propósito de Dios es que los redimidos se congreguen y el bienestar espiritual de ellos.

III. En el griego original se traduce como:

A. “no abandonando la asamblea”. El autor no utiliza la palabra usual para iglesia, quizás porque el término ha llegado a significar el cuerpo espiritual e invisible de creyentes. Sin embargo, usa una forma compuesta de la palabra sinagoga, la que se refiere específicamente a la reunión física local de creyentes (Sal 40.9, 10; 42.4). exhortándonos quiere decir ponerse al lado de alguien e inspirarlo con la verdad. La asamblea local es donde se predica el mensaje del evangelio, pero también donde se aplica la Palabra de Dios a las circunstancias de nuestras vidas. Nuevo comentario ilustrado de la biblia. (2003). (pp. 1621–1622). Nashville: Editorial Caribe.

B. También se traduce como: no desertemos.

C. Da la idea de un alejamiento continuo. El verbo que la NVI traduce por «desertemos» es enkataleipóntes (participio del presente, que da idea de un alejamiento continuo), el mismo de Mateo 27:46; Marcos 15:34; 2 Timoteo 4:10, 16, entre otros lugares. Más que un simple «dejar» (RV) es, pues, un modo de «desertar».

    Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bı́blico de Matthew Henry     (p. 1809). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

Conclusión: Qué importante es entender la voluntad de Dios como parte de Su iglesia y lo importante de congregarnos, hagamos nuestro mejor esfuerzo para no dejar de congregarnos.

Para orar: Que seamos fieles a la iglesia.

Para hacer: Toma tiempo para ver si cada miembro de la Célula se congrega habitualmente y si no motívalos a ser parte de las reuniones.


Lunes 12 de noviembre

Congregarnos es una bendición

Lectura bíblica: Hebreos 10:19- 25;1 Corintios 12:12-31

Para memorizar: 1 Corintios 10:17

Introducción: En esta lección veamos lo que significa “Asamblea” o “Congregación” y también el contexto del versículo 25. En las Escrituras nunca se llama “Iglesia” a un local o edificación, ni a una denominación o sistema religioso cristiano cualquiera.

I. Veamos cuál es el significado de congregación:

A. Encuentro. Asamblea programada. La palabra “Iglesia” proviene del griego (ekklesia),y en su etimología significa llamar fuera o llamamiento afuera. Se utiliza para referirse a una asamblea, congregación o conjunto de personas reunidas, ya formalmente de manera espontánea, pero con un cierto propósito o compartiendo cierta característica. Así, en el libro de los Hechos de los Apóstoles, se utiliza en un sentido amplio para hablar de Israel. Esto sucede por ejemplo en Hechos 7:38. Allí se dice que Moisés “estuvo en la congregación (ekklesiaen el desierto…”. En otras ocasiones, el libro de Hechos llama iglesia a una asamblea gentil. Por ejemplo, Hechos 19:32,39,41. En Hechos 19: 39 se aplica a una asamblea que legítimamente puede peticionar ante los gobernantes (“en legítima asamblea”); en Hechos 19:32 y 41 se hace alusión a una asamblea espontánea (“la concurrencia estaba confusa”; “despidió la asamblea”). Indudablemente, en ninguna de estas referencias encontramos a la Iglesia en relación a los redimidos de esta era cristiana.

B. Es el encuentro de los cristianos nacidos de nuevo. Es importante aclarar entonces, que la palabra “iglesia” puede poseer ciertos sentidos ajenos a los que nos interesan en nuestra meditación. Dejamos todos estos sentidos totalmente a un lado, para referirnos exclusivamente al uso más estricto de este término, de acuerdo a lo que los pensamientos divinos definen cuando se hace referencia a los santos de este tiempo. Como decimos en este punto y el siguiente ese es el sentido que queremos ver y aprender del termino iglesia.

C. Que forman parte del cuerpo de Cristo. Notemos entonces, que la Iglesia surge sobre el fundamento de la redención cumplida por el Hijo de Dios. Es después de la muerte, resurrección y ascensión del Señor a los cielos, que Él envía el Espíritu Santo Hay sin duda una estrecha relación entre el Espíritu Santo y la Iglesia. Notemos que ella surge con la venida del Espíritu (Hechos 2), que ella es un templo en donde mora el Espíritu (1 Corintios 3:16), y que el Espíritu (como persona que mora en este templo) se irá con ella en el rapto (2 Tesalonicenses 2:7).

II. Un breve resumen de estos versículos: (Este resumen es de todas las lecciones que hemos dado desde principio de año, por eso es bueno que tome tiempo (15 a 20 minutos) para ver con los integrantes de la Célula la palabra rhema de este año y hacer comentarios al respecto, cómo les impactó, que enseñanza tuvieron, cómo la aplicaron a su vida, lo que sigue es solo un resumen de esa palabra).

A. Hay una invitación a dejar atrás el sistema levítico y apropiarse de los beneficios del nuevo pacto en Cristo.

B. Gracias al ministerio de Cristo como Sumo Sacerdote, los hebreos pueden entrar con plena confianza a la presencia de Dios.

C. Describe los requisitos previos para entrar a la presencia de Dios: sinceridad, seguridad, salvación y santificación.

D. En nuestro caso, la profesión de nuestra esperanza es la afirmación de la salvación.

E. Sin fluctuar, aquéllos debían abstenerse de cualquier inclinación que les hiciera retroceder al Antiguo Pacto.

F. El ánimo mutuo para mantener un compromiso era, y es vital.

G. “Estimularnos” … la palabra “paroxismo”. Eso debemos hacer los unos a los otros. Este, por tanto, es el sentido de este escrito también.

Conclusión: Por lo que vimos es vital estar conectados con Jesús y con los hermanos para tener esa vida que desborda y llena nuestras vidas y la de los demás.

Para orar: Que Dios fortaleza Su cuerpo, la Iglesia.

Para hacer: Dar tiempo para que cada uno dé su interpretación de los versículos que estudiamos (Hebreos 10:19-25).


Lunes 19 de noviembre

Congregarnos es una bendición (2)

Lectura Bíblica: Hechos 2:46-47; Mateo 18:20; Salmos 133 :1-3; 1 Pedro 2:5; Lucas 4:16

Para memorizar: Salmos 122:1

Introducción: El llamado de atención que Dios hizo a la iglesia de los hebreos (Hebreos 10:25), parece ser que estos creyentes habían adoptado el mal hábito de “dejarse de congregar” y es por este motivo que recibieron una necesaria llamada de atención de parte de Dios.

I. La Biblia nos enseña que la iglesia de Jerusalén se congregaba tanto en el templo como por las casas. La iglesia es la familia de Dios. Todos los creyentes son hermanos y hermanas de un mismo Padre que nos engendró. Es Dios quien hizo esta obra y esta obra es hermosa. Es muy importante hacer como la Iglesia primitiva seguir congregándonos en el templo y en las casas, en las Células para desarrollar esa comunión y alimentarnos de la Palabra.

II. Entendemos, pues que la congregación está donde un grupo de personas se reúne en el nombre del Señor Jesucristo. Cada uno de nosotros somos un solo cuerpo. Y cada uno de nosotros somos miembros uno de los otros. Cada uno de nosotros estamos unidos con un vínculo que va más allá de este estado de la eternidad ya que permanece desde ahora y hasta por toda la eternidad. Unidos por el vínculo del Espíritu somos llamados a tener una misma mente, un mismo corazón y a vernos unos a otros como una parte de mí que yo necesito. Mi hermano y mi hermana es una parte de mí que yo necesito. Así como necesito mis uñas, mis dedos, mi piel, de igual manera yo necesito a mis hermanos.

Dios ha diseñado esto. En su sabiduría Dios ha creado a la iglesia no meramente como un grupo de personas reunidas para hacer cosas en común sino como un cuerpo, como una familia que se ayuda mutuamente según la sabiduría y gracia que nos da nuestro Dios. No había llaneros solitarios entre el pueblo de Dios. No había creyentes desvinculados de la adoración a Dios. No había creyentes que eran sus propios maestros sino sujetos a la autoridad de los apóstoles o ministros de la Palabra.

III. ¿Por qué debemos congregarnos? Algunos piensan que se puede seguir a Dios sin necesidad de asistir a una iglesia, después de todo, imitar el ejemplo de Jesús es una cuestión personal. Sin embargo, en Hebreos 10:25 dice:Y no dejemos de congregarnos, como lo hacen algunos, sino animémonos unos a otros, sobre todo ahora que el día de su regreso se acerca. Así como este texto bíblico resalta la importancia de asistir a la iglesia, hay otras razones por las cuales uno no debe dejar de congregarse.

1) Porque es un mandamiento. La razón más fuerte de asistir la iglesia cada semana es porque Dios nos manda de hacerlo.

2) Para aprender juntos:

– A cumplir muchos mandamientos de Dios y para esto tenemos que estar “en la iglesia”. En Efesios 4:11-12, Dios dice que dio a los cristianos la ventaja de ser personas que tienen dones espirituales de Dios (don de predicar, de enseñar, etcétera) para el beneficio del cristiano. No puedes tomar provecho de los dones espirituales de estas personas si no estás regularmente donde ellos ejercen sus dones, en la iglesia local.

– A convivir en armonía con nuestros hermanos en Cristo (Efesios 4:1-2).

– A soportar a los débiles con amor (Romanos 15:1).

3) Para adorar juntos. Es hermoso estar los hermanos juntos y en armonía en la comunión de los santos adorando a Dios con un corazón sincero.

4) Para animarnos unos a otros. Aprendemos a tener unidad y a ayudarnos mutuamente como familia espiritual que somos (Efesios 4:15-16).

5) Porque el día se acerca. Nos congregamos porque la exposición de la Palabra ilumina nuestra mente para tomar decisiones sabias y para corregir nuestra vida (Salmos 119:130) y prepararnos para Su Venida y ser usados para hablarles a otros que Cristo vuelve.

6) Porque Jesús nos dio ejemplo. Lucas 4:16. Porque es una saludable y buena costumbre. El Señor Jesús practicó esa buena costumbre.

Conclusión: Si somos cuerpo de Cristo actuemos como tal. O, dicho de otro modo: los que somos miembros del cuerpo de Cristo, actuemos como tales. Lamentablemente este “PROBLEMA” no ha sido exclusivo de los hebreos, sino un patrón repetitivo en la iglesia del Señor de todos los tiempos, y sin duda alguna es algo que también sucede en tu iglesia, por tal motivo, esta llamada de atención no debe ser ajena para nosotros.

Para orar: Que no perdamos de vista el poder del acuerdo y la unidad.

Para hacer: Hacer una lista de personas que dejaron de congregarse en la Célula o la iglesia y proponerse ir a visitarlos e invitarlos a que regresen.


Lunes 26 de noviembre

Congregarnos es una bendición (3)

Lectura Bíblica: Lucas 14:7-24

Para memorizar: Lucas 14;17

Introducción: Es de vital importancia entender que cada servicio que se celebra en la iglesia local es una GRAN BANQUETE, una gran fiesta espiritual y esto lo queremos ilustrar con una parábola que enseñó nuestro Señor Jesús. En el mundo greco-romano el banquete era una ocasión no solamente para sentarse a la mesa y disfrutar de la comida y compañerismo. Era también una oportunidad para presentar una exponencial o discurso seguido por un diálogo sobre la presentación. Aparte de los invitados a la mesa, muchos se amontonaban lo más cerca posible para escuchar el discurso y diálogo. Nos podemos imaginar que tal es la escena aquí.

Lucas 14:1-24 contiene cuatro episodios que toman lugar mientras Jesús participa en un banquete con un dignatario entre los fariseos y otros invitados.  Básicamente los episodios son críticas hacia los fariseos y a través de estos Jesús critica la religiosidad de su época, su interés en observaciones legales sin compasión y amor, y el estatus, aun entre la comunidad de Dios. En contraste con los fariseos y por su interés en una posición, aquellos queriendo ser discípulos de Jesús deben contar con el costo que esto representa, ya que Jesús demanda una entrega total, una renuncia de todas las cosas que uno posee.

I. Todo ya está preparado, Hoy más que nunca podemos escuchar la voz de Jesús diciendo “Consumado es”, ya está todo pagado a precio de sangre; Él hizo la obra por nosotros y ahora nos invita a estar en Su presencia porque hay delicias a Su diestra.

A. Fue el señor y sus siervos los que prepararon todo para la fiesta. Fue pura gracia, no había manera que nosotros pudiéramos preparar este banquete; recuerde siempre que es por la gracia de Dios y no por nuestras obras.

B. Los invitados solo tenían que llegar a disfrutar y comer. Note que la invitación es para todos nosotros; recuerde Juan 3:16: Él amó al mundo y dio lo mejor, solo hay que responder y participar de la fiesta espiritual que Él ha preparado por eso:

C. Era asistir a la celebración y disfrutar del esfuerzo que ha hecho Dios; muchas veces decimos que la Salvación no nos cuesta nada a nosotros, pero a Dios le costó toda Su vida, Su sangre, no podemos despreciar esa entrega total.

II. Lo que sigue a continuación de la parábola es muy triste. Para una cena de tal importancia, la costumbre era enviar las invitaciones con mucha anticipación. Pero al llegar el día de la celebración de la cena, se confirmó la invitación personalmente. Esto me recuerda que Dios ha extendido una invitación. ¿Y qué va a hacer el ser humano con ella? La invitación de Dios es para ofrecer la salvación. Tú no puedes comprar tu derecho a asistir a esa fiesta. Tampoco puedes forzar tu asistencia y abrirte paso a codazos para entrar por tus propios medios. Tú sólo podrías entrar al lugar de la fiesta por la gracia y misericordia de Dios. Dijo San Pablo en Efesios 2:8 y 9: “Pues por la gracia y bondad de Dios habéis recibido la salvación por medio de la fe”. No es esto algo que vosotros mismos hayáis conseguido, sino que os lo ha dado Dios. No es el resultado de las propias acciones, de modo que nadie puede jactarse de nada. Tú entras a esa fiesta por recibir un regalo. La única cosa que excluirá a cualquier ser humano del cielo es una negativa a aceptar la invitación de Dios.

Veamos ahora la reacción de los que fueron invitados personalmente a la fiesta. Comprobemos cual es la respuesta de los seres humanos a la invitación de Dios.

A. Se nos cuenta la excusa de tres de ellos:

  1. El primero: Lucas 14:18. Esto no fue una excusa. Fue una coartada, a la cual alguien definió como una mentira metida dentro de la piel de una excusa. Ninguno de los que fue invitado dijo: “No iré a la fiesta”. Simplemente estaban expresando pretextos para ocultar el hecho de que no deseaban ir.

El primer hombre que presentó una excusa era mentiroso o un necio. No tenía mucho sentido comprar un campo sin verlo primero.

2. El segundo: Lucas 14:19. El primer invitado había permitido que sus posesiones le mantuvieran alejado de la fiesta. El segundo hombre dejó que sus negocios le apartaran del banquete. Nuevamente tendría que decir que este segundo invitado también era o mentiroso o necio. ¿Cómo podría ir a arar de noche? En aquellos tiempos no tenían iluminación para trabajar de noche. También aquí eran evidentes las excusas. “Tengo que ganarme la vida” es una frase que escuchamos con frecuencia. La gente está tan ocupada con sus negocios que no tiene tiempo para Dios. Un día vas a tener que morir, y descubrirás que los negocios continuarán como siempre y sin ti. Pero alguien más tenía otra excusa que presentar.

3. El tercero: Lucas 14:20. Había una ley en Israel que eximía a un hombre de ir a la guerra si había tomado una nueva esposa. Este invitado tenía el pretexto más débil de todos. ¿Por qué no trajo a su esposa con él a la cena? En este caso, un afecto natural le mantuvo alejado de la fiesta. Muchas veces he oído la siguiente frase: “Yo no asisto a la iglesia porque el domingo es el único día que puedo pasar con mi familia”. Sería mejor estar con toda la familia en la presencia de Dios.

Estos factores, más que cualquier otro motivo, han alejado de Dios a muchas personas: posesiones, negocios, afectos naturales. ¿Cuántas personas permanecen hoy apartadas de Dios por causa de esos motivos? Bueno, Dios tiene una invitación impresa para ti. Está escrita en la sangre de Jesucristo y te invita a ti a la gran mesa de la salvación.

III. ¿Cuáles pueden ser las razones por las que una persona deja de congregarse? Algunas son:

  1. Por egoísmo, pensar solo en lo que nos interesa a nosotros y nos gusta, sin pensar en la necesidad de los demás.
  2. Desidia, La desidia, está asociada a la falta de cuidadoo aplicación y a la apatía. o sea, ser indiferente al llamado de Dios, no darle importancia a la presencia de Dios.
  3. Negligencia, Negligencia, del latín negligentia, es la falta de cuidado o el descuido. Una conducta negligente, por lo general, implica un riesgo para uno mismo o para tercerosy se produce por la omisión del cálculo de las consecuencias previsibles y posibles de la propia acción. O sea, no tomamos en cuenta que no congregarnos trae consecuencias para nosotros y los demás.
  4. Soberbia, creernos autosuficientes cuando en realidad necesitamos a Dios más que el aire que respiramos.
  5. En nuestros días, temor al que pensarán. Hoy en día hay muchas ideas conceptos y leyes contarías a Dios y muchos nos miran para ver si somos como los demás o si somos fieles a Dios a pesar de los que piensan los que no creen en Dios.

Conclusión: Una persona que no se congrega, por mucho que diga que se alimenta leyendo la Biblia, o mediante programas de radio, televisión o Internet, no está haciendo lo que debe hacer si no se congrega, y está fuera de la voluntad de Dios, aunque no lo quiera o sepa reconocer.

Para orar: Que no caigamos en el engaño de no congregarnos.

Para hacer: Que cada uno describa qué cosas son las que les pueden afectar para no congregarse y si hay algún motivo específico tomar tiempo para orar derribando ese argumento.