Iglesia Visión de Futuro

Canales de bendición

Domingo 21 de junio 2015

por Omar Cabrera Jr.

Siempre es una alegría inmensa poder compartir las verdades de la Palabra de Dios, las cuales traen completa libertad a nuestra mente, a nuestro corazón y aún a las finanzas.

Mi familia, mis padres, mi esposa y mis hijas, hemos aprendido a practicar la maravillosa ley de la abundancia. Por esa razón somos prósperos, somos bendecidos porque aprendimos a establecer los principios de Dios en el área económica, en nuestras finanzas, equilibrando el manejo del dinero en nuestro hogar. De este tema podría hablar por horas sin notas. El dar, ya está en mi naturaleza. El ser ‘canales de bendición’ y ver cómo podemos ser de ayuda a otros, es algo natural en nosotros y creo que hemos influenciado con esta postura, al demostrar  generosidad a otros ministerios, a otras iglesias y de hecho a la misma iglesia Visión de Futuro. Somos una iglesia que practica el diezmo, somos una iglesia generosa.

En una oportunidad a mi hermana pequeña, se le había caído un diente y había recibido dinero por ello. Fuimos a la reunión al domingo siguiente en Santa Fe, en el ex Cine Esperancino, y cuando oran y recogen la ofrenda, ella da la mitad y le dice a mi mamá: “mirá mami, estoy dando la mitad”. Y mi mamá le dice: “pero estás dando mucha plata te vas a quedar sin”. Y ella responde: “no mamá, Dios me va a bendecir”. Y justo antes de que termine la reunión, se le cae el otro diente que tenía flojo y ella dice: “Mirá mamá, ¿ves? ¡Dios ya me bendijo!”. Y así hemos crecido y vivido, creyendo en un Dios de bendición.

Mi hermano tiene una frase clave: “Cada vez que hay apretura económica me pongo peligrosamente generoso”. ¿Por qué peligroso? Y sí, porque lo último que el diablo quiere es que seamos bendecidos. Pero si nos ponemos generosos, tarde o temprano vamos a ser un peligro para el diablo, porque la bendición de Dios se va a derramar sobre nuestras vidas, vamos a cosechar.

La generosidad es parte innata de nuestro ministerio. Cómo Iglesia, como Fundación, estamos bendiciendo a muchas entidades, ministerios, asociaciones civiles, y esto muchas veces es un canal de bendición para el gobierno o instituciones gubernamentales.

Dios le dijo a Abraham: ‘bendiciendo te bendeciré’. (Génesis 12:2 -RVA).

En una oportunidad, cuando decidimos juntar de todas las sedes de la iglesia Visión de Futuro el diezmo, y de esa recaudación, dar el diezmo; vivíamos en una época muy difícil del país, fue la etapa llamada “corralito” en el año 2001. Toda la economía del país había colapsado, y fue allí que decidimos dar a aquellas entidades que no nos podrían dar nada a cambio. A medida que pasaban los meses teníamos que decidir a quién le seguíamos dando, a quienes le damos la ofrenda especial de este mes. Y preguntándole al Señor: ¿Cómo hago? ¿Qué pautas me das? El Señor me llevó justamente a Deuteronomio 14:26 en adelante, donde la Palabra del Señor dice: “y darás el dinero por todo lo que deseas, por vacas, por ovejas, por vino, por sidra, o por cualquier cosa que tú deseares; y comerás allí delante de Jehová tu Dios, y te alegrarás tú y tu familia”. Continúa: “Y no desampararás al levita que habitare en tus poblaciones; porque no tiene parte ni heredad contigo. Al fin de cada tres años sacarás todo el diezmo de tus productos de aquel año, y lo guardarás en tus ciudades. Y vendrá el levita, que no tiene parte ni heredad contigo, y el extranjero, el huérfano y la viuda que hubiere en tus poblaciones, y comerán y serán saciados; para que Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren”. (vs 27-29). Y fue así como el Señor nos da la pauta, la guía de dónde como iglesia íbamos a sembrar. Y sembramos en aquellos que no nos podían dar nada a cambio o lo podemos decir así: sembramos sin esperar nada a cambio. De hecho, aunque no esperamos nada a cambio, muchas veces el Señor nos sorprendió con tremendas cosechas. Pero nosotros nunca esperamos una bendición a cambio porque eso fue lo que el Señor nos instruyó.

Le dimos y seguimos dando al levita. Para mí el levita, es ese ministerio, esa iglesia, esa asociación civil religiosa que está haciendo algún bien en la comunidad. Iglesias que están cerca, Iglesias que están lejos, Ministerios que conocemos, otros que tal vez no pero que por recomendaciones hemos bendecido. Darle al levita es darle al pueblo de Dios, a los sacerdotes que están trabajando en el Ministerio del Reino. Continúa la Palabra de Dios diciendo que hay que darle al huérfano, y lo explica claramente, huérfano es aquel que no tiene padres y por eso estamos ayudando a orfanatos. Algunas de estas instituciones no tienen huérfanos propiamente dicho, pero sí tienen chicos que un juez ha determinado que no pueden vivir en la condición en la que están en sus hogares por la violencia, por las adicciones de sus padres, por los abusos sexuales, verbales, físicos a los que son sometidos, por lo tanto, los derivan a estas instituciones a las cuales estamos ayudando y lo seguiremos haciendo. Continuaremos siendo un canal de bendición, sin esperar nada a cambio a los que están en orfandad.

Además del levita y del huérfano, dice la Palabra que hay que ayudar a las viudas. Por eso, la iglesia Visión de Futuro ha ‘adoptado’ a muchas mujeres cuyos esposos eran siervos de Dios y tal vez la condición en la que quedaron luego de que el esposo partió a las presencia de Dios,  no fue la mejor. Parecida a la historia bíblica del profeta Eliseo que cuando se le acerca la viuda ella le dice: “Tu siervo (o sea que era siervo de Dios) mi marido ha muerto; y tú sabes que tu siervo era temeroso de Jehová; y ha venido el acreedor para tomarse dos hijos míos por siervos”. En esa oportunidad, guiados por el profeta juntaron vasijas y Dios multiplicó el aceite, la viuda vendió lo vendió y pudieron saldar toda su deuda y aun vivir de lo que sobró. Nosotros somos como el aceite a las viudas, somos un canal de bendición a mujeres de las cuales sus esposos sirvieron al Señor toda su vida y ahora están solas; pero no están solas porque el Señor está con ellas y nos ha instruido que las cuidemos.

Y por último, además de bendecir al levita, al huérfano y a las viudas, también dice la Palabra de Dios que no tenemos que desamparar al extranjero que habita en nuestra población. Y yo le preguntaba al Señor: ¿Quién es el extranjero en este caso? ¿Gente de otro país que vive donde está la iglesia? Y el Señor me hablaba de que el extranjero es aquella persona de bien, que está haciendo un favor a la sociedad, que no es parte del reino de Dios, pero que Él está usando para sostener a la sociedad, para ayudar en áreas sociales, y que no reciben ayuda del gobierno o de otro lado. Así que Dios nos ha instruido y nos guio a bendecir a varias sociedades de fomentos, instituciones que ayudan a chicos con problemas, con Síndrome de Down, dispensarios, hospitales. Son extranjeros, porque no son parte del Reino de los Cielos. Por ejemplos, instituciones que ayudan a drogadictos, son todas personas que están haciendo un bien a la sociedad y que gracias a la ofrenda generosa de Visión de Futuro que de todos los diezmos aparta para bendecirlos, pueden seguir adelante con la misión que tienen en la vida: el ser de ayuda, de fomento y de fortaleza a los que están a su alrededor.

La promesa del Señor es: “Jehová tu Dios te bendiga en toda obra que tus manos hicieren” (Deuteronomio 14:29). ¡Lo creemos! ¡Toma esta Palabra para tu vida!

Señor, yo te pido que bendigas a cada uno de Tus hijos que se determina a darte sus diezmos y llevarlos a Tu iglesia. Bendice toda obra que sus manos hacen: todo lo que planten, lo que edifiquen, lo que construyan, lo que produzcan, lo que diseñen, lo que programen. Señor bendice la obra de sus manos. Sé que Tú lo harás en el nombre de Jesús. Amén y amén.