Iglesia Visión de Futuro

“Decídete a acercarte más a Dios”

Lunes 8 de enero de 2018

Omar Cabrera Jr.

Estimado amigo: qué placer poder saludarle; le habla Omar Cabrera y esta es tu Palabra Semanal.

Empezamos un año con grandes desafíos y me gustaría recomendarte el libro escrito por uno de nuestros pastores titulado: “Por encima de las tormentas”. No hay tormenta que el diablo te tire que el Señor ya no tenga la solución, no tenga la salida. Sé que esta publicación va a ser de gran bendición para ti. La puedes conseguir en vdfproducciones.com.ar

En este año la palabra rhema que el Señor nos dio nace de Hebreos capítulo 10 y me gustaría compartirla contigo a lo largo de un tiempo, sé que no va a ser en este programa o en este mes. Dios nos está llamando a un tiempo en intimidad, a un tiempo “En Su Presencia”. Dice Hebreos 10:19-25: “Así que, hermanos, tenemos libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo, por el camino nuevo y vivo que Él nos abrió a través del velo, esto es, de Su carne, también tenemos un gran sacerdote sobre la casa de Dios, acerquémonos pues con corazón sincero, en plena certidumbre de fe, purificados los corazones de mala conciencia, y lavados los cuerpos con agua pura. Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que prometió. Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras; no dejando de congregarnos como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuando veis que aquel día se acerca”.

Esta es la Palabra que el Señor nos dio, como te dije no voy a analizarla entera, de aquí salió el primer sermón que compartí en la primera Santa Cena cuando como Ministro Ordenado (acababa de ser ordenado), mi padre, viviendo en la Ciudad de Santa Fe, me pidió: “Ahora que sos ordenado dirigí esta Cena del Señor”. Esta fue la Palabra que el Señor me dio con el énfasis en “Acerquémonos”.

Acercarnos al Señor, acercarnos a Su presencia para tener tiempo de intimidad al entrar al Lugar Santísimo. Ahora, el Lugar Santísimo era un lugar donde solo entraba una persona una vez al año para hacer un sacrificio muy especial: el sumo sacerdote cuya mitra (sombrero o turbante) que llevaba sobre la cabeza tenía una lámina de oro que decía: “Santidad a Jehová”. O sea que todo el mundo que lo veía, veía este cartel que declaraba “Santidad a Jehová”. Él se purificaba, se lavaba, se cambiaba, se bañaba y luego entraba una vez al año a ese Lugar Santísimo a ofrecer en la misma presencia de Dios un sacrificio muy especial.

Rociaba la sangre, la esparcía sobre todo el lugar y de ahí rescata el autor de Hebreos este concepto, que por ese camino nuevo y vivo que se nos abre tú y yo tenemos el privilegio de entrar a la misma presencia del Señor. Es lo que estamos haciendo en estos 21 días de oración, de ayuno, de búsqueda, de intimidad con el Señor, estamos acercándonos gracias a la sangre de Jesucristo que nos limpia de todo pecado, que nos purifica. Purifica nuestra mente, nuestras manos, nuestros pies, nuestro corazón, nuestros pensamientos, nuestras intenciones, nuestros deseos; gracias a la sangre de Cristo es que podemos entrar en ese Lugar Santísimo para poder tener intimidad con el Señor.

Que te conviertas en un apasionado por la presencia del Señor, alguien que no pueda estar sin vivir ese tiempo de intimidad cotidiano, diario, en esa búsqueda intima, en ese tiempo apartado para estar a solas con el Señor.

En Mateo 6 Jesús dice que tenemos que entrar a nuestro aposento, cerrar la puerta y buscar al Señor en intimidad. Mi intención este año es al menos una vez a la semana dedicarme a ayunar y a buscar el rostro del Señor, estar en intimidad con Él todos los días, y ese es mi desafío para ti a partir de hoy, que le puedas decir: “Señor, quiere tener un tiempo de intimidad. Ayúdame, Señor Jesús; te lo pido. Amén y amén”.

Desde aquí puede ver el video