Iglesia Visión de Futuro

“Iglesia: levántate como un ejército”

DOMINGO 30 DE AGOSTO DE 2015

Serie: Oración por mi Nación (5)

Por Rvdo. Omar Cabrera Jr.

Hablemos de ser personas de oración.

Hubo momentos en la iglesia primitiva cuando los apóstoles y los creyentes veían el ataque descarado de las instituciones gubernamentales, de los políticos, de aquellos que estaban en autoridad, y muchas veces encarcelaron a los apóstoles.

Hechos capítulo doce nos cuenta: «En aquel mismo tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la iglesia para maltratarles. Y mató a espada a Jacobo, hermano de Juan. Y viendo que esto había agradado a los judíos, procedió a prender también a Pedro. Eran entonces los días de los panes sin levadura. Y habiéndole tomado preso, le puso en la cárcel, entregándole a cuatro grupos de cuatro soldados cada uno, para que le custodiasen; y se proponía sacarle al pueblo después de la pascua. Así que Pedro estaba custodiado en la cárcel; pero la iglesia hacía sin cesar oración a Dios por él. La iglesia hacía oración incesante a Dios, estaban clamando, hacían oración sin cesar a Dios por él (Pedro)» (Versículos 1 al 5). Estaban reunidos en la “casa de María la madre de Juan, el que tenía por sobrenombre Marcos, donde muchos estaban reunidos orando”  por el Apóstol (12:12).

Gracias a la oración de este grupo de fieles, de creyentes intercesores que clamaban a Dios, es que se produce otra intervención divina. Veamos el relato bíblico. «Y he aquí que se presentó un ángel del Señor, y una luz resplandeció en la cárcel; y tocando a Pedro en el costado, le despertó, diciendo: Levántate pronto. Y las cadenas se le cayeron de las manos». ¡Qué lección la de Pedro! En medio de la cárcel no había perdido la paz, sino que dormía. Debemos aprender en medio de la tempestad a estar en paz, a experimentar la paz de Dios en medio de la peor de las noches, de la más grande de las adversidades.

Gente desesperada, me escribe: ‘Reverendo, ¡ruegue por mí, por mi familia…!’; y yo me pregunto: ¿cómo han conocido al Señor? ¿Qué vivencia tienen? ¿Han vivenciado al Señor, a ese Dios de poder, que así como nos bendice en las finanzas o nos sana, también puede intervenir en el corazón humano y restaurar relaciones rotas, tomar control de las adversidades…? Aparentemente no han experimentado a ese Dios por lo cual no pueden dormir en paz.

Estudios declaran que el 40 % de los argentinos sufre de insomnio; que debido al estrés, al trabajo, no pueden dormir. Hoy declaro sobre su vida lo que dice el salmista: «En paz me acostaré, y asimismo dormiré; Porque solo tú, Jehová (mi Dios), me haces vivir confiado» (4:8).

Tenemos que aprender a depositar nuestra confianza en el Señor. Esta iglesia estaba orando, clamando, y Pedro estaba tan confiado que dormía, el ángel tiene que tocarle el costado y levantándose pronto se le cayeron las cadenas de las muñecas. Tenemos que hacer este tipo de oración para que, al hacerlas, las cadenas se nos caigan y escapemos milagrosamente de cualquier cárcel en la que nos encontremos. Le dijo el ángel: “Cíñete, y átate las sandalias. Y lo hizo así. Y le dijo: Envuélvete en tu manto, y sígueme. Y saliendo, le seguía; pero no sabía que era verdad lo que hacía el ángel, sino que pensaba que veía una visión. Habiendo pasado la primera y la segunda guardia, llegaron a la puerta de hierro que daba a la ciudad, la cual se les abrió por sí misma; y salidos, pasaron una calle, y luego el ángel se apartó de él”. (8-10) Dice el verso 11: «Entonces Pedro, volviendo en sí, dijo: Ahora entiendo verdaderamente que el Señor ha enviado su ángel, y me ha librado de la mano de Herodes, y de todo lo que el pueblo de los judíos esperaba».

 ¡Qué poder hay en la oración! Qué poder hay cuando un pueblo se levanta; cuando una iglesia se levanta a hacer oración sin cesar a Dios por aquellos que están en necesidad se asombrarán.

Creo que como iglesia tenemos que levantarnos como un poderoso gigante, en la autoridad que el Señor nos ha dado, en el poder del Espíritu y tomar las armas que son poderosas en Dios para destruir toda altivez, argumento, todo pensamiento que se levanta en contra de la voluntad de Dios y con esa autoridad llevarlo cautivo a la obediencia a Cristo.

Cuando como iglesia nos levantemos en el poder de la oración vamos a ver que no hay armas forjadas en contra nuestro que puedan prosperar. No miraremos las cosas según su apariencia sino desde un plano sobrenatural. Dios se va a manifestar en nuestras vidas, el Señor hará que se caigan las cadenas, que Su poder se manifieste de tal manera que puerta tras puerta y guardia tras guardia van a desaparecer y vamos a ser verdaderamente libres por el poder de Dios.

Iglesia: hoy te desafío a que te levantes a clamar, a interceder, a que busques la presencia del Señor puesto que así la atmósfera de nuestra nación  cambiará.

Declaro que: Se levanta un ejército de poderosos guerreros que tomarán la tierra por heredad. Hoy te comisiono a que seas parte de ese grupo intercesor, a que seas parte de esa iglesia que ora; hoy te autorizo y te delego la autoridad que Jesucristo nos ha dado para tomar poder, dominio y control sobre toda fuerza del mal. Te bendigo en esta hora en el nombre de Jesús. ¡Amén y amén!