Iglesia Visión de Futuro

¿De qué te arrepientes?

Omar Cabrera Jr.

Soy Omar Cabrera y esta es tu palabra semanal.

Cuando Juan el Bautista y Jesús comenzaron sus ministerios, justamente la frase que repetían era: “Arrepentíos, porque el reino de los cielos se ha acercado”. (Mateo 3:2). Juan el Bautista,  quien predicaba en el desierto (lo puedes leer en Mateo 3) declaraba palabras muy fuertes y era muy específico al decirle a los soldados lo que tenían que hacer, a los fariseos lo que tenían que hacer, a las autoridades lo que debían hacer, y de hecho, hasta al mismo rey le dijo que no le era lícito tomar la mujer de su hermano.

El reino de Dios es un reino de santidad. Cuando Dios se acercó a Su pueblo, exigió que cambien cada uno de ellos y que tuviesen una vida de santidad, y en Levítico 19:1 le dijo a toda la congregación, “Israel: sé santo porque yo, el Señor tu Dios, soy santo”. Jesús predicaba el arrepentimiento, aun Sus discípulos cuando comenzaron a predicar en la iglesia primitiva, por ejemplo: en el sermón de Pentecostés de Pedro, las prédicas de Pablo y las veces que  compartían la revelación de Dios hablaban de que era necesario arrepentirse. Pedro termina respondiendo a la pregunta: ¿qué hacemos ante lo que nos decís? con: “Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo” (Hechos 2:38). Tres mil personas se convirtieron luego de esa prédica de Pedro en el día de Pentecostés.

Tiene que haber una decisión de arrepentimiento en mi corazón. ¿Qué significa arrepentirse? Significa cambiar de rumbo, hacer un giro completo e ir en la dirección opuesta a la que iba. Cuando yo me doy vuelta y me acerco a Dios y Él se acercará a mí, (dice Santiago 4) y lo próximo que allí dice es: “Pecadores, limpiad las manos; y vosotros los de doble ánimo, purificad vuestros corazones” (Vs 8). También Isaías 55 lo dice, pero yo pensaba en el texto de Proverbios 28:13: “El que encubre sus pecados no prosperará; Mas el que los confiesa y se aparta alcanzará misericordia”. Tal vez  hay cosas en tu vida que necesitan salir a la luz, que precisan ser confesadas, cosas que has ocultado, que nadie se enteró pero que son argumentos que el diablo tiene en contra de tu vida. Cosas que venís trayendo desde hace mucho y de las que hoy el Señor quiere hacerte libre. Es más, en 1 Juan 1:9 dice: “Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad”. Deja de ocultar pecados. Preséntalos ante el Señor confiado, confiésalos a Él para poder alcanzar misericordia.

Te invito a que te unas a mí en oración y juntos podamos confesar nuestros pecados delante del Señor para poder hallar la  misericordia que Él tiene para cada uno de nosotros.

Señor: Hoy me determino a no ocultar mis pecados, sé que ocultándolos no voy a poder prosperar, avanzar ni seguir en el propósito o en el plan que Tú tienes para mí. Hoy te confieso cada una de mis faltas, mis pecados, Señor, Tú los conoces pero hoy los presento delante de Ti. Te pido perdón por las malas actitudes que he tomado por haber continuado con cosas negativas: tentaciones, debilidades y cosas ocultas que trajeron un peso y no me permitieron correr la carrera que Tú tienes para mí. Hoy te los confieso y me determino a apartarme de ellos para alcanzar misericordia, en el nombre de Jesús. Amén y amén.