Iglesia Visión de Futuro

UNA OBRA GLORIOSA

Lunes 26 de marzo

por Omar Cabera Jr.
Creemos en el poder de la sangre de Jesucristo que nos limpia de todo pecado y de toda maldad. En la antigüedad -dice la Palabra de Dios- en Hebreos 10 verso 11: “Ciertamente todo sacerdote esta día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecado”.
Era una tradición, los sacerdotes todos los días hacían sacrificios, rociaban esa sangre pero no podían quitar los pecados. Y dice el autor de Hebreos: “Pero Cristo, habiendo ofrecido una vez y para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios, de ahí en adelante esperando hasta que sus enemigos sean puestos por estrado de sus pies; porque con una sola ofrenda hizo perfectos para siempre a los santificados” (Hebreos 10:12-14). Cuánto podemos agradecerle al Señor, cuánto debemos agradecerle al Señor por ese sacrificio hecho una vez y válido para siempre.
Pensamos en ese tiempo de agonía, cuando comenzarían a brotar las primeras gotas de sangre de la frente del Señor Jesús y la lucha interior: “Padre, si hay alguna manera que yo pueda evitar beber de esta copa”. Pero Él, que se rindió a la voluntad divina por completo, añade: “No mi voluntad sino la Tuya”. Obediente a esa voluntad derramó hasta la última gota de Su sangre para que, a través de esa sangre que Cristo derramó en la Cruz del Calvario, tus pecados y mis pecados, puedan ser completamente perdonados.
“Con una sola ofrenda -dice aquí el autor de Hebreos- hizo perfectos para siempre a los santificados”. El diablo sigue queriendo acusarnos, pero allí está el Señor Jesús a la diestra del trono de Dios, esperando que todos los enemigos sean puestos por estrado de Sus pies. Pablo dice en Efesios capítulo 2:6 “juntamente con él (Cristo) nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús”, todo ha sido puesto por estrado de nuestros pies. Cuando entendemos la victoria que Cristo ganó en la Cruz del Calvario por cada uno de nosotros y nos la apropiamos y aplicamos esa victoria a nuestras vidas, seremos como dice Romanos 8:37 “somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó”, que dio su vida por cada uno de nosotros.
El tema está en aceptar esa obra perfecta (hecha una vez y para siempre por todos los pecados) la cual Cristo realizó en la Cruz del Calvario por ti y por mí. La promesa del Señor dentro de este mismo texto es: “Y nunca más me acordaré de sus pecados y transgresiones” (Hebreos 10:17). Si Dios se olvida, que cada uno de nosotros podamos olvidar, dar vuelta la hoja, comenzar una nueva vida en Cristo, sabiendo “que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas (2 Corintios 5:17).
Eso es lo que vamos a celebrar en esta Vigilia de Semana Santa, esa obra gloriosa de Jesucristo en la Cruz del Calvario. Te espero para que seas parte de esa celebración, acuérdate de conseguir tu entrada en la Iglesia Visión de Futuro, porque sin la tarjeta de acceso se te va a dificultar entrar.
Agradece conmigo al Señor en esta hora: “Señor, te doy gracias por la obra perfecta que hiciste, porque a través de Tu sacrificio, a los santos, a nosotros, Tus hijos, nos has hecho perfectos. Jesús, gracias por derramar hasta la última gota de Tu sangre por mí. Te agradezco y te alabo en el Nombre de Jesús. Amén y amén”.