Iglesia Visión de Futuro

PROCLAMAS SOBRE ARGENTINA

“A Sus pies”

CINTURÓN DE LA VERDAD.

Hoy declaramos nuestra fe en la única Verdad que es Jesucristo. Decretamos que a causa de la Sangre de Jesús que brotó cuando estaba en Getsemaní, Argentina es redimida de la traición a los fundamentos de la Palabra, el mal no prosperará en el territorio nacional ni en sus habitantes, nuestras generaciones son redimidas. Todo velo de engaño y encantamiento cae de los ojos de todos los argentinos y las mentiras salen a la luz. Toda obra de las tinieblas a través de la hechicería es derribada por el poder de la Sangre de Jesús. Argentina es libre en el nombre de Jesús”.

CORAZA DE JUSTICIA.

Proclamamos que frente a las múltiples formas de injusticias en Argentina a partir de hoy, por el poder y la Sangre de Jesús, en nuestra nación no se torcerá el derecho,

No se hará acepción de personas,

No tomarás soborno,

No harás justicia por mano propia.

Argentina: ¡seguirás la justicia y vivirás!

porque sobre ti nacerá el Sol de Justicia, Jesús,

Y “Porque Jehová es nuestro juez, Jehová es nuestro legislador,

Jehová es nuestro Rey; y él mismo nos salvará”.

 

CALZADOS LOS PIES CON EL EVANGELIO.

Como Nación declaramos que la sangre de Cristo es aplicada en cada rincón de nuestro país; la buena noticia es anunciada en todo el territorio y la paz del Señor llena a Argentina y se seca toda raíz de enemistad en la familia y de división entre padres e hijos. Aplicamos un manto de paz sobre cada ciudad argentina y proclamamos avivamiento. Nos calzamos los pies con el apresto del evangelio de la paz para llevar la buena noticia a todo habitante de este suelo. Aplicamos la sangre derramada de los pies de Jesús en la Cruz del Calvario, sangre que nos da propósito y nos lleva a caminar en paz con todos. Afirmamos que somos una nación que vive en paz y criamos hijos en paz para la gloria y la honra a nuestro Rey y Salvador Jesucristo de Nazaret. Amén.

 

ESCUDO DE LA FE.

Como argentinos decretamos que Dios es nuestro escudo y salvación. Cubrimos a Argentina con el escudo de la fe del norte al sur, del este al oeste. Decretamos que no pueden penetrar en nuestra Nación las flechas encendidas de incredulidad, dudas, acusaciones, ni mentiras que provengan el sector político, ni de los medios de comunicación, ni de los gremios, ni a través de la población atemorizada, ni del humanismo, ni de falsas religiones. Decretamos que las palabras serán conciliatorias y edificantes, buscarán construir y generar esperanza. Nosotros, como nación, ponemos nuestra confianza en Dios nuestro Salvador. ¡Hablamos fe! Argentina: “no temas, cree solamente” que en ti se hará la voluntad de Dios.

 

YELMO DE LA SALVACIÓN.

Hoy proclamo que Argentina será libre de todo tormento, de todo pensamiento de doble ánimo, de inconstancia, de egoísmo, de infidelidad; cambiará la manera de pensar. Aplicamos la sangre de Cristo sobre aquellos que deciden el destino de nuestra Nación. Tomamos autoridad y ponemos el yelmo de la salvación sobre la Argentina y sobre cada habitante.  Declaramos que los argentinos somos salvos, pensamos con la mente de Cristo y tenemos claridad para tomar decisiones. Proclamamos que Argentina se presentará como una nación salva delante del Rey.

 

ESPADA DEL ESPÍRITU.

Como argentino recupero la identidad correcta y renuevo la mente para entender la perfecta voluntad de Dios.

Declaramos que toda ideología incorrecta es absorbida y reemplazada por la Luz y dirección de Tu Palabra.

Nos levantamos para deshacer toda obra del enemigo sobre la Nación.

Establecemos hoy que Argentina recupera la esencia de los principios y valores establecidos en la Palabra de Dios.

 

ORACIÓN Y SÚPLICA.  

Yo, Argentina, me levanto en oración y en clamor a ti, Dios. Seré una Nación intercesora.

Proclamamos que nuestra intercesión será constante y perseverante, nuestra oración guardará la tierra de toda fuerza que quiera dividir al pueblo, generar violencia o destruir.

Se enciende la pasión por predicar el evangelio y ganar al mayor número de almas. Traeremos el Reino de los Cielos a esta tierra y Argentina será llena del conocimiento de la gloria de Dios como las aguas cubren el mar.