Iglesia Visión de Futuro

“VIVE POR FE”

Lunes 17 de octubre

Rvdo. Omar Cabrera Jr.

Hay que escribir en tablas la visión que Dios nos da; nos lo dice Habacuc 2:2 (“Y Jehová me respondió, y dijo: Escribe la visión, y declárala en tablas, para que corra el que leyere en ella”). Y el verso 4 dice: “He aquí que aquel cuya alma no es recta, se enorgullece; mas el justo por su fe vivirá”.

“El justo por la fe vivirá” es un texto que aparece en cuatro lugares diferentes en la Palabra del Señor el cual fue de increíble inspiración a un monje católico llamado Martín Lutero, y  justamente estamos celebrando este mes los 500 años de esa revelación que él recibe: “El justo por su fe vivirá”.

Qué importante es vivir una vida de fe; una vida donde creo que Dios siempre tiene la última palabra, una vida donde creo que Dios siempre está en control, que no se ha caído de Su trono. Enfrentamos adversidades (de hecho Jesús dijo “En el mundo van a tener aflicción”), pero no hay adversidad, no hay tormenta, no hay terremoto, no hay ninguna situación que pueda ocurrir que haga que Dios se caiga del trono, pierda Su control; Él siempre está en el apogeo de Su poder. Aunque me digan que la enfermedad es incurable, aunque me digan que la situación económica es irreversible, aunque me avisen que pierdo todo y que no hay esperanza, cuando aprendo a confiar en el Señor “El justo por su fe vivirá”.

El autor de Hebreos en el capítulo 10 cita justamente este texto y dice en versículo 37 y 38: “Porque aún un poquito, Y el que ha de venir vendrá, y no tardará. Mas el justo vivirá por fe; y si retrocediere, no agradará a mi alma”. Yo puedo tener fe pero hay veces que me choco con la realidad o me choco con la tormenta o me golpeo con el obstáculo que está frente a mí y la tendencia humana es a retroceder, a retraerse, a dudar, a dejar que la incredulidad robe la fe, robe la esperanza, robe la visión de lo que Dios quiere hacer y me haga olvidar las promesas que Él me dio.

No retrocedas, Dios no se agrada de los que retroceden, y de hecho, el autor de Hebreos lo declara. La iglesia primitiva que estaba siendo tan perseguida, que los acusaban de incendiar medio Roma, que los quemaban vivos en los circos romanos, ellos decían: “Pero nosotros no somos de los que retroceden para perdición sino de los que tienen fe para preservación el alma” (Vs. 39).

Cuando te aferras a la fe tu alma es preservada, es protegida, es cuidada. Acuérdate que los libros de la Biblia no estaban divididos en capítulos, y el próximo versículo (no digamos el ‘próximo capítulo’ sino el ‘próximo versículo’) declara: “La fe es la certeza de lo que se espera, la convicción de lo que no se ve” (Hebreos 11:1).

Hay testimonio tras testimonio escritos por el autor de la Carta a los Hebreos de cómo alcanzaron la victoria a través de la fe los que nos antecedieron, patriarcas del Antiguo Testamento, pero también testifica de aquellos que en el Nuevo Testamento se enfrentaron a terribles adversidades aferrados a la fe.

Que hoy puedas vivir por fe, no mirando las circunstancias que están a tu alrededor. Que puedas poner tu mirada en Jesucristo, autor y consumador de tu fe, quien por el gozo puesto delante de Él pagó el precio en la Cruz para que puedas vivir en victoria, para que como hijo de Dios vivas por fe. Se lo pido al Padre en el Nombre de Jesús. Amén y amén”.