Iglesia Visión de Futuro

UNA IGLESIA MILITANTE

Lunes 13 de agosto    Por Rvdo. Omar Cabrera Jr.

Estimados amigos:

Qué placer poder saludarles en este tiempo de victoria que ha tenido la iglesia de todo el país. Creemos que el Señor está en control del destino de esta Nación y a Él le damos la gloria, le damos la honra por el respaldo que nos dio.

Felicito a la iglesia que en este tiempo se comprometió a tomar “las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez” (2 Corintios 10:4-5a) que se quiso levantar en contra de la voluntad de Dios. De ese Dios que es el autor de la vida, el autor de la vida desde la concepción. Así que gozoso por todo lo que la iglesia hizo, cómo militó, cómo oró, cómo batalló, cómo clamó. Realmente, la iglesia respondió a esa indicación de Jesús en el padrenuestro; Él dijo ‘cuando oren, oren así: venga Tu reino, hágase Tu voluntad’, y eso fue lo que vimos, en este tiempo, acá en Argentina, través de las leyes que fueron rechazadas. Le damos al Señor la gloria y la honra, pero también está en nosotros el compromiso a seguir peleando, a seguir batallando, a no dejar las armas, a no dejar el altar, a no dejar de presentarnos y de manifestarnos cada vez que el reino de las tinieblas quiere armarse una vez más.

Pablo decía no ignoramos sus maquinaciones, y creo que es lo que necesitamos hacer: estar alertas, velar, estar firmes en la oración. Vuelvo al concepto que presenta Jesús ahí en el padrenuestro (Mateo 6:9 en adelante): ‘ustedes cuando oren tiene que orar así, Padre nuestro que estás en los cielos, santificado sea Tu nombre’. Exaltarlo al Señor, glorificarlo a Él. Reconocerlo, glorificar Su nombre, darle a Él toda la gloria. Y luego Jesús dice, tenemos Sus instrucciones de orar así, el respaldo divino de que lo que pedimos Él lo está avalando: “venga tu reino”, ese es el lema de la convención que vamos a tener el mes que viene en Córdoba. No es una súplica (en inglés hasta es más claro cuando dice “Thy kingdom come”); es una orden, es en el imperativo, estamos tomando autoridad sobre toda fuerza del mal que se quiere establecer en nuestro país y declaramos: “venga Tu reino, hágase Tu voluntad”. Bien claro: si la voluntad de Dios se hace en los cielos, seguro que esa voluntad se va a establecer en la Tierra. Porque Jesús nos dice ‘oren así’ y declaren ‘hágase tu voluntad como en el cielo, de la misma manera en aquí en la tierra’.

Estamos viviendo en una sociedad que lamentablemente “a lo malo dicen bueno, y a lo bueno malo” (Isaías 5:20a); nos acusan de cosas que uno diría cómo nos pueden acusar de “extremistas”, nosotros que hemos mantenido una mentalidad mesurada, medida; nos acusan de “violentos” cuando son ellos los que nos atacan con terrible violencia. Cuando decimos “venga tu reino, hágase Tu voluntad” estamos estableciendo ese propósito divino –de Dios- en cada una de nuestras vidas.

Mucho de esto estaremos hablando de la Convención de G12, así que le animo a ser parte de ella; tendremos tremendos invitados que ya le vamos a mostrar, la semana siguiente y la próxima voy a estar contándole un poco los planes que tenemos para esta convención. Tome hoy la decisión de decir: Señor, yo quiero que Tu reino venga a mi vida, que venga a mi matrimonio, que venga a mi iglesia, que venga a mi trabajo, que venga esta Nación; que todo plan del enemigo, toda artimaña del diablo, toda arma forjada en contra de la iglesia y en contra de Tu reino sea detenida hoy en el nombre de Jesús. Amén y amén.