Iglesia Visión de Futuro

Las 10 Columnas del Plan de Misión Unida

1ra. Columna: LA PALABRA PROFÉTICA

Este plan nace por una iniciativa de Dios. Uno de los coordinadores del Consejo, Carlos Mraida, en el invierno del 2008 recibe una palabra de parte de Dios para los pastores de la ciudad: “Ante el avance de la inmoralidad, la corrupción, la inseguridad, la violencia y la injusticia en la ciudad de Buenos Aires, ustedes los pastores en lo profundo de sus corazones se han resignado, y esa resignación es porque se sienten impotentes, y se sienten impotentes porque no están contando conmigo que soy el Omnipotente”.

Ante esta palabra nos humillamos, nos arrepentimos, renunciamos a la resignación y cambiamos de actitud delante de Dios.

 

2da. Columna: LA FE

“La fe es por el oír, y el oír, por la palabra de Dios” (Romanos 10.17).

La palabra de Dios tiene la virtud de engendrar fe en los corazones que la reciben con mansedumbre. Le creímos a Dios. Creímos que él es Poderoso para cambiar la historia de nuestra ciudad. Creímos que la transformación de Buenos Aires CON JESUCRISTO ES POSIBLE.

 

3ra Columna: LA UNIDAD DE LA IGLESIA

El Consejo de Pastores de la Ciudad de Buenos Aires nació con la visión bíblica que en cada ciudad hay una sola iglesia, aunque haya muchas congregaciones. Este plan que Dios nos dio nos está llevando a pasar de la teoría a la realidad. Somos consientes de que ningún ministerio, por más exitoso y bendecido que sea, individualmente logrará la transformación de una ciudad como Buenos Aires.

Jesús oró que TODOS SEAMOS UNO… para que el mundo crea. Ya hay más de 90 congregaciones que nos hemos unido para llenar Buenos Aires con la palabra de Dios.

Y es nuestro deseo y oración que el resto de las congregaciones se involucren también.

 

4ta. Columna: LA ORACIÓN

Apenas recibimos la palabra profética lo primero que hicimos fue programar 40 días

de ayuno y oración bajo el lema “Venga tu reino a Buenos Aires”, desde mediados de Septiembre hasta los primeros días de Noviembre de 2008. Distribuimos una guía de oración a los miembros de nuestras congregaciones, con temas específicos de intercesión por nuestra ciudad. Cada congregación escogía un día por semana para ayunar por la ciudad. Culminamos los 40 días con tres días más de oración ininterrumpida por 72 horas, en una carpa que levantamos en la plaza que está frente al Congreso de la Nación. Además, reuniones masivas de oración de 19:30 a 21:30 hs. cada una de las tres noches en el mismo lugar.

Aunque a nivel visible no vimos cambios importantes, sin embargo, en el mundo espiritual Dios obró, y nos reveló el presente plan de Misión Unida para la transformación de la ciudad.

En el 2009, bajo el mismo lema, hicimos una segunda serie de 40 días de ayuno y oración por la ciudad, sus gobernantes, sus habitantes y sus necesidades.

Para el 2010 estamos programado 50 días de ayuno y oración por nuestra ciudad, comenzando el domingo de Pascua (4 de abril) y culminando el domingo de Pentecostés (23 de mayo) con un Día Nacional de Oración Unida por nuestro país.

Esta es una verdadera guerra espiritual. Una guerra ofensiva. Quien está a la ofensiva somos nosotros, para rescatar vidas, familias y transformar la ciudad.

 

5ta. Columna: LA PALABRA DE DIOS

El eje central de este plan es la palabra de Dios. Dios nos mostró el ejemplo de la iglesia de Jerusalén, que llenó su ciudad con su doctrina o didaké (Hechos 5.28).

Al igual que ellos nos propusimos llenar Buenos Aires con la didaké. La didaké consiste en los mandamientos del Señor para todos los hombres. Además le agregamos una frase del kerigma. El kerigma (o predicación) consiste en la proclamación de la verdad que es Jesucristo.

Hemos sintetizado la doctrina del Señor en unas 40 frases, y las publicamos como un folleto simple a full color de un lado, y los versículos bíblicos de donde surge esa frase.

En los últimos 5 meses, hemos impreso 8 folletos, con un total de 3.000.000 de folletos. De ellos 2.500.000 se han distribuido en Capital y el resto en el gran Buenos Aires y Córdoba ciudad.

Didaké y Kerigma, palabra de Dios está siendo distribuido en forma de folletos, afiches, TV cadena nacional y radio cadena nacional. Y seguiremos hasta llenarlo todo con la palabra de Dios.

 

6ta. Columna: EL SACERDOCIO DE TODOS LOS CREYENTES

Esta es la columna vertebral de nuestra acción y misión. Ya tenemos 5.000 obreros, cada uno de ellos es responsable de hacer llegar un folleto a cada una de las casas de la manzana que su congregación le ha asignado, orar por esas familias o personas y procurar entrar en contacto con ellas. En Capital Federal hay 12.000 manzanas, y ya tenemos cubiertas 5.000. Seguiremos incorporando más congregaciones y hermanos hasta cubrir todas las manzanas de la ciudad.

Esto es fantástico. “El que quiera trabajar hallará también lugar…” dice un antiguo himno. Este himno a pasado a ser una realidad. Cada creyente un sacerdote, un puente entre Dios y los hombres. ¡Aleluya!

 

7ta. Columna: LA IGLESIA FUNCIONANDO COMO UN SOLO CUERPO

Efesios 4.16, dice: “… Todo el cuerpo bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro…”

Estamos aprendiendo a funcionar como un cuerpo, articulado, unido, en cooperación mutua, en unidad y amor. Diciéndole todos lo mismo a la ciudad, orando por lo mismo. Esto es algo maravilloso. La iglesia como cuerpo de Cristo comienza a dejar de ser una simple figura retórica, y se transforma en una realidad viva, funcional y dinámica. ¡Aleluya!

 

8va. Columna: EL MILAGRO DE LAS FINANZAS

Por años, en el Consejo de Pastores nos costaba reunir mil o dos mil pesos por mes para los gastos mínimos del funcionamiento de una pequeña secretaría.

Sin embargo, desde que iniciamos este plan, en estos 5 meses ya hemos invertido más de $ 750.000 pesos. ¡Esto es un verdadero milagro! Y todo con el aporte de las congregaciones y de hermanos de la ciudad de Buenos Aires. Es una clara señal de que este plan vino del Señor.

 

9na. Columna: ES UN PROCESO Y NO UN EVENTO

La primera etapa de este plan son cinco años. No es un programa o un cronograma. Tenemos objetivos que alcanzar: La conversión de miles y de millones, y la transformación de la ciudad de Buenos Aires.

Es un proceso que recién se inicia. En otras ocasiones nos hemos preparado por un año para un evento de dos ó tres días. La transformación de una ciudad o de una nación es un proceso a mediano y largo plazo.

Necesitamos paciencia, perseverancia y fe.

 

10ª. Columna: MISIÓN Y ACCIÓN BARRIAL

Este plan lejos de entorpecer a la congregación local en sus actividades y programas, la impulsa a una definida Misión y Acción barrial.

En muchas congregaciones de Capital la mayoría de los miembros y asistentes no son del barrio donde está el templo. Este plan moviliza a los miembros de la iglesia a asumir la responsabilidad de evangelizar, servir y pastorear a la gente del barrio donde nos reunimos semanalmente.