Iglesia Visión de Futuro

Ayuno congregacional enero 2018

INSTRUCCIONES PARA EL AYUNO CONGREGACIONAL 2018

Del 2 al 22 de enero

“Así que, hermanos, teniendo libertad para entrar en el Lugar Santísimo por la sangre de Jesucristo” (Hebreos 10:19) comencemos el año 2018 “en Su presencia” y declarando la manifestación de la plenitud de la victoria del sacrificio de Jesucristo sobre nosotros, la iglesia y la nación.

El propósito del ayuno acompañado de mucha oración no es un fin en sí mismo, es el medio para consagrarnos al Señor, para enfocarnos y alinearnos con Él a fin de comprender Sus planes, en este caso, para el 2018. El ayuno de 21 días conocido como “el ayuno de Daniel” es una poderosa disciplina espiritual que llena el ser interior y nos conecta con el poder del Espíritu.

Necesitamos más de Su Presencia, oír al Padre en el silbo apacible, que el fuego del servicio sea reencendido en nuestros corazones, por eso dejaremos de lado la comida, nos abriremos a lo sobrenatural esperando el mover del Señor en nuestras vidas, en el ministerio y en la Nación. Nada nos llena, nada nos satisface plenamente porque eso ocurre en realidad cuando estamos en comunión íntima con Él, por eso esta invitación a ayunar y orar manteniendo esta actitud durante 21 días. El desafío es conocer al Señor más íntimamente, alimentarnos del Pan vivo que descendió del cielo: Jesucristo. En Su presencia se derriban argumentos y fortalezas mentales que se han levantado por causa de las adversidades que vivimos o las mentiras que el diablo nos ha susurrado.

Comenzamos este nuevo año acercándonos al Padre que nos llama a tener un tiempo de intimidad con Él buscando Su rostro y unción, reconociendo que necesitamos Su presencia, amor y compasión. Este tiempo nos preparará para ver victorias y conquistas en todas las áreas de nuestras vidas. Cadenas se romperán, los yugos se quebrantarán y veremos la manifestación de la plenitud de la victoria de Cristo en la Cruz en nosotros, nuestra iglesia y nación.

Prepárate física y espiritualmente para entrar a este tiempo de oración, ayuno y búsqueda de intimidad con el Señor.

TIPOS DE AYUNO:

El Espíritu Santo te guíe a hacer el más apropiado para ti.

AYUNO TOTAL

Duración: por lo general, 3 días.

Es un ayuno en el que te abstienes de todo tipo de alimento y tomas únicamente agua. Debes consumir mucha para evitar deshidratarte. La cantidad depende del metabolismo de cada persona, del clima y de la actividad diaria. Por regla general, la sed, la resequedad en la garganta, labios y piel son síntomas de deshidratación, así que si tienes estos síntomas, es indicativo de que debes tomar más agua.

Puedes tomar un té de hierbas, o también un consomé (sólo el caldo) si te estás sintiendo muy débil. Evita el consumo de cafeína y de bebidas energizantes.

AYUNO PARCIAL

Duración: libre.

En este ayuno te abstienes de todo tipo de alimento a excepción de agua pero, a diferencia del ayuno total, lo haces solo durante una parte del día. Puedes hacerlo hasta las 18:00, hasta las 15:00, hasta el mediodía; o desde la salida hasta la puesta del sol.

No te engañes a ti mismo excediéndote en la comida de la tarde/noche para que al día siguiente no sientas hambre. Procura comer lo que normalmente comes o algo ligero.

AYUNO DE DANIEL

Duración: libre (usualmente se hace por 10 o 21 días).

Este ayuno se hace durante todo el día –como el ayuno total– pero se pueden consumir algunos tipos de alimento como verduras, legumbres y frutas, y también, líquidos; además de agua, té de hierbas o jugos de frutas naturales. Prohibidos: azúcar, harinas, alimentos procesados y enlatados, carnes y lácteos.

ABSTINENCIA

Este debe ir unido a alguno de los ayunos ya explicados. En algunas ocasiones, el Espíritu Santo te guiará a abstenerte de algún tipo de alimento en especial o de cosas diferentes a la comida, por ejemplo: maquillaje, Facebook, televisión, fútbol, videojuegos, etc.

¡Sé que estos 21 días marcarán un antes y un después en ti y en toda la iglesia! Así como sucedió con Jesús que fue guiado por el Espíritu al desierto, y salió en el poder del Espíritu así sucederá con todos los que aceptamos este desafío. Prepárate para conocer el poder de Dios en tu vida y recuperar el amor, la pasión y la compasión por medio del ayuno y la oración.

RECETAS para el AYUNO LÍQUIDO

Sugerencias:- Jugo de uva y durazno.- Sandía (licúala sin agregar agua).

Jugo fresco de manzana-

Jugo verde: apio, lechuga criolla y zanahorias en proporciones iguales (estos jugos son muy importantes, suplen los electrolitos para que el corazón funcione correctamente).

Algunos nutricionistas recomiendan caldos calientes, por ejemplo:

Hervir en agua sin sal, papas, zanahorias y apio durante 1/2 hora, colar y beber el caldo solamente.

Hervir 3 zanahorias, 2 cabitos de apio, un nabo, dos remolachas y ½ cabeza de repollo, un poco de perejil y 1/4 de cebolla y un diente de ajo. Colar y tomar dos o tres veces al día.

Plan recomendado:

05:00 – 08:00 jugos frescos.

10:30 – 12:00 Jugo verde

14:00 – 16:00 un té (que no sea negro) con miel.

18:00 – 20:30 Caldo

Cómo salir de un ayuno prolongado de solo líquidos

La tarde que se decide terminar el ayuno tirar unos 4 o 5 tomates en agua hirviendo hasta que la piel se rompa. Pelarlos y esperar que se enfríen para consumirlos.

Al día siguiente comer:

-ensalada de zanahoria y repollo condimentado con jugo de naranja. Verduras hervidas: acelga o chauchas y dos rodajas de pan de salvado bien tostado. Mucha agua, ensalada de zanahorias, apio y repollo con jugo de naranja. Acompañada por verduras hervidas: acelga, o chauchas, o zanahorias, o zapallo. 2 tostadas. Sin aceite.

Próximo día: frutas fresca. Almuerzo: ensalada de zanahorias, repollo y apio. 1 tostada. Cena: ensalada de lechuga con tomates y 2 opciones de verduras hervidas.

Como el estómago se ha achicado, comer más liviano y ni bien te sientes lleno hay que dejar de comer. No comas pastas por lo menos hasta una semana después de haber terminado el ayuno.

¡BIENVENIDO AL TIEMPO DE AYUNO Y ORACIÓN CONGREGACIONAL!

DÍA 1
Lectura Bíblica: Lucas 22:44; Mateo 26:38, 42; Filipenses 2:5-8; Apocalipsis 2:10

Declaremos que la victoria de Jesús es nuestra; oremos: no mi voluntad sino la Tuya. La sangre que Jesús derramó en el Getsemaní nos hace libres para vivir una vida de obediencia, fidelidad e integridad. Que Su sangre nos limpie de la infidelidad, traición, desobediencia, y por no cumplir los pactos con Dios. Que Él nos limpie si tenemos odio, bronca o resentimiento por traiciones e infidelidades que otros cometieron en contra de nosotros.

Día 2.
Lectura Bíblica: Lucas 22:44; Mateo 26:38, 42; Filipenses 2:5-8; Apocalipsis 2:10

Aplicamos la sangre que Cristo derramó en el Getsemaní para que el Señor levante una iglesia fiel. El Señor nos perdona por haber confiado en otras cosas, por no haber sido sal y luz. Declaramos: la iglesia del Señor se levanta en poder, en autoridad y fiel al llamado que nos ha dado. La plenitud de la victoria de la Cruz de manifiesta en Su iglesia, seremos fieles testigos de Sus maravillas y de Su poder.

Día 3.
Lectura Bíblica: Lucas 22:44; Mateo 26:38, 42; Filipenses 2:5-8; Apocalipsis 2:10
Oremos que se establezca en la Nación la justicia, el juicio, la equidad, la misericordia y la gracia del Señor. Que sea redimida por la sangre preciosa de Jesús y no se establezca la corrupción. Elegimos a Dios para que sea nuestro Juez, Legislador y Rey (Isaías 33:22) para que traiga salvación a la Argentina.
Meditar y orar: Salmos 33.

Día 4

Lectura Bíblica: 2 Corintios 2:14, Apocalipsis 5:9

Oremos y declaremos que por la sangre de Jesús hemos sido redimidos. Somos libres de pecado, maldiciones y debilidades porque hay poder sólo en Su sangre.
Para orar y meditar: San Juan 8:32

Día 5
Te invito a leer Apocalipsis 2 y 3. Mira lo que Dios le dice a las iglesias.

Día 6.
Lectura bíblica: Apocalipsis 5:10; Romanos 14:17; Efesios 6:12.

Hoy oramos por el país y por los asientos de autoridad. Pedimos: Venga Tu reino para que haya justicia, paz y gozo, y hágase Tu voluntad en la Nación.

Día 7.
Lectura bíblica: Génesis 3:17
Oramos que la preciosa sangre de Jesucristo absorba toda maldición que nos frenó para avanzar y conquistar diferentes proyectos personales y familiares. Que se quiebre la maldición, que recuperemos la bendición y se manifieste la prosperidad y Su propósito.

Día 8
Lectura bíblica: Efesios 5:25; Hageo 2:9
Oremos como Iglesia para que llene nos de Su gloria; nos lave y purifique para levantarnos en poder a fin de conquistar en influencia, ser sal y luz. El Señor irrumpe en nuestras vidas y en nuestras iglesias. Que Tu sangre preciosa, Jesús, nos dé la conquista, rompa atadura, despierte a los dormidos y el fuego del Espíritu nos llene.

Día 9
Lectura bíblica: 2 Timoteo 3
En estos tiempos difíciles en que vivimos el evangelio sigue siendo el poder de Dios para salvación. Oremos por nuestro país, para declarar que por la sangre de Jesucristo derramada a través de esa corona de espinos, es quebrantada la maldición y podemos extendernos en influencia y conquista. Clamemos que Dios levante a hombres y mujeres en los lugares de influencia de nuestro país, porque ellos conducen el destino de nuestra patria. No solo oremos y velemos, seamos testigos del poder de Dios.

Día 10
Lectura bíblica: Isaías 52:12-14

Pidámosle al Señor que Su sangre traiga libertad de todo engaño y mentira que nos han privado de nuestra verdadera identidad, que no nos ha permitido saber quiénes realmente somos para Dios y para Sus propósitos. Hoy recibimos la verdadera identidad al aplicar la sangre que Cristo derramó cuando fue desfigurado.

Día 11.
Lectura devocional: Isaías 50;6,7; 52:14,15; 1 Pedro 2:9
Como el Cuerpo de Cristo tenemos que ser canales de Su poder espectacular. Somos el pueblo escogido, el que ha rescatado para que transmitamos Sus virtudes para alumbrar a los que están en tinieblas. Levantémonos y resplandezcamos, transmitamos nuestra verdadera identidad.

Día 12.
Lectura bíblica: Salmos 127
Señor: ¡sana nuestra tierra! Queremos una nueva identidad como Nación basada en la justicia, en la equidad, en la compasión, en el amor, en Tus leyes. Como ciudadanos aplicamos la sangre que Cristo derramó para que Tú irrumpas en nuestra Nación, en su futuro y destino.

Día 13.
Lectura bíblica: Salmos 118:16; Éxodo 15:6
Por la sangre que Jesús derramó de Sus manos, la obra de nuestras manos es redimida.

Día 14.
Lectura bíblica: Juan 15:16
Oremos aplicando la sangre de Jesús derramada cuando lo clavaron de Sus manos a la Cruz y el fruto de nuestro trabajo permanecerá. Reclamemos los miles que el año pasado entregaron sus vidas al Señor, que Dios traiga de los confines de la tierra a Sus hijos.

Día 15
Lectura bíblica: Nehemías 1:4-11; 2 Crónicas 7:14; Habacuc 3: 1-4
Oramos por nuestra Nación declarando que el don redentivo se va a establecer y vamos a levantarnos para bendecir a otras naciones. Argentina está siendo llena del conocimiento de la gloria del Señor.

Día 16
Lectura bíblica: Génesis 3:14-15; Salmos 22:16-18; 138:8; 84:7;91:3; Éxodo 33: 13-20; Proverbios 4:18; 6:18; Isaías 35:8,9; Hechos 10:38, Proverbios 3:6.
Pedimos perdón si nuestros pies no estuvieron en la senda correcta o si habíamos dejado de cumplir Su propósito. Aplicamos Su sangre que sean limpios del mundo, santificados y purificados nuestros pies para seguir las pisadas de Jesús.

Día 17
Lectura bíblica: Romanos 10:14-15; Jeremías 1:5; 1 Pedro 2:21; Mateo 3:11; Efesios 1:15-23; Mateo 16:18; Juan 1:49-51.
Que caminemos con unción llevando las buenas nuevas como iglesia sabiendo que somos portadores de Su Palabra.
Que sigamos caminando con el legado que nos dejaron nuestros padres espirituales estableciendo el reino de Dios.