Iglesia Visión de Futuro

Fiel en ofrendar, en honrar a Dios. (Serie: “LA FIDELIDAD”)

Lunes 26 de febrero de 2018

Omar Cabrera Jr.

Estimados amigos que placer poder saludarles, les habla Omar Cabrera y

Esta es su Palabra Semanal. Una palabra que es mensual; en realidad, estamos hablando de la fidelidad. “Yo declaro que vas a vivir una vida de fidelidad al Señor en todas las áreas”.

Hemos mencionado tres, hoy concluyo con la cuarta; pero, aclaro que esto es simplemente una base, hay muchas áreas más en las que tengo que ser fiel. Esta base me permite a mí ir escalando en mi fidelidad, en mi compromiso con el Señor, en eso de poner las manos en el arado y no mirar para atrás, en ser fiel al Señor en todo.

Usamos el acróstico con la palabra VOTO; hablamos de “Venir a la presencia de Dios”, “Orar que es hablar con Dios”, “Testificar que es hablar de Dios” y hoy quiero hablarte de “Ofrendar que es honrar a Dios”.

Todos los días venimos a Su Presencia y ahí el Señor nos habla y nos  requiere, así como les dijo a los discípulos ‘dejen sus redes y síganme’, y uno tiene que estar dispuesto a pagar ese precio. Al joven rico, “Jesús, mirándole, le amó, y le dijo: Una cosa te falta: anda, vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres, y tendrás tesoro en el cielo; y ven, sígueme, tomando tu cruz” (Marcos 10:21), lamentablemente ese muchacho no estaba dispuesto a pagar ese precio; y dice la Palabra del Señor que: “Pero él, afligido por esta palabra, se fue triste, porque tenía muchas posesiones” (vers. 22).

La Palabra de Dios, en muchas oportunidades, dice que tengo que honrar a Dios con mis diezmos y con mis ofrendas. Algunos ejemplos: Deuteronomio 12, lo estoy leyendo en la Nueva Traducción Viviente (NTV) versículo 4-6a: “No adores al Señor tu Dios de la manera en que esos pueblos paganos rinden culto a sus dioses. Más bien, busca al Señor tu Dios en el lugar de adoración que él mismo elegirá entre todas las tribus, el lugar donde su nombre será honrado. Allí llevarás tus ofrendas” y menciona siete ofrendas diferentes, y declara (v. 7): “Allí, en la presencia del Señor tu Dios, (lo ofrendarás) y te alegrarás por todo lo que hayas logrado gracias a la bendición del Señor tu Dios”.

Proverbios 3:9-10 declara: “Honra al Señor con tus bienes y con las primicias de tus cosechas. Tus graneros se saturarán de trigo, y tus lagares rebosarán de vino” (RVC).

Jesús les decía a Sus seguidores: “Vended lo que poseéis, y dad limosna; haceos bolsas que no se envejezcan, tesoro en los cielos que no se agote, donde ladrón no llega, ni polilla destruye. Porque donde está vuestro tesoro, allí estará también vuestro corazón” (Lucas 12:33-34).

Creo que cada uno de nosotros, al honrar al Señor -con los recursos, con nuestros bienes, con nuestras ofrendas, con las primicias, con los votos que hacemos al Señor- indirectamente le estamos dando parte de nuestra vida. Porque dedicamos nuestra vida, nuestro tiempo, nuestros talentos, nuestros conocimientos, justamente para lograr esos recursos. Y desde el momento en que tomo de mis recursos y se los doy al Señor, le estoy dando mi esfuerzo, mi trabajo y mi sudor; mi vida le doy indirectamente al darle esa ofrenda.

Tendríamos que tener cada uno de nosotros el corazón que tuvo Pablo. Él le escribe a la iglesia de Corinto y le dice: “He aquí, por tercera vez estoy preparado para ir a vosotros; y no os seré gravoso, porque no busco lo vuestro, sino a vosotros, pues no deben atesorar los hijos para los padres, sino los padres para los hijos. Y yo con el mayor placer gastaré lo mío, y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas, aunque amándoos más, sea amado menos” (2 Corintios 12:14-15). Que podamos seguir el ejemplo de Pablo, que gastó todo lo que tenía y todo lo que poseía y su misma vida se gastó para que otros tengan el conocimiento del Señor.

Hoy, te bendigo y declaro que vas a vivir una vida de fidelidad viniendo al Señor, hablando con el Señor, hablando del Señor y honrando al Señor con todo lo que hagas. Lo declaro en el Nombre de Jesús. Amén y amén”.

Aquí puede ver el video.