Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células Kids enero 2019

Lunes 7 de enero de 2019

Ser sensibles a Su voz (Parte 1)

Lectura bíblica: Deuteronomio 6:4-11; San Marcos 12:29; Santiago 1:19-27.

Versículo para memorizar. “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor es uno”. Deuteronomio 6:4 (Reina Valera Contemporánea)

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Debe escuchar atentamente la voz de Dios.
  • Crea: Si escucha y obedece al Señor, será bendecido.
  • Ore: Obedecer siempre Su Palabra.

Introducción: En este libro de la Biblia, Dios recuerda a los israelitas los mandamientos que Él les había dado antes.

 

1- ¿Qué significa OYE?

A– Atender atentamente, entender, escuchar.

   B- Mirar, obedecer, (poner, prestar) atención.

¿A cuántos les gusta ver tele? ¿Solo ver, sin escucharla? ¿Escuchar música? Creo que a todos. ¿Y a los papis?, cuando te dicen que debes levantarte, ya es tarde para seguir durmiendo, ya sea a la mañana o si te acuestas a la siesta. También puede ser que salgas a jugar con tus amigos, y llega un momentos que mamá o papá te llaman y vos ni enterado, o si lo escuchas te haces como que nunca oíste tu nombre. Lo mismo ocurre si te vas a la casa de un amigo, abuelos, tíos y tus padres comienzan a llamar por el celular a la casa donde estás, ¿cuál es tu reacción? ¿Corres y escuchas atentamente a tu papi o mami y le obedeces inmediatamente? O le dices, me quiero quedar un rato más, dale, dale… o quizás te quedas, sin avisarle nada, y seguís en la tuya. En tiempo de clase, cuando la seño o el profe explicaban algún tema, o te daban algunas directivas de lo que debías hacer y cómo lo debías hacer, ¿los escuchabas, prestabas atención o volabas, te encontrabas distraído, mirabas y aparentabas escuchar, pero la realidad que no tenías idea de lo que decían o te enseñaban? Por supuesto que después, cuando tenías que estudiar, no entendías nada, no sabías de qué se trataba y es más ni habías copiado en clase el tema desarrollado. Llegaba la evaluación o prueba y te iba mal, porque en su momento no prestaste atención. Quizás te pasó, te pidieron que llevaras algo o algún material y vos nunca te enteraste porque no escuchaste nada. Por supuesto que tu seño o profe te llamaron la atención delante de tus compañeros y te sentiste muy mal. Pero es una lección que debes aprender: DEBES ESCUCHAR ATENTAMENTE. ¿A vos te gusta que te escuchen cuando le explicas o pedís algo a alguna personita? Por supuesto que sí, de la misma manera debes actuar con los demás.

En la antigüedad, había un grupo de personas que les costaba escuchar, oír la voz de Dios. Es por eso que el Señor le dice a Su pueblo, a través de Moisés: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor es uno” (Deuteronomio 6:4). Solo a Él debían amar con todo su corazón, con toda su alma y con todas sus fuerzas. Cumplir con los mandatos y luego hablarles a sus hijos de Él en la casa, en el camino, al acostarse y levantarse, etc. Dios les decía que había un solo Dios y sólo a Él debían amarlo, adorarlo y servirle, porque muchos de ellos adoraban a otros dioses. No cumplían con los mandamientos de Dios, más de una vez desobedecían, le daban la espalda a Dios, eran incrédulos, pues seguían a otros ídolos, dioses, que tenían boca y no hablaban, pies y no caminaban, orejas y no escuchaban, etc. Por eso más de una vez, Dios les tenía que repetir: “OYE, ISRAEL”. Pues eran oidores olvidadizos, como no prestaban atención no le hacían caso al Señor y andaban atrás de otros dioses falsos. Dios los exhortaba a que se volvieran a Él y le obedecieran solo a Él, en todo. ¿Obedeces a tus padres en todo? Si lo haces, también estás obedeciendo al Señor y si no le desobedeces a Él. Por eso cada semana debes venir a la Célula, escuchar lo que el Señor quiere decirte a través de Su Palabra, como así también a la escuela kids. Recuerda: No te olvides de traer siempre la Biblia y el aliento kids. ¡Sé sensible a la voz de Dios! Aprende a escucharlo siempre, en todo momento, cuando estés en tu casa, en la cama, al levantarte, de día, de noche, cuando juegues, cuando estés en familia, al irte de vacaciones, etc. Siempre pero siempre debes estar atento tu oído a lo que Él quiere hablarte, para que le puedas obedecer.

2- Lo importante es oír y obedecer.

   A- No solamente escuchar la Palabra y olvidarnos. Debemos practicarla y amarla.

¿A cuántos de ustedes les gusta hablar? Uyyyy, muchos hablan, hablan, hablan… y no aprendieron a escuchar. Seguro que cuando estás con tu amigo u amigos, te gusta contarle tus cosas y así también luego debes escucharlo a él/ellos que te cuenten todo lo suyo. Y si son temas que te interesan, cuando regresas a tu casa piensas en todo momento de lo que hablaron y hasta, a veces, siguen hablando o mandándose mensajes por WhatsApp. ¡Qué lindo es poder charlar y escuchar a los amigos! De la misma manera debemos comunicarnos con el Señor, escuchando Su voz, la Palabra, obedecerla y por supuesto ponerla por obra. Si no vamos hacer como el pueblo de Israel, que Dios les hablaba y hablaba, a través de Moisés, pero se hacían los sordos, nada les entraba. En la Biblia, en Santiago 1:19-27, nos dice que debemos ser rápidos para oír, lentos para hablar y lentos para enojarnos, ¿lo sabías? Es por ello que Dios nos hizo con una sola boca y dos orejas para escucharlo atentamente y obedecerle inmediatamente, no cuando nosotros queramos. Quizás muchos de ustedes, hacen a la inversa, hablan mucho, se enojan muchísimo y escuchan poco y nada. ¡Cuidado! El Señor hoy te dice, que quites todo lo malo y lo sucio que hay dentro de ti y acepta la Palabra que el Señor siembra en tu corazón para ser completamente limpio y salvo. No solo tienes que escuchar la Palabra, sino obedecerla en todo y ponerla en práctica. Si la practicas y no olvidas lo que escuchaste, el Señor te bendecirá por tu obediencia. Por lo tanto, ¡¡controla mucho lo que dices, es decir, tu lengua!!

 

Conclusión: Debemos comunicar el mensaje de Dios, siendo sensible a Su voz.

Oración: Que nos enamoremos de la Palabra de Dios.

Acción: Niño: Imagen 1. Dibújate debajo de los auriculares escuchando la voz de Dios.

Preadolescente: Responde de acuerdo lo que dice Deuteronomio 6:1-11.

1- ¿A quién se está dirigiendo Dios?

2- ¿Qué son los mandamientos y qué debes hacer con ellos?

3- ¿Si obedeces los mandamientos qué pasará en tu vida?

4- ¿Cómo debes amar a Dios y que debes hacer con Sus enseñanzas?

 

 

Lunes 14 de enero de 2019

Ser sensible a Su voz (Parte 2)

Lectura bíblica: Deuteronomio 6:4-11, 11:18-23; San Marcos 13:31; San Juan 5:24.

Versículo para memorizar: “Apréndete de memoria todas las enseñanzas que hoy te he dado, y repítelas a tus hijos a todas horas y en todo lugar…”. Deuteronomio 6:6-7 (Traducción en Lenguaje Actual)

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Memorizar la Palabra de Dios.
  • Crea: Dios quiere hablarle y debe ser obediente a Su voz.
  • Ore: No apartarse de la Palabra de Dios.

 

Introducción: El oír…, escuchar… no solo son simples palabras vacías, sino la Palabra de Dios para Su pueblo.

1- Escuchen y tomen muy en serio Su Palabra.

   A- Sus palabras son espíritu y vida. Alimento a nuestro espíritu.

La Palabra de Dios, que es la Biblia, fue inspirada por Dios, es decir Él usó personas para que escribieran lo que Él quería decirnos. Porque al conocer la verdad, ella nos hace completamente libre, de toda mentira, engaño del enemigo. La Palabra nos guía, es como una brújula, como un GPS que conduce nuestras vidas, es como el timón de un barco, nos lleva a puerto seguro. Es lámpara que ilumina nuestro andar, caminar, luz que nos señala el camino para no perdernos en la oscuridad. Es como el pan, el agua, la miel, la leche que alimenta todo nuestro interior, nuestro espíritu. Como fuego que consume todo lo malo y como martillo, que rompe las piedras más duras que se encuentran en el corazón de cada personita. La Palabra de Dios es viva y poderosa, como espada de dos filos, penetra muy profundo, entre el alma y el espíritu. Es por ello que todos los días debemos alimentarnos de ella porque trae paz, gozo, limpieza, vida, fe, esperanza a nuestra vida. Y además, respetarla, amarla, obedecerla, memorizarla, escucharla muy bien, para luego ponerla por obra.

 

2- Debemos oír Su voz muy bien, porque:

   A- Dios desea mostrarnos Sus planes, deseos, propósitos, el presente y el futuro.

   B- Él anhela hablar con nosotros.

¿Sabes cuáles son los planes, deseos, propósitos que Dios tiene para vos? Dejar que ellos se expresen. Para saberlo debes escucharlo muy bien, pues Él quiere hablar contigo y mostrarte todo lo bueno que tiene para darte, hoy, mañana y en un futuro más lejano. Dios dice: “Así será mi Palabra que sale de mi boca, no volverá a mí vacía sin haber realizado lo que deseo, y logrado el propósito para el cual la envié”. Tienes que atesorar Su Palabra en tu corazón, pues Él anhela cumplir en ti todo lo que tiene preparado, no solo para ti sino para toda tu familia y para cada meta, sueño que tengas, se cumplirán si obedeces, haces Su voluntad y no la tuya. “Apréndete de memoria todas las enseñanzas que hoy te he dado, y repítelas a tus hijos a todas horas y en todo lugar…” (Deuteronomio 6:6-7).

3- La Biblia nos dice: “…si oyes hoy Su voz…”.

   A- Dios nos está hablando en tiempo presente, es decir nos habla y sana hoy. Escuchemos Su voz.

Hoy el Señor en la Célula te ha estado hablando, pues quiere sanarte, que le entregues por completo tu corazón a Él para que arranque de raíz todo aquello que producía carga, tristeza, dolor, angustia, miedo, bronca, ira, violencia, amargura, odio, malos pensamientos, falta de perdón o quizás algún dolor en tu cuerpo para que seas completamente libre y puedas disfrutar Su presencia y así poder oír Su voz, que trae refrigerio y paz a tu corazoncito y espíritu. Pues todo pasará, más Su Palabra no pasará jamás, sino que sellará tu vida y ya no serás la misma personita, sino una nueva criatura, sensible para escuchar al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Al escuchar y obedecer Su Palabra, y creer en Él tienes vida eterna, pasaste de la muerte a la vida. ¡¡Felicitaciones!!

 

Conclusión: Debemos amar más Su Palabra, oírla y obedecerla.

Oración: Que seamos más y más sensibles a Su voz.

Acción: Niño: Líder: Entrega a cada niño una hoja en blanco con el título: La Palabra es como… y que cada uno dibuje los distintos elementos que representan las diferentes características de la Palabra de Dios (Lámpara, miel, pan, etc.)

Preadolescente: Encierra o subraya la palabra correcta, según lo que dice Deuteronomio 6: 4-11 (RVC).

*Oye Israel: … Bendecirás protegerás amarás al Señor tu Dios con todo tu gusto corazón dinero enojo con toda tu alma casa mano y con todas tus fuerzas.

*Estas cosas manchas palabras que hoy te mando cumplir estarán en tu abuela cama corazón mochila y se las repetirás a tus hijos, y hablarás de ellas cuando estés en tu casa plaza campo escuela y cuando vayas por el camino, y cuando te canses acuestes hagas deporte y cuando te bañes vayas a pasear levantes.

*Las atarás comprarás regalarás cuidarás en tu mano como una señal, y las pondrás entre tus pertenencias libros ojos regalos y las escribirás en los postes de tu casa, y en tus puertas.