Iglesia Visión de Futuro

Escuela Kids diciembre 2018

Domingo 2 de diciembre

“Ante Dios, piensa bien lo que vas a decir” (Eclesiastés 5:2 TLA)

Eclesiastés 5:5-7; Mateo 12:36-37

Te doy mi palabra

Dios es nuestro Dios y todo lo que Él dice se cumple y lo que nos promete Él lo cumple. Esto mismo espera de cada uno de nosotros, Sus hijos. Las personas usamos las palabras para comunicarnos y hay palabras que podemos decir que nos acercan y otras que nos alejan. Las que nos alejan son las que muchas veces decimos sin pensar: esas palabras pueden ser palabras hirientes, palabras que decimos y no cumplimos.

Muchas veces cuando estamos emocionados, contentos por una oración que Dios contestó le hacemos promesas a Dios, hacemos pactos con Él que luego no cumplimos. Le decimos cosas lindas a Él y a nuestros pastores.  Luego, pasan los días, las semanas y los meses y  no nos acordamos de cumplir lo que le prometimos.

Pensamos que esto no traerá consecuencia sobre nosotros porque no vemos que nada nos suceda. Pero un día daremos cuenta de todo lo que hablemos y prometamos. El Señor dice “Más yo os digo que de toda palabra ociosa que hablen los hombres, de ella darán cuenta en el día del juicio. Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado” (Mateo 12:36-37).

Fíjense que nuestra alma queda ligada al voto que prometimos y tenemos que cumplir, ya el Señor hablando a través de Moisés dijo: “Habló Moisés a los príncipes de las tribus de los hijos de Israel, diciendo: Esto es lo que Jehová ha mandado. Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca” (Números 30:2).

¿Qué es una promesa o qué significa dar nuestra palabra?  La Promesa es un contrato por el cual una de las partes, o ambas, se obligan, dentro de cierto lapso, sea por el vencimiento de un plazo o por el cumplimiento de una condición.

Es decir que hacerle una promesa a Dios es decirle que Él haga algo por algo que yo prometo darle en gratitud a Su respuesta; lo que esto quiere decir es que cuando yo hago una promesa estoy obligado a cumplir y más si Dios ya cumplió Su parte del trato.

¿No decimos? Dios: prometo portarme bien; te prometo vivir en santidad, te prometo servirte, te prometo congregarme, te prometo ser fiel con mis diezmos, te prometo, y te prometo que…

¿No decimos? ¡Dios, si Tú me ayudas, si me haces este milagro, si me sacas de esto, si me sanas, si haces esto por mí, etc., etc., yo te prometo o hago pacto contigo que…

¿Cuántas veces le hemos prometido a Dios hacer esto, o dejar de hacer aquello en nuestra vida? ¿Cuántas palabras habladas? ¿Cuántos pactos no cumplidos? ¿Cuántas promesas incumplidas?

¿Sabías que al hacer una promesa o un pacto con Dios quedamos ligados por las palabras de nuestra boca y que debemos cumplirla? Dios dice en Su Palabra: “Te has enlazado con las palabras de tu boca, Y has quedado preso en los dichos de tus labios” (Proverbios 6:2).

Números 30:2 “Cuando alguno hiciere voto a Jehová, o hiciere juramento ligando su alma con obligación, no quebrantará su palabra; hará conforme a todo lo que salió de su boca”.

Ahora este texto dice que hacer una promesa a Dios es como una atadura porque después de prometerle algo a Dios te has comprometido y has ligado tu alma a las palabras que has hablado.

Cuando hacemos una promesa a Dios y no la cumplimos nos convertimos en unos mentirosos. ¡Y Él dice que los mentirosos no entrarán en el reino de los cielos! Es por esto que Dios nos exhorta a lo siguiente: “Cuando fueres a la casa de Dios, guarda tu pie; y acércate más para oír que para ofrecer el sacrificio de los necios; porque no saben que hacen mal. No te des prisa con tu boca, ni tu corazón se apresure a proferir palabra delante de Dios; porque Dios está en el cielo, y tú sobre la tierra; por tanto, sean pocas tus palabras. Porque de la mucha ocupación viene el sueño, y de la multitud de las palabras la voz del necio. Cuando a Dios haces promesa, no tardes en cumplirla; porque él no se complace en los insensatos. Cumple lo que prometes. Mejor es que no prometas, y no que prometas y no cumplas”. (Eclesiastés 5:1-5).

Veamos un ejemplo, Ana la mamá de Samuel.

1 Samuel 1:10-12 “ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza”.

Ana prometió, Dios cumplió y Ana cumplió lo que prometió.

Ana cumplió su promesa.

“Aconteció que al cumplirse el tiempo, después de haber concebido Ana, dio a luz un hijo, y le puso por nombre Samuel, diciendo: Por cuanto lo pedí a Jehová. Después subió el varón Elcana con toda su familia, para ofrecer a Jehová el sacrificio acostumbrado y su voto. Pero Ana no subió, sino dijo a su marido: Yo no subiré hasta que el niño sea destetado, para que lo lleve y sea presentado delante de Jehová, y se quede allá para siempre” (1 Samuel 1:20-22–20).

¿Te das cuenta que Dios no olvida las promesas que le hacemos?

¡Pero mira esto! ¡Nuestra boca nos hace pecar! la palabra nos aconseja que: “No dejes que tu boca te haga pecar, ni digas delante del ángel, que fue ignorancia. ¿Por qué harás que Dios se enoje a causa de tu voz, y que destruya la obra de tus manos? Donde abundan los sueños, también abundan las vanidades y las muchas palabras; mas tú, teme a Dios” (Eclesiastés 5:6-7).

¿Qué tenemos que hacer si hicimos un pacto o una promesa a Dios y no la hemos cumplido?

Cumplir tu promesa.- Cumplir la promesa significa hacer la parte que te corresponde y con la que te comprometiste. Jesús dice: “Porque por tus palabras serás justificado, y por tus palabras serás condenado” (Mateo 12:37). Tenemos que pensar en las promesas que hemos hecho y con la ayuda de Dios comenzar a cumplir. ¿Cuántas veces le prometiste algo a tus padres, hermanos, abuelos, maestros, amigos, compañeros?

Vamos a orar y pedirle a Dios que nos ayude a tener cuidado con las palabras que decimos, las cosas que prometemos tanto a Dios como a las personas.

El escalón 48 me enseña a ser responsable con mis palabras.

Dinámica familiar: Pensemos en las veces que prometimos y no cumplimos, oramos juntos, nos pedimos perdón y con la ayuda de Dios mejoramos en esto.

Actividad: Palabras que nos acercan a Dios y la gente. Completo la frase con ayuda.

T… Pr…m…t….  q….. l…. c…mpl….r….

Est….v…   m….l   l….   s…..nt….

Te p….d….    p…rd…n

Otras actividades con las que podemos mejorar en corregir nuestras palabras y actitudes. Utilice este tiempo para que los niños y pre puedan reflexionar sobre lo aprendido en clase.


 

Domingo 9 de diciembre

“Ustedes dicen: «Se me permite hacer cualquier cosa» pero no todo les conviene.”1 Corintios 10:23 NT

Somos responsables con la tecnología

Filipenses 4:8-9

Hay muchas áreas en nuestra vida donde debemos aprender a ser responsables. Hoy a la luz de La Palabra lo aprenderemos. Hoy casi todos tienen celulares, a través de ellos nos comunicamos, mandamos mensajes, wasap, si tenemos internet buscamos información. Pero muchas veces vamos más allá de lo que es bueno y correcto para nuestras vidas. El uso de la tecnología nos exige una gran responsabilidad para cuidarnos a nosotros y los demás. Hoy aprenderemos cómo hacerlo.

Escalón 49: Soy responsable con la tecnología: este escalón es muy importante.

Dinámica familiar: Charlamos y nos ponemos de acuerdo para que a la hora de comer guardemos los celulares.

Actividad: Elijo con cual me identifico y pido ayuda al Señor en oración para cambiar

*Le doy la contraseña de mi mail a mis amigos

*Estoy con el celular de noche mirando páginas con contenidos subidos de tono

*Hoy le cuento a mis padres quienes son mis amigos en las redes

* Chateo con personas que no conozco

*Juego a muchos jueguitos en el celu y compu


Domingo 16 de diciembre

“Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús”. 1 Tesalonicenses 5:18

Filipenses 4:11-13

Ya se está terminado el año y podemos agradecer por todo lo que nos dio. También como iglesia estaremos haciendo las Cajas Navideñas. Es tiempo de dar. Jesús nació para dar. El dio lo mejor, Su vida misma, para que cada uno vivamos para siempre En SU Presencia.

Para entender la lectura bíblica de hoy: Cuando Pablo se convirtió a Jesucristo, comenzaría a vivir una vida totalmente diferente, podríamos decir que de perseguidor de los cristianos pasaría a ser un perseguido por ser cristiano.

Pero Pablo, ahora con una nueva naturaleza,  estaba dispuesto a sufrir cualquier cosa por Jesucristo. Como cristianos, como hijos de Dios debemos saber que muchas veces los momentos que nos tocaran vivir no serán tan buenos y  también debemos estar dispuestos a sufrir si es necesario, pero no dejar de compartir con otros lo que Cristo ha hecho por nosotros. Pero, debemos estar agradecidos con Dios por la libertad que hoy tenemos de predicar su Palabra en nuestra amada nación.  Un detalle a tener en cuenta es que Filipenses, llamada la epístola del gozo, fue escrita por Pablo estando en la cárcel.

Para empezar la clase:

Elige un alumno para que se siente en una silla frente a un segundo alumno, para que trate de hacerlo reír. Al primer alumno no se le permite tocar al primero ni decir otra cosa además de “Pobre ….(el nombre)”. Haz lo mismo a cuantos alumnos lo permita el tiempo. Registra el tiempo que demora cada uno en hacer reír al otro, para ver quién fue capaz de durar más sin reír.

Para reflexionar: Pregunta: ¿Cómo se sintieron al tratar de poner una cara seria en las circunstancias que tenían que enfrentar? (Muy difícil. Me hubiera sido más fácil si nadie me estuviera viendo.) ¿Cuán difícil piensas que sería servir a otros si ustedes mismos estuvieran enfrentando dificultades? (Un poco difícil, no tendría ganas de hacerlo.)

Lee Filipenses 4:11 y 13. Dé tiempo a los alumnos para que encuentren el versículo. Léanlo juntos.

Dile a tus alumnos: Nuestro mensaje de esta semana es:

Podemos tomar  la decisión no importa el momento que estemos pasando y ser agradecidos por todo y dar en esta navidad de lo que tenemos.

Escribe en el pizarrón el versículo para memorizar.

Reparta papel y lápiz para los que saben escribir. Pida  que copien el texto usando la mano con la que generalmente no escriben. Algunos alumnos más arriesgados podrían tratar de tomar el lápiz con los dedos de los pies y tratar de escribir así. Pídales que muestren su trabajo cuando hayan terminado. Para reflexionar: Pregunte: ¿Qué sintieron al tratar de escribir con la otra mano? ¿Cómo se sentirían si tuvieran que hacerlo cada día?  Esto nos sirve para reflexionar que aun debemos darle gracias a Dios por todo lo que hacemos de manera automática y ni somos conscientes que todo es gracias a Dios que lo permite.

Seamos agradecidos y demos de lo que tenemos.

Escalón 50: Subo a este escalón y me preparo para dar

Dinámica familiar: Charlamos entre toda la familia y organizamos canastas navideñas

Actividad: Pinto aquello por lo que estoy agradecido

Para los más pequeños: pintar, decorar, etc.

Realiza corazones donde los niños y pre escriban motivos para agradecer a Dios. Que lo lleven a sus casas para compartir con sus familias.


Domingo 23 de diciembre

“Y llamarás su nombre Emanuel, que traducido es: Dios con nosotros”. (Mateo 1:23b)

Jesús nació…la Navidad llegó

Mateo 1:18-25

Cada año celebramos la venida de Jesús a la Tierra.  Jesús murió, resucitó pero Su nacimiento fue un hecho muy importante. Vino para dar a conocer al Padre y para restaurar nuestra relación con Dios. Esta semana podemos invitar a Jesús a vivir en nuestro corazón y así entender el significado de “Emanuel” en la vida de cada uno.

Tomado de covchurch.org

Esto es información para el maestro. Puedes adaptarlo según el tiempo, la idea es que de cada título hagas un cartel y vayas explicando y narrando lo que a continuación se describe. Una manera diferente y dinámica de dar la clase. La idea es que se enfoquen en que Jesús nació en Belén, pero quiere vivir en nuestro corazón porque Él es Emanuel: Dios con nosotros.

¿CÓMO FUE LA NAVIDAD DE VERDAD? ¿¿¿VERDADERO O FALSO???

El 25 de diciembre, Año 0, una mujer joven embarazada y su esposo llegaron a la ciudad de Belén buscando un lugar donde pasar la noche. No hubo habitaciones vacías, pero el dueño de un mesón les dejó quedarse en su cómodo establo. El niño Jesús nació aquella noche y le pusieron en un pesebre de madera lleno de heno (paja) fresco y perfumado. Jesús no lloró. Estaba muy feliz. Luego llegaron unos pastores con unas ovejas blancas para ver al Rey recién nacido. (Fueron mandados por unos ángeles). Más tarde esa misma noche, tres reyes del oriente, siguiendo una estrella brillante, llegaron en unos camellos para presentar al niño unos regalos: oro, incienso y mirra. Un burro y una vaca estuvieron cerca del niño Jesús observando todo. Bueno, ¿qué piensan ustedes? La historia es ¿verdadera o falsa? La verdad es que la historia en parte es verdadera y en parte falsa. El niño Jesús sí nació en un establo en Belén. Pastores y hombres sabios sí llegaron a adorarle. Pero no fue exactamente como a veces escuchamos durante el tiempo de la Navidad. La verdad se encuentra en la Biblia. Vamos a ver lo que ocurrió de verdad hace unos dos mil años allí en Belén cuando el Hijo de Dios llegó a la tierra.

EL IMPERIO ROMANO La gente de Israel estaba descontenta en los años antes del nacimiento de Jesús. Pero ellos no se encontraban tan mal. En realidad, sus conquistadores los romanos, habían traído paz al mundo entero, mantenían caminos bien cuidados y dejaron a los judíos hacer más o menos lo que querían hacer. Pero de todos modos, Israel era un país ocupado por extranjeros y los judíos no estaban contentos. Muchos de ellos pensaron que cuando llegara el Mesías, Él iba a derrotar a los romanos. Por eso se sorprendieron mucho con la manera de ser de Jesús.

EL DECRETO Y EL CENSO María y José no hicieron simplemente una caminata de cuatro días a Belén para pasar unas vacaciones. El emperador romano Cesar Augusto, había exigido que todos fueran a los pueblos de sus antepasados para ser registrados. José y María tenían que ir como todos los demás. La familia de José era de Belén entonces ellos tenían que ir allí. Cuando llegaron a Belén, José fue a los oficiales romanos donde registraban a la gente. Tenía que hacer una lista de todos los de la casa: José, María y Jesús. Es muy posible que José y María eran mucho más jóvenes que lo que a veces pensamos. Los niños de esa época no recibían educación formal y por eso se casaban muy jóvenes (más o menos a los 12 años). Los hombres se casaban más o menos a los 13 años. Otra posibilidad es que José fuera más viejo que María. Posiblemente era viudo y se casó con María como su segunda esposa. No sabemos por medio de la Biblia qué edad tenía José. Podemos asegurar que María era joven. El censo les ayudaba a los romanos a saber exactamente cuántos judíos vivían en Israel. Así sabían cuánto dinero de la gente podían recolectar en impuestos. Con ese dinero hicieron más carreteras y añadieron más soldados a su ejército.

NOCHE DE PAZ Lo más probable es que Belén no era un pueblo silencioso como hemos escuchado varias veces. La noche en que nació Jesús, mucha gente estaba llegando allí proveniente de diferentes lugares. Había burros rebuznando, ovejas balando, gente llamando. Seguramente hubo mucho bullicio. El pueblo de Belén fue dedicado antes al dios de la guerra de los cananitas. Pero hoy en día todos nosotros pensamos en Belén como un lugar sagrado. El nombre Belén significa “Casa de Pan”. Es interesante pensar que Jesús se llamó así mismo “El Pan de la Vida”.

EL PESEBRE Dormir en un establo no era tan malo como parece. Tampoco era un lugar muy cómodo. Pero la gente que viajaba muchas veces se quedaba en los establos de los pueblos. El establo de Belén quizás fue una cueva. Hoy en Belén las cuevas son utilizadas como casas por algunas personas. Un líder de la iglesia primitiva (Justin Mártir) escribió un libro, en el cual decía que Jesús había nacido en una cueva. Es posible que algunos animales durmieran en el establo. Pero generalmente los animales se quedaban en otra parte del establo. La gente dormía en una plataforma. El pesebre mismo quizás era hecho de piedra no de madera. Quizás había un hueco en la pared del establo. A lo mejor María colocó cobijas allí para hacerlo más cómodo para su bebé.

¿LLORABA JESÚS? Jesús lloró como cualquier bebé recién nacido. María, como todas las madres de su época, frotaba el cuerpo de su nuevo bebé con sal. Pensaban que así la piel iba a ser más firme. Luego frotaba el cuerpo con aceite de olivo y un polvo de hojas de arrayán. Cuando terminaban estas cosas ponían al bebé en un cuadro de tela, doblándola y luego envolviéndolo en más tela (un lazo largo). La gente de la época de Jesús pensaba que tenían que envolver a un bebé bien apretado, para ayudarle a crecer en forma recta y desarrollarse bien.

ESTRELLA EXTRAÑA Aunque hay villancicos y canciones navideñas que hablan de los reyes magos del oriente, es muy posible que la estrella no les guiara al oeste. Los hombres sabios vieron la estrella en el este, pero no la seguían desde su país. La verdad es que cuando llegaron a Jerusalén tuvieron que preguntar en dónde había nacido Jesús. Solamente cuando salieron de su encuentro con Herodes vieron de nuevo la estrella guiándoles a Belén hasta el lugar donde estaba viviendo Jesús con sus padres. Aunque hay gente que trata de buscar una explicación natural sobre la estrella, hasta hoy no se ha podido explicar de dónde había salido y a dónde se fue después.

PASTORES Y HOMBRES SABIOS Un grupo llegó la noche que nació Jesús. Otro llegó después. ¿Saben quiénes llegaron después? Bueno la Biblia nos dice que unos ángeles se aparecieron a los pastores en la noche en que nació Jesús y les mandó a verle en el establo. Nadie sabe lo que hicieron con sus ovejas cuando se fueron a Belén. El segundo grupo no fueron reyes. La palabra que la Biblia usa es la palabra “Magi” que significa “hombres sabios”. Ellos vinieron de tres posibles lugares: Arabia, Babilonia (había una comunidad grande de judíos, que compartieron con la gente de allí sobre las promesas del Mesías) o Persia (lo cual es lo más probable porque era gente que hacía un énfasis en la astronomía y tenía un grupo de sacerdotes llamados “Magi”). Tradicionalmente hemos escuchado que los hombres sabios que visitaron a Jesús se llamaban Baltasar, Melchor y Gaspar. Uno era negro, otro blanco y el tercero un asiático. Pero la Biblia no nos dice estas cosas. Ni sabemos si eran tres. Lo que sí sabemos es que trajeron tres regalos a Jesús. Quizás hubo una caravana grande que llegó allí hasta Belén. Ellos sí se montaron en camellos. Un camello podía viajar 70 millas en un día. Los regalos que ellos ofrecieron al niño Jesús fueron cosas muy costosas. El primer regalo, incienso, era un perfume costoso que lo fabricaban de la resina de algunos árboles. La mirra también fue hecha de la resina y tenía un olor dulce. Irónicamente la mirra fue precisamente lo que ofrecieron a Jesús cuando tenía sed en la cruz. El oro siempre ha sido de bastante valor y era un regalo precioso. ¡Pongan cuidado a esto! Los hombres sabios quizás llegaron a conocer a Jesús cuando ya tenía 1 o 2 años. Cuando el rey malo Herodes oyó del nacimiento de Jesús, él mandó a matar a todos los niños de menores de 2 años en Belén. Es muy posible que Jesús tuviera esa edad. (Se escapó de la muerte cuando José le llevó con María a Egipto). Mateo dice que los hombres sabios llegaron a la “casa” donde vivía la familia de Jesús. Él nació en un establo pero cuando ellos llegaron estaba viviendo en una casa.

EL REY HERODES Herodes fue uno de los reyes más poderosos de Israel y ¡uno de los más crueles! Los romanos le pusieron en el poder aunque no era romano puro. A los judíos no les gustó aunque sí aceptaron a dos de sus hijos. Su madre era una princesa de la familia real que había reinado en Israel antes de Herodes. Herodes llegó a sentir tantos celos de sus hijos que mandó a matarlos. Si fue capaz de matar a sus propios hijos ¡cuánto más a otro niño que podía quitarle el trono!

¿NIEVE? Jesús no nació el 25 de diciembre en el año 0. Realmente la fecha de su nacimiento no es tan importante. ¡Lo importante es que sí nació! La gente que lo ha estudiado piensa que realmente nació en la primavera (o sea abril o mayo) del año 4 a.C. Piensan eso por lo que estaba escrito acerca de Herodes antes de su muerte, la fecha del censo de los romanos y las actividades de los pastores.  Los cristianos no empezaron a celebrar el nacimiento de Jesús hasta después de unos 300 años. El 25 de diciembre realmente fue la fecha de una fiesta pagana de los romanos. Los paganos celebraron el día más corto del año con fiestas. Los líderes cristianos decidieron dar a los creyentes una razón para celebrar también y para que no participen en las fiestas paganas. Desde aquel tiempo se ha celebrado el nacimiento de Jesús el 25 de diciembre.

LAS MARAVILLAS DE SU AMOR Entonces, saber la verdad de la historia del nacimiento de Jesús no afecta nuestra celebración ¿verdad? La Navidad es increíble no por las tradiciones sino por el amor de Dios que estamos celebrando. Dios se hizo hombre para rescatarnos de los efectos de nuestro pecado. Vivió cerca de mucha gente. ¡Hoy en día está cerca de nosotros también! Su amor y cuidado nos acompaña todos los días de nuestra vida. Emanuel, Dios con nosotros. En Su Presencia vivimos, estamos y Él está con  nosotros.

El escalón 51 me acerca al nacimiento de Jesús: en mi corazón el mejor lugar

Dinámica familiar: Pensamos entre todos a quién le hablaremos de Jesús en estos días.

Actividad: Pinto con colores


Domingo 30

“Puestos los ojos en Jesús”. Hebreos 12:2

Finalizamos nuestra escalera En SU Presencia

Filipenses 3:14-16

Llegamos al fin de este maravilloso año en el que declaramos En SU Presencia. Finaliza, pero no significa que nos vamos de ella. Seguiremos y hoy como última clase del año escribiremos la segunda mitad de cada escalón alcanzado. Si necesitas ayuda la pedís…

En el pasaje que leemos hoy el Apóstol Pablo exhortó, llamó la atención a que los creyentes, los hijos de Dios,  debían procurar ir caminando hacia la madurez.  La vida que estamos viviendo es como una gran carrera hacia la meta espiritual que es ser como Jesús.

Pablo se pone como ejemplo para cada uno de nosotros, diciendo que aunque todavía no lo alcanzó,  se olvida de lo que está atrás y se extiende, pone su mirada en el premio. Quizás a esta altura del mes que vivimos, pensamos en todo lo que no tenemos, no alcanzamos, perdimos, pero en esta carrera no podemos mirar atrás pues eso nos roba fuerza para seguir corriendo y llegar a la meta.

Para Pablo la llegada de la meta de los cristianos era Jesucristo. Así anhelaba no solo participar en el sufrimiento de Jesús, en el poder de la resurrección y la muerte de Jesús. Pero no fue posible obtener todos estos. Lo que pudo entender es, para llegar a vivir una vida unificada con Jesús, debía ser sostenida solamente por el mismo Jesús. Vivir la vida de los cristianos es posible solo al estar sujetada por Jesús. Como la confesión de Pablo aborreciendo lo pasado y prosigue la carrera hacia la meta que Dios ha puesto hasta llegar a la meta final.

Tres cosas son las que tenemos que hacer en esta carrera:

  • Olvidar: lo malo, lo que nos entristece, duele, ponerlo en la Cruz de Cristo.
  • Extendernos adelante: Uno de los sinónimos de extenderse es estirarse, debemos seguir adelante, no parar, seguir, seguir, seguir hasta cuándo? Hasta llegar a la meta!!!
  • Proseguir a la meta: Ser como Jesús. Parecernos cada día más a Él, pensar como Él, actuar como Él, amar como Él, servir como Él. Jesús debe ser nuestro ejemplo en todo. Así llegaremos a la meta.

Llegamos al escalón 52 …lo logramos!!!!! Seguimos en Su Presencia

Dinámica familiar: Completamos juntos la segunda mitad de los escalones

Actividad: Completamos todos los escalones con la declaración de la segunda mitad del año.  ¡Premia a los kids y pre que traigan sus ejemplares del Aliento Kids completo con los escalones!

 

Puedes tomar este juego y adaptar para la clase de hoy

Idea para adaptar para esta clase