Paso 4: Enviar
El cuarto escalón de la Escalera del Éxito es Enviar. Cumplir la Gran Comisión del Señor Jesús hoy en día es posible, al entender que el evangelismo no es tarea exclusiva del pastor, sino de éste sumado a los equipos comprometidos con transmitir el amor de Dios.
Jesús dedicó gran parte de los tres años de su ministerio público a discipular a Sus doce, vertió de Su vida, les enseñó la doctrina, y antes de volver al Padre, los envió a ganar el mundo entero. San Juan 14:12 nos dice: “De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre”. Jesús dio todo de Sí a Sus discípulos; y eso es precisamente lo que tiene que hacer el líder con sus doce. Los discípulos de Jesucristo lo hicieron exitosamente, no solo porque alcanzaron a sus contemporáneos, sino porque esa Palabra llegó hasta nosotros dos mil años después. Ellos pasaron a la siguiente generación lo que Jesús les repartió, y asimismo su descendencia, la próxima, la inmediata, y la que le siguió…hasta nuestros días.
A través de los tiempos, Dios usó hombres y mujeres, de los cuales no todos se dedicaron a edificar discípulos; no todos hicieron de sus colaboradores siervos de Dios capaces de sacudir el mundo y formadores de discípulos, como Jesús lo mandó. En cambio, la consigna de nuestra iglesia es hacer de cada miembro un líder. Un discípulo responsable que imita el ejemplo de su líder, fructificando.
Hay una última y gran cosecha de almas que recoger; Jesús nos enseñó a rogar que el Señor de la mies, envíe más obreros, involucre hombres, mujeres y jóvenes con corazón de siervos. “Rogad, pues, al Señor de la mies, que envíe obreros a su mies”. San Mateo 9:3.
“Heme aquí, envíame a mí “, respondió Isaías al oír el interrogante divino. Esta es la actitud que deseamos grabar en el corazón de toda la iglesia que ya pasó por la etapa de ser alcanzada con el amor de Dios, cimentada en Cristo y Su Palabra, y vive a los pies del Señor como Su discípula.
