Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células jóvenes y adultos, enero 2019

Lunes 7 de enero de 2019

Ser sensibles a Su voz

 

Lectura bíblica: Deuteronomio 6 4-11 Marcos 12;29 Santiago 1:19-27

Para memorizar: Deuteronomio 6:4

 

En este capítulo 6 se les recuerda a los israelitas los mandamientos, estatutos y decretos que Jehová el Señor les había dado con anterioridad (Deuteronomio 6:1). Tanto así, que los vv. 3 y 4 inician con la palabra “Shemá”: “Oye…”/“Escucha…”.

 

”Este v. ha sido llamado el Shema, palabra proveniente del hebreo que se traduce oye. La declaración de este v. es la confesión de fe básica del judaísmo. Su significado es que Dios es totalmente único. Sólo él es Dios. Por consiguiente, los israelitas podían tener seguridad en la vida, algo totalmente imposible para sus vecinos politeístas. Rara vez se consideraba que los “dioses” del antiguo Cercano Oriente actuaran de manera armónica. Todos eran impredecibles y moralmente caprichosos. De modo que un adorador pagano nunca estaba seguro de que su lealtad a un dios le serviría como protección de la ira caprichosa de otro dios. La doctrina monoteísta de los israelitas los libraba de esa inseguridad, debido a que ellos tenían que tratar con un solo Dios, Jehová, quien a su vez se relacionaba con ellos conforme a una norma revelada, consistente y justa.

Walvoord, J. F., & Zuck, R. B. (1999). El conocimiento bíblico, un comentario expositivo: Antiguo Testamento, tomo 2: Deuteronomio-2 Samuel (p. 32). Puebla, México: Ediciones Las Américas, A.C.

 

  1. Qué significa OYE
    1. Raíz primaria; oír inteligentemente Proverbios 1:5 La palabra Obedecer viene del latín Oboediere, y esta de Ob Audiere, que en latín significa escuchar con entendimiento,  en Griego “akuein” que significa  escuchar, prestar atención y en el hebreo existen por lo menos 15 raíces diferentes para la palabra Obedecer, pero la que es utilizada en el libro del Éxodo es  “Shama” que entre sus acepciones más interesantes está oír inteligentemente, atención, atender, dar oídos, discernir. El verso 27, habla de la forma en que el pueblo escuchó los mandamientos de DIOS por medio de Moisés y Aarón; escucharon y prestaron atención sobre lo que ellos decían, y discernieron sobre el tema en particular tomando una decisión; esta fue postrarse y adorar, es decir: Éxodo12:27 “vosotros responderéis: Es la víctima de la pascua de Jehová, el cual pasó por encima de las casas de los hijos de Israel en Egipto, cuando hirió a los egipcios, y libró nuestras casas. Entonces el pueblo se inclinó y adoró”.
    2. atender, atentamente o sea no es solo escuchar sino prestar total atención para hacer lo que estamos escuchando, es tener una actitud correcta para escuchar la voz de Dios.
    3. dar oídos, poner toda la mente, el corazón y nuestras fuerzas en saber lo que Dios está diciendo.
    4. discernir, es un ejercicio diario para diferenciar con claridad la voz de Dios frente a nuestra propia voz, la del mundo, los demás y el diablo.
    5. entender /escuchar, El principio de la fe, ¿dónde empieza todo y en donde termina todo? Por el oír viene la fe, al venir la fe por medio del oír, empiezan una serie de cambios y situaciones preciosas en nuestra vida, empiezan cambios en nosotros mismos, ya que como el oír acelera la fe, entonces el que cree,empieza a ver. (1 Juan 1:1).

Lo primero entonces sería el oír, (Isaías 42:23 RVA). 

Este versículo cuenta con tres facetas:

Oír: Atrio.

Atender: Lugar Santo.

Escuchar: Lugar Santísimo.

La última palabra es Shamá, escuchar de una manera inteligente, escuchar, no oír solamente, o sea entendiendo.

Isaías 42:23 DHH  ¿Pero quién de ustedes hace caso de esto? ¿Quién está dispuesto a escuchar lo que va a suceder?

  1. mirar, obedecer, (poner, prestar) atención si estoy dispuesto a ser un verdadero discípulo de Cristo, debo estar dispuesto a obedecer, es decir a escuchar Su palabra, y estar consciente que el arte de escuchar no solo se ejerce pasivamente, sino activamente; o sea nosotros mismos leyendo y por qué no hablando en voz alta para que nuestros oídos se ejerciten en escuchar y reflexionar sobre los mandamientos, estatutos que hay en la Biblia.

 

  1. Hoy día, en la tradición judía este versículo se convirtió en una oración, compuesta de cuatro partes. Los judíos practicantes todavía dicen el Shemá dos veces al día, como parte de sus oraciones matinales y vespertinas; sin embargo, esta no es tanto una oración como una confesión de fe.

Dios quiso que la educación en la fe fuera sincera, grabada en los corazones de Su pueblo.

 

  • La clave es oír y obedecer
    1. No ser oidores olvidadizos. En las iglesias, encontrarás dos tipos de personas: los que son oidores de la Palabra y los que son hacedores de ella. Lo que Santiago quiere que entendamos es que los que meramente son oidores se engañan a sí mismos, pensando que son cristianos, cuando en realidad no lo son. Son sólo aquellos que son hacedores de la Palabra los que realmente entienden la gracia salvadora real.
    2. Sino hacedores de La Palabra de Dios, cuando se estudia atentamente, cuando meditamos en ella, no sólo nos convence de pecado, sino que cuando pasamos tiempo con ella, realmente permitimos que la ley suprema de Dios nos convenza y nos damos cuenta que nos hemos separados de Dios. No será como si nos hemos visto en un espejo por un período corto de tiempo y cuando nos volteamos ya nos olvidamos de lo que vimos. No. La Palabra de Dios estará grabada en nuestros corazones de una manera que no nos olvidaremos. Estaremos ansiosos por compartir nuestra fe y por convertirnos en el tipo de persona que Dios quiere que seamos.
    3. La clave es amar Su Palabra “Oír la Palabra y no practicarla es como el que necesita siempre el espejo para saber quién es; sin él pierde su identidad” (Alonso Shöckel). Perdemos nuestra identidad con Dios cuando solamente oímos la Palabra de Dios y no la practicamos.  Por eso debemos amarla.

 

Conclusión: Hoy día vivimos en un mundo caracterizado, no tanto por la idolatría y el politeísmo, sino por el ateísmo. En el mundo actual, debemos comunicar el mensaje de la Trinidad. Para ello debemos ser “sensibles a Su voz” y obedecerle.

Para orar: Que nos enamoremos de Su Palabra.

Para hacer: Toma el compromiso de memorizar cada semana al menos un versículo.

Lee el Salmo 119, subraya cada vez que aparezca: palabra o ley.


Lunes 14 de enero de 2019

Ser sensible a su voz (2)

Deuteronomio 6:4-11; Deuteronomio 11:18-23; Juan 5:24; Marcos 13:31

Para memorizar: Deuteronomio 6:6-7

Introducción: En la tradición judía, recitar el Shemá es más que sólo mencionar algunas palabras. El Shemá debe ser dicho de forma audible para que se oiga. No son palabras vacías o vanas, ya que las mismas tienen que ver con una verdad establecida por Dios a Su pueblo escogido. Durante siglos los judíos han llamado a esta declaración su Shemá, por la primera palabra hebrea que aparece en esta frase. Los judíos practicantes todavía dicen el Shemá dos veces al día, como parte de sus oraciones matinales y vespertinas; sin embargo, esta no es tanto una oración como una confesión de fe.

I. El sentido literal de esta palabra en hebreo es, “Escuchen y tomen esto seriamente”.

A. Aquellos que formamos parte de Su pueblo escogido tenemos que tomar Sus palabras muy en serio Pablo explica que “la fe es por el oír, y el oír, por la Palabra de Dios” (Romanos 10:17). Si nos apartamos de la Palabra de Dios y de la atención seria que hemos de prestarle, nuestra fe naufragará en el desánimo.

Quizá el motivo principal por el que no nos tomamos tan
en serio la Palabra de Dios es porque nos hemos vuelto susceptibles a las numerosas fuentes de ruido en este mundo, que en realidad son intrascendentes. Se trata de cosas ruidosas, pero sin embargo no tienen gran importancia. Incluso el mundo habla de ellas con una sonrisa irónica y no se las toma demasiado en serio. La Biblia representa la Palabra con autoridad de Dios. No hay medias tintas ni matizaciones. Debemos aceptar la Biblia en sus propios términos, sin hacer excepciones para alguien que no está de acuerdo con todo lo que aparece en ella. O todo es Palabra de Dios o nada lo es.

B. Sus palabras son espíritu y vida. Jesús hizo una declaración notable acerca de Sus palabras en Juan 6:63 cuando dijo: “Sólo el Espíritu da vida eterna; los esfuerzos humanos no logran nada. Las palabras que yo les he hablado son espíritu y son vida”.

Dicho de una manera muy simple, Jesús dice que las “palabras” que Él decía tenían dos rasgos distintivos. Primero, nota que son palabras “espirituales”. Piensa en ello de esta manera: cuando la palabra “espiritual” es usada en el Nuevo Testamento, simplemente significa “del Espíritu”, o algo que el Espíritu Santo quiere desarrollar en nuestras vidas para protegernos de lo que es dañino para nosotros. El Espíritu siempre tiene nuestro mejor interés en Su corazón y nunca nos pedirá que hagamos algo que no sea para nuestro bien.

Además, nota que Jesús dice que Sus palabras son “vida”, lo cual simplemente significa que “¡dan vida!”. En la medida en que integremos las palabras de Dios a nuestra vida, éstas tienen una “naturaleza espiritual” que producirán “fruto espiritual” en nuestras vidas. El verbo “son” (“son espíritu y son vida”) en tiempo presente, lo que significa es que las palabras de Dios dan vida y continúan dando vida.

C. Su palabra es el alimento a nuestro Espíritu. Qué gran promesa: que al nosotros permitir que la Palabra de Dios se arraigue en nuestras vidas, estas palabras crearán constantemente la vida de Dios en nuestras vidas. Piense en ello de esta manera: las palabras de Dios crean la vida de Dios en mí. Las palabras de Dios producen los resultados de Dios en el creyente.

II. Debemos oír Su voz con claridad porque:

A. Dios desea revelar sus planes y propósitos para nuestra vida, la comunicación es parte de Su ser. Cuando nace una persona, nace con un propósito. Tu vida no es un accidente, no es un error, no es un mal cálculo, no es casualidades de la vida, ni porque se equivocaron en la cuenta. Tu nacimiento no tomó por sorpresa a nuestro Hacedor, tu nacimiento ya estaba planificado desde la creación del mundo. Lo maravilloso del propósito de Dios es que Él nos diseñó y es el constructor de nuestra vida por eso nos lo quiere revelar.

B. La tendencia de Dios es hablar con su creación. Desde el principio en el huerto del Edén hasta el final de los días Él anuncia sus deseos, planes, el presente y el futuro.

III. La Biblia nos habla lo siguiente: “…si oyes hoy su voz…”.

A. Nos está hablando en tiempo presente y Dios habita en el eterno presente; por eso, Su nombre es “El gran Yo Soy”. Cuando Moisés fue comisionado por Dios para ir a los israelitas con un mensaje Suyo, Moisés se preguntaba qué les diría si le preguntaban cuál era el nombre de Dios. La respuesta de Dios es altamente reveladora: “Y respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros.” (Éxodo 3:14). Esto revela la verdadera esencia de Dios, Su auto-existencia, y que Él es el Ser de seres. También describe Su eternidad e inmutabilidad, así como su constancia y fidelidad en cumplir Sus promesas, porque eso incluye todo el tiempo, pasado, presente y futuro. El sentido es, no sólo Soy lo que Soy en el presente, sino Soy lo que he Sido y Soy lo que Seré, y Seré lo que Soy.

B. Dios es hoy, es decir, habla hoy y sana hoy.

IV. Si estamos decididos a obedecerle, podemos escuchar Su voz.

Conclusión: En este tiempo amaremos Su Palabra para oír y obedecer y volvernos cada día más sensibles a la voz de Jesús.

Para orar: Que nuestra vida sea cada día más sensible a Su voz.

Para hacer: Comparte qué te dijo Dios en este tiempo. Comparte qué leíste en tu Biblia últimamente.


Lunes 21 de enero

La Palabra

Lectura Bíblica: Hebreos 1:1-4

Para memorizar: Hebreos 1:2

Dios siempre quiere hablarnos, se quiere comunicar con nosotros. A través de los siglos trató por diversas maneras, pero solo prevaleció una: Jesús, el Verbo hecho carne. A través de estos estudios veremos a ese Verbo.

I. Jesús, el Hijo de Dios, es la revelación final de Dios.

II. Superior a toda revelación anterior. Sin saludo u otro preliminar, el autor de Hebreos declara la tesis de su obra. Afirma que Jesús, el Hijo de Dios, es la revelación final de Dios, superior a toda revelación anterior.

Esencial al pensamiento de hebreos es el hecho de que Dios…ha hablado. A través de los siglos, no ha dejado al hombre ignorante de Su naturaleza ni de Su voluntad. Dios es un Dios que se revela, que quiere que lo conozcamos. Constantemente está hablando, buscando al hombre, dándose a conocer. Porque Dios ha hablado podemos tener una relación personal, y podemos entender la naturaleza de su creación y el propósito de Dios para nosotros y para nuestro mundo.

Pero ahora, ha dado Su revelación final. Los primeros dos versículos de Hebreos mencionan cuatro contrastes entre las revelaciones del pasado y la revelación final en Jesucristo. Primero, aquellas eran parciales: muchas veces traduce una palabra que significa literalmente  “en muchas porciones o fragmentos”. La revelación del Hijo, es completa. Segundo, aquellas revelaciones se dieron en otro tiempo o hace mucho; esta llega en estos últimos días, en el momento crítico cuando Dios está trayendo la bendición final y el juicio. Tercero, aquellas vinieron de muchas maneras, pero esta viene por la única manera adecuada a una revelación completa: el Hijo. No habrá otra revelación de Dios después, porque la revelación en Jesucristo es la revelación de los últimos días, y porque no hay un mensajero superior al Hijo que se pueda enviar. El vocablo profetas no se debe limitar a los libros que llamamos proféticos en el Antiguo Testamento. El autor se refiere a todas las personas que recibieron un mensaje de Dios y lo transmitieron a otros. Según el cap. 3, uno de los principales profetas en este sentido era Moisés, y el cap. 11 menciona a otros que mediaron el mensaje de Dios en otro tiempo. Cuarto, aquellas revelaciones eran muchas; esta es una. En el pensamiento de Hebreos uno es mejor que muchos porque tiene unidad.

III. La superioridad del Hijo con siete características o acciones de él.

A. Dios lo hizo heredero de todo. Hay solamente un Hijo, y su control se extiende a todo. No debemos entender heredero en el sentido de recibir una herencia cuando muere su dueño. El trasfondo de la expresión es más bien el Antiguo Testamento, en el cual el hijo mayor tiene autoridad sobre toda la hacienda del padre. Ya que la hacienda de Dios es toda la creación, el Hijo es Señor de todo. Tal vez el autor quiera que sus lectores recuerden el Salmo 2:8: Pídeme, y te daré por heredad las naciones, y por posesión tuya los confines de la tierra.

B. A través de Él hizo el Universo. Dios dispuso de antemano que el fin de la creación es sujetarse al Hijo como su Señor (el heredero). Es propio, entonces, que el Hijo sea su agente en la creación.

C. Es el resplandor de su Gloria. Aunque la palabra traducida resplandor puede significar también “reflejo”, la idea aquí es que el Hijo tiene en sí la misma naturaleza gloriosa del Padre. Si Dios es luz, el Hijo es la misma luz brillando en este mundo.

D. Es la expresión exacta de Su naturaleza. Esta afirmación es semejante a la anterior. Expresión exacta traduce una palabra que se refiere a la impresión que deja el troquel en una moneda. Hebreos emplea esta palabra para enfatizar la correspondencia exacta entre la naturaleza del Hijo y la del Padre: El que me ha visto, ha visto al Padre (Juan 14:9). Esta figura y la anterior declaran, dentro de las limitaciones del lenguaje humano, el misterio de la Trinidad: la unidad y la distinción de las personas divinas.

E. Sustenta todas las cosas. El Hijo creador también lleva todo a su cumplimiento. La idea de Hebreos es semejante a Colosenses 1:17: En él todas las cosas subsisten, pero es más dinámica. Sustenta es literalmente “conduce”: no sólo mantener en existencia, sino dirigir, guiar y llevar todo hacia la meta del Creador.

F. Hizo la purificación de nuestros pecados. El autor pasa de la naturaleza eterna y de la obra cósmica de Jesucristo a su acción terrenal para los hombres. Las descripciones anteriores del Hijo inspiran nuestra adoración y admiración; esta inspira la gratitud personal. Con Su muerte en sacrificio, Jesús nos limpió de los pecados que hacían imposible que entráramos a la presencia de Dios.

G. Se sentó a la diestra de Dios. La posición a la diestra de un monarca oriental era el lugar de sumo honor y poder. La Majestad significa Dios. Esta manera de expresar Majestad u otras palabras por el nombre de Dios eran comunes entre los judíos del primer siglo. El asiento a la diestra de Dios es el trono del universo. Después de su sacrificio Jesús ha alcanzado la posición de Señor de todos. El lenguaje viene del Salmo 110:1, un versículo que Jesús se aplicó a sí mismo (Marcos 12:36; 14:62).

IV. Abramos nuestros oídos y corazón para oír su PALABRA y recibiremos la revelación de Dios para nuestras vidas.

Cevallos, J. C. (2006). Comentario Bíblico Mundo Hispano tomo 23: hebreos, Santiago, 1 Y 2 Pedro, Judas (p. 33). El Paso, TX: Editorial Mundo Hispano.

Conclusión: No hay otra revelación mayor, completa y directa sino a través del Hijo, de Jesucristo. Después de Él no puede haber otra revelación. Él es la máxima y final revelación que nos fue dada en los últimos tiempos.

Para orar: Por una nueva relación con su Palabra.

Para hacer: Toma tiempo para leer el pasaje que estudiamos y describe cómo entiendes que Jesús es la máxima revelación de Dios para nosotros.