Iglesia Visión de Futuro

JESÚS = REGALO DE DIOS

Lunes 4 de diciembre

Rvdo. Omar Cabrera Jr.

Estimados amigos: qué placer poder saludarles este último mes del año, sabiendo de que la mano del Señor no se ha acortado, que ha estado con nosotros durante todo este año; asimismo lo hará en este mes de diciembre y sé que el Señor nos está esperando con grandes victorias y grandes conquistas en el 2018 donde Su Presencia será cada día más palpable y más real en nuestras vidas.

Quiero recomendarle el documental que hicimos con la Iglesia se llama “Un hombre de fe”, lo hemos estado pasando y lo que vemos es que el poder de Dios se desata, la gente es liberada de los vicios, en base a los testimonios que escuchamos. Ahí se cuenta cómo la gente es sanada del asma y de problemas en los huesos. Lo puede usar para ser bendecido usted pero también como una herramienta a aquellos que necesitan conocer el amor, la misericordia y el perdón de Dios. Así que aproveche “Un hombre de fe” hasta para hacer algún regalo en estas fiestas.

Hablando de regalos, me gustaría hablar de Jesús y el propósito por el cual Él vino a esta Tierra. La Palabra de Dios dice que el ángel le habla a María (en Lucas 1:31b) y declara: “Llamarás su nombre Jesús”. En Mateo 1:21 nos dice por qué, “Y dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESÚS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Uno de los primeros  motivos por los cuales Jesús vino a esta Tierra fue para salvar al mundo de sus pecados, y el ángel declara: “Este será grande, y será llamado Hijo del Altísimo; y el Señor Dios le dará el trono de David su padre y reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin” (Lucas 1:32-33).  

Isaías lo anticipa: “Por tanto, el Señor mismo os dará señal: He aquí que la virgen concebirá, y dará a luz un hijo, y llamará su nombre Emanuel” (7:14). “Porque un niño nos es nacido, hijo nos es dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre Admirable, Consejero, Dios Fuerte, Padre Eterno, Príncipe de Paz” (9:6). Cristo vino salvar y para reinar, o sea, el plan de Dios para nuestras vidas -ese plan que es perfecto- es que usted pueda ser salvado por el Señor y una vez que es salvado, arrancado del reino se las tinieblas al Reino de la Luz, que Jesús se convierta en su Rey. Eso fue lo que adoraron los magos cuando se acercaron a Belén y lo encontraron a Jesús en ese pesebre. Dice que: “Postrados le adoraron”, esa tendría que ser mi actitud, si Jesús es Rey en mi vida tengo que tener la actitud que tuvieron estos sabios del oriente, entendidos de la ciencia, que vinieron y adoraron al Señor dándole a Él Sus presentes, dándole a Él Sus regalos.

Jesús para mí es Salvador. Es descendiente directo del linaje de David o sea que está cumpliendo esas profecías del Antiguo Testamento de que Dios enviaría a alguien descendiente del rey David que vendría a traer salvación, y declara la Palabra “que su Reino no tendría fin”. Que el reino de Dios en tu vida no tenga fin, que todo lo que hagas, que todo lo que pienses, que las meditaciones de tu corazón y los dichos de tu boca puedan agradar a ese Rey que no vino a imponer Su reinado. Es un reinado que uno lo acepta voluntariamente cuando le abre el corazón. Que ese Rey reine en tu corazón, que se lo puedas entregar por completo y permitir que Él nazca en tu vida y se manifieste a través de ti en todo lo que hagas.

Hoy te bendigo en el Nombre de Jesús. Amén y amén.