Iglesia Visión de Futuro

¿Entiendes qué tiempo es este?

Lunes 21 de agosto de 2017

Serie: “El poder de la generosidad”

Omar Cabrera Jr.

En el transcurso de las últimas semanas planteé el tema: ¿Por qué cesó el mana?, ¿qué pasó? No trabajo, no cumplo las promesas, no pago las deudas a tiempo, salgo de fiador… di un montón de causales.

Hoy quiero hablarte respecto a que el maná cesa por no entender los tiempos y las sazones. Muchas veces que es tiempo de cosechar, pero en vez de cosechar me quedé dormido. Hay tiempos que son tiempos propicios para la siembra porque estoy frente a buena tierra, y no lo hago.

Dice Proverbios 10:5 “El que recoge en el verano es hombre entendido; el que duerme en tiempo de siega, es hijo que avergüenza”. No seamos hijos que avergoncemos, no nos quedemos dormidos. Si vemos que Dios abrió una puerta de favor conquistemos, avancemos.

Josué (18:3) le tuvo que decir a siete de las doce tribus: “Y Josué dijo a los hijos de Israel: ¿Hasta cuándo seréis negligentes para venir a poseer la tierra que os ha dado Jehová el Dios de vuestros padres?”. ¿Cuánto tiempo más van a esperar? Qué terrible seria tener una herencia y no ir a recogerla. Que se lea el testamento y siendo uno de los beneficiarios no voy a escuchar cuales son los beneficios que prepararon para mí.

“Todo tiene su tiempo”, y cuando entiendo los tiempos de Dios voy a actuar conforme a lo que Dios está haciendo. Eclesiastés 3 destaca que todo tiene su debido tiempo: “Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora” (vrs.1). Concluye Salomón ese capítulo diciendo: “Todo lo hizo hermoso en su tiempo; y ha puesto eternidad en el corazón de ellos, sin que alcance el hombre a entender la obra que ha hecho Dios desde el principio hasta el fin” (vers. 11).

Pedro sacó una espada en tiempo de paz (Juan 18:10). María se adelantó a los tiempos, en las bodas de Caná y Jesús le tuvo que decir: -Mujer, no ha llegado mi hora (Juan 2:4). Que puedas ser entendido de los tiempos, que sepas cuándo es el momento de invertir, que sepas cuándo es el momento de ahorrar y que en base a esa sensibilidad de los tiempos puedas ver la mano del Señor bendiciendo tu vida.

Dice el Antiguo Testamento que de todas las tribus había una -la de los hijos de Isacar- que eran “entendidos en los tiempos, y que sabían lo que Israel debía hacer, cuyo dicho seguían todos sus hermanos” (1 Crónicas 12:32), es decir las otras once tribus. Si no eres entendido de los tiempos, busca a aquellas personas que sabrán darte el consejo oportuno, en el momento apropiado para saber qué hacer, cómo hacer, cómo invertir, cuándo sembrar, cuándo es hora de cosechar y, una vez que entiendes los tiempos, la clave es actuar en base al momento que vives.

Señor: Yo te pido que des un discernimiento especial a cada uno de Tus hijos; que ellos puedan ser tan sensibles a la guía de tu Espíritu Santo que sepan cuándo salir, cuándo entrar, cuándo sembrar, cuándo cosechar, cuándo pelear y cuándo dejar de pelear. Que la gracia divina esté sobre cada uno de ellos y que puedan ver cómo con Tu guía obtienen la victoria, ven que se abren las puertas de los cielos, que se derrama esa bendición y ese maná. Yo los bendigo en esta hora en el nombre de Jesús. Amén y amén.