Iglesia Visión de Futuro

Fiel en testificar (Serie: “LA FIDELIDAD”)

Lunes 19 de febrero de 2018

Omar Cabrera Jr.

Estimados amigos qué placer poder saludarles; les habla Omar Cabrera y esta es su palabra semanal; mensual diría porque

Estamos hablando de la fidelidad, de vivir vidas de fidelidad a Dios. “Si fuéremos infieles, él permanece fiel; Él no puede negarse a sí mismo. Aunque seamos infieles, Él permanece fiel, no puede negarse a sí mismo” (2 Timoteo 2:13). Y, “Dios no es hombre, para que mienta, ni hijo de hombre para que se arrepienta” (Números 23:19a); Él cumple cada una de Sus promesas y nos desafía a vivir vidas de fidelidad.

Hemos estado hablando de ser fieles en “venir a la presencia del Señor”, dentro del acróstico con la palabra “VOTO”, la V, venir; la O, orar que significa hablar con Dios. Ahora me gustaría compartir contigo el próximo que empieza con la “T” y es testificar.

Uno era hablar con Dios, este es hablar “de” Dios. Cuánto podemos decir de Dios si ha tocado nuestras vidas, si nos ha perdonado; si nos ha salvado no podemos dejar de predicar lo que Cristo ha hecho por cada uno de nosotros.

Luego de ese milagro del que hablábamos la semana pasada de ese paralitico fue sanado (Hechos 3), les prohibieron a los discípulos hablar en el Nombre de Jesús. Pedro y Juan dijeron: no podemos dejar de decir lo que hemos visto y oído” (Hechos 4:20),  lo que hemos experimentado.

Dios nos sacó de las tinieblas en las que nos encontrábamos y nos llevó a Su luz admirable dice 1 Pedro 2:9-10: “Mas vosotros sois linaje escogido, real sacerdocio, nación santa, pueblo adquirido por Dios, para que anunciéis las virtudes de aquel que os llamó de las tinieblas a su luz admirable; vosotros que en otro tiempo no erais pueblo, pero que ahora sois pueblo de Dios; que en otro tiempo no habíais alcanzado misericordia, pero ahora habéis alcanzado misericordia”, es contarles a otros lo que Cristo ha hecho en mí.

Honestamente, ¿quién puede argumentar en contra de lo que Dios hizo en cada uno de nosotros? En los programas de televisión que tenemos muchas veces hay gente que testifica: “Yo era drogadicto… Yo era una prostituta… Yo me cortaba todo porque me sentía indigno…”, y Dios hizo un cambio, hizo una transformación en esas vidas. ¿Qué argumento hay en contra de  los hechos, de la obra de Dios en cada uno de nosotros?

Para testificar no necesito tener un título teológico, tampoco necesito haber cursado Apologética para defender mi fe ni Hermenéutica para expresarlo bien; simplemente con ser sincero y contar, y darle gloria a Dios por lo que Él hizo en mi vida, es suficiente.

Ese es mi desafío para cada uno de nosotros, hacerlo -como diría Pablo-  “a tiempo y fuera de tiempo” (2 Timoteo 4:2), porque no podemos callar y hablar de lo que Dios ha hecho en cada uno de nosotros. La Palabra de Dios dice en 2 Timoteo 4:5: “Pero tú sé sobrio en todo, soporta las aflicciones”, eso es parte del testimonio que muchas veces no nos damos cuenta que estamos presentando; el mantenerme sobrio, vivir una vida de testimonio, el reaccionar de una manera correcta ante las adversidades y soportarlas es predicar a través de mis hechos y no de mis palabras.

Luego también dice: “Haz obra de evangelista”. ¿Qué es ser evangelista? Es proclamar las buenas nuevas, la noticia maravillosa de que Cristo murió por todos los que me conocen y que también ellos lo pueden conocer. “haz obra de evangelista -y dice- cumple tu ministerio” porque Dios tiene un ministerio para cada uno de nosotros.

“Que seamos personas “fieles en venir a Dios”, “fieles en orar” y que también seamos “fieles en testificar” de Aquel que dio Su vida por cada uno de nosotros. Que ese sea nuestro compromiso en el Nombre de Jesús. Amén y amén”.