Iglesia Visión de Futuro

“PLAN GLORIOSO”

Lunes 2 de abril

Omar Cabrera Jr.

He estado grabando programas de televisión para la cadena Enlace TV (en la que me puedes ver por DIRECTV Canal 352 acá en Argentina y sino a través del Canal de Youtube “Visión de Futuro”) en los que entrevisté a varias personas que hablaron de la “Despenalización del aborto”. Todos citaban: “Como dice en la Palabra de Dios” y “Como dice el Salmo 139”, veamos juntos qué dice ese texto.

La primera parte del Salmo siempre me impacta porque habla de la persona mayor a quien Dios la conoce tal cual es; lo que va a decir, cómo se levanta, cómo se acuesta, los pensamientos que tiene y dice que Dios lo rodea con Su presencia. O sea, aunque Dios me conoce tal cual soy, Él aun ‘me rodea por delante y por detrás’, por eso es que el salmista expresa: “Tal conocimiento es demasiado maravilloso para mí; ¡alto es, no lo puedo comprender!” (Vers. 6).

Pero hablando de ese ser que se está gestando en el vientre de la madre, el salmista declara: “Te alabaré, porque formidables y maravillosas son tus obras; estoy maravillado y mi alma lo sabe muy bien” (Vers. 14).

Creo que es uno de los primeros versículos que mi esposa aprendió de memoria en inglés se traduce: “Te doy gracias porque yo estoy hermosa y maravillosamente creado”. Textualmente dice la Reina Valera 1960: “No fue encubierto de ti mi cuerpo, aunque en lo oculto fui formado -ahí en esa matriz- y entretejido en lo más profundo de la tierra. Mi embrión vieron tus ojos y en tu libro estaban escritas todas aquellas cosas que luego fueron formadas, sin faltar ninguna de ellas. ¡Cuán preciosos, Dios, ¡me son tus pensamientos! ¡Cuán grande es la suma de todos ellos!” (15-17). Está hablando de ese momento en que el espíritu del salmista podía percibir la presencia de Dios mientras estaba siendo formado.

Uno de los que me visitó en el programa decía que el Espíritu Santo de Dios llenó a un ser mientras estaba en el vientre de la madre; aunque no había ecografías en la época del nacimiento de Jesús (o en la del embarazo de María y de Elizabeth) sabemos por el Dr. Lucas (que escribió uno de los Evangelios) que Juan el Bautista percibió la presencia del Salvador y recibió un impacto siendo una criatura en gestación; lo dice así: “Al escuchar el saludo de María, el bebé de Elisabet saltó en su vientre y Elisabet se llenó del Espíritu Santo” (Lucas 1:45 NTV).

Juan el Bautista (que estaba en el vientre de Elizabeth) sintió adentro suyo, en su interior, esa Presencia, ese vibrar de la vida del Salvador que estaba en estado embrionario porque Él acababa de ser engendrado por el Espíritu Santo en el vientre de María. Dios tenía un plan glorioso ya desde ahí.

Dios le dijo al profeta Jeremías: «Antes que te formara en el vientre, te conocí, y antes que nacieras, te santifiqué, te di por profeta a las naciones» (Jeremías 1:5 RV95). Dios nos escogió desde el vientre de nuestra madre, Dios tenía un plan glorioso para nuestras vidas antes del momento en que íbamos a ser gestados; por eso es tan importante defender -como hijos de Dios- lo que Él creó. Cuando hablamos de los votos matrimoniales repetimos: “Lo que Dios unió, no lo separe el hombre”. Yo digo: “Lo que Dios creó, no lo mate ninguna mano, ni de médico, ni de mujer, ni de legislador. Vamos a defender la vida”.

Señor: Te doy gracias porque me creaste en el vientre de mi madre, ya ahí Tu mirada estaba puesta en mí. Gracias, Señor, porque estuviste a mi lado a cada instante y lo sigues estando hoy, estás a mi lado todos los días de mi vida. Te doy gracias, Señor, por Tu plan glorioso y perfecto para mí, te doy gracias en el Nombre de Jesús. Amén y amén”.