Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células de jóvenes y adultos julio 2018

Lunes 2 de julio

Tenemos que mantenernos firmes (1)

Lectura Bíblica: Hebreos 10:23 Hechos 1: 14, 2:42

Para memorizar:

“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Mateo 10:22

Introducción: La necesidad de firmeza es una de las notas predominantes de esta epístola. La «fluctuación». –como expresa el autor– siempre ha sido uno de los peligros más serios de la vida cristiana. Todos estamos expuestos a este peligro a causa de nuestra debilidad humana. Hay una ley física que dice: “Toda causa produce un efecto”. Esto lo podemos aplicar a la enseñanza de este pasaje. La obra de Cristo, como causa, debe producir un efecto en la vida del creyente. Esta reacción tiene que ver con tres áreas en las que estaban fallando los destinatarios.

I. Problemas de los Hebreos para mantenerse

El problema de los primeros lectores de Hebreos era:

A. Que estaban en peligro de dejarse llevar por circunstancias adversas y presiones sociales. Como nosotros en este tiempo donde hay tantas cosas que se llaman buenas, pero no lo son, sino que están en contra de la voluntad de Dios, la sociedad actual es permisiva e influenciable por doctrinas, ideologías que están relacionadas con el espíritu del anticristo que ya está en el mundo.

B. Habían quedado seriamente afectados por la apostasía de algunos de sus compañeros. El enemigo nos quiere engañar, pero no podemos perder la firmeza de nuestra fe y confianza en aquel que nos amó y nos lavó con Su sangre preciosa, no dejemos de mirar a Jesús, aunque otros fallen o duden.

C. Empezaban a dudar de la fe y a pensar que a lo mejor estaban equivocados al seguir a Jesús. Ese pensamiento es lo que el diablo quiere sembrar en medio de las luchas y pruebas, pero no nos dejaremos llenar de esas dudas sin que permaneceremos en lo que hemos creído.

II. Esto es una enseñanza para nosotros

A. “Mantengamos” es un mandato, no una sugerencia. La importancia de mantenerse firme en la confesión cristiana ya ha sido enfatizada: es sólo “si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza” que somos casa de Dios (cap. 3:6); es sólo si retenemos “firme hasta el fin nuestra confianza del principio” que somos hechos participantes de Cristo (cap. 3:14).

B. Los creyentes destinatarios de esta carta estaban dudando y siendo tentados para regresar al judaísmo.

C. Le asustaban los rechazos y persecuciones debido a su fe. Usted y yo seremos atacados por nuestra fe, pero Cristo nos advirtió en el mundo tendréis aflicción, pero confiad Yo he vencido a l mundo, esa es nuestra esperanza nuestra ancla segura, Él ha vencido, permanezcamos firmes.

D. Estaban en la misma situación que las personas que han recibido a Cristo y que encuentran su antigua manera de vivir casi irresistible. El poderoso incentivo que el conocimiento del sumo sacerdocio de Cristo provee para mantener firmemente la confesión de Él, también ha sido enfatizado (cap. 4:14); aquí se repite junto con los otros incentivos unidos con Su sumo sacerdocio, incluyendo por sobre todo, la fidelidad de Dios, cuyas promesas, corporizadas y cumplidas en Cristo, están expuestas en el evangelio para aliento y ayuda de Su pueblo. “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza” dice la RVR, haciendo justicia a la construcción griega en la cual el adjetivo “fluctuante” está de acuerdo con “profesión”; pero si la profesión fluctúa es porque los profesantes fluctúan y así surge también en la VP (“Mantengámonos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos”). Nuestra esperanza está basada en la promesa de Dios que no falla; ¿por qué no vamos a recibirla con confianza y a confesarla confiadamente?

E. Quieren seguir al Señor, pero también regresar a lo anterior. No somos de los que retroceden, sino que seguimos adelante. Hagamos hoy un genuino compromiso con Jesús de que no vamos a abandonar, sino que seremos fiel hasta el fin.

Conclusión: Por esta razón la carta está llena de advertencias y palabras de ánimo a la firmeza y fidelidad. En medio de los desalientos, dudas o persecución, el creyente debe permanecer asido a la misma confianza del principio.

Para orar: Que Dios nos del valor de perseverar.

Para hacer: Qué cosas te quitan el ánimo de continuar, como te parece que puedes evitarlas y permanecer fiel. Comparte con la Célula.


Lunes 9 de Julio

Tenemos que mantenernos firmes (2)

Lectura Bíblica: Éxodo 14:13; 1 Corintios 10:12- 14; 1 Corintios 15:58; Gálatas 5:1; Hebreos 10:22; 23

Para memorizar: Salmos 112:7

Introducción: Cuando vemos la majestad y la fidelidad de Cristo, no podemos hacer otra cosa, excepto acercarnos a Dios por medio de Él, en cualquier época de nuestra vida. Sin embargo, no es suficiente acercarnos a Él. El pasaje de hoy nos dice que también debemos mantener firme la profesión de nuestra esperanza (v. 23). Veamos en Éxodo 14:13.

El oportuno ánimo que les dio Moisés en este aprieto (vv. 12, 14). No contestó a estos necios conforme a su necedad. En vez de regañarles, les da aliento, y con admirable presencia de ánimo y compostura de gesto, acalla su murmuración, asegurándoles una liberación rápida y completa: No temáis (v. 13). Es nuestro deber y nuestro interés, cuando no podemos salir de un apuro, superar nuestro miedo, para que el apuro sirva de acicate (estímulo) a nuestra oración y a nuestros esfuerzos, y no pueda prevalecer contra nuestra fe y nuestra esperanza. Luego, les anima a que lo dejen en manos de Dios, en expectación silenciosa de lo que iba a suceder: «Estad firmes y no penséis en salvaros ni por la lucha ni por la fuga; esperad en Jehová, pues Él va a hacer su obra en vuestro favor».

Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bı́blico de Matthew Henry (p. 89). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

I. Somos animados aquí a mantenernos firmes, es decir:

A. Sin vacilaciones. Vacilar significa: Estar indeciso o titubeante, sin decidirse a hacer o decir algo o sin escoger entre varias cosas. Por eso, nosotros debemos estar firmes en nuestra creencia en Jesús y no movernos de Sus palabras y Su verdad.

B. Sin desviaciones. En este tiempo, cuando’ a lo bueno se lo llama malo y a lo malo se lo llama bueno’ tenemos que tener mucho cuidado con desviarnos del camino correcto. Dios nos motiva a no desviarnos ni a izquierda ni a derecha mostrándonos que no podemos ser extremistas, o sea irnos a los extremos, sino que tenemos la obligación de seguir en la sana doctrina.

C. Sin inclinarnos a otras cosas, en nuestra fe cristiana. 1 Corintios 10:12-14. A lo largo de la historia del pueblo de Dios tuvo momentos cuando se inclinó hacia los dioses ajenos dándole la espalda a Dios; de hecho, ese fue el pecado más común que cometieron, teniendo Dios que corregirlos y castigándolos por su infidelidad. Pese al hecho de que todos los padres hebreos recibieron los beneficios del cuidado divino, no todos éstos cumplieron con los propósitos de Dios (ver Núm. 14:16). Por su rebeldía pecaminosa perecieron en el desierto y no lograron entrar a la tierra prometida. Los únicos que no se encontraron en esta categoría fueron Caleb y Josué (ver Números 14:20–24, 28–35; Deuteronomio 1:34–40). Sin rodeos, Pablo presenta la historia israelita como una advertencia para los corintios. El meollo de su argumento lógico es que, si esto ocurrió con los padres hebreos, también puede suceder con sus lectores, ya que su situación es análoga.

D. Mantenernos en la conducta consecuente con esa fe.

II. Es mantener firmemente el reconocimiento del señorío de Cristo en nuestras vidas. 

A. La fe está unida inseparablemente a la esperanza. Cuando ponemos nuestros ojos en Jesús, Él, como Espíritu vivificante se imparte a nosotros como el elemento que nos capacita para creer, a fin de que Él sea por nosotros y en nosotros; por ende, Él mismo es nuestra fe (Hebreos 12:2a). Y nuestra esperanza.

Volverse de los ídolos a Dios es algo que se logra cuando la fe se infunde en los nuevos creyentes al oír ellos la palabra del evangelio; servir al Dios vivo y verdadero es algo que se realiza por el amor que Dios produce en dichos creyentes; y esperar de los cielos al Hijo de Dios es la esperanza que fortalece a los creyentes para que estos permanezcan firmes en su fe.

B. Nuestra fe en el Señor nos otorga una esperanza firme que no se termina, sino que permanece.

C. En cuanto al futuro y a las cosas venideras que se manifestarán 1 Corintios 15:58. Los corintios debían continuar firmes en la obra de Cristo, específicamente debido a la resurrección. vuestro trabajo en el Señor no es en vano: Todo el trabajo que hacemos para Cristo se recompensará (2 Corintios 5:10; Apocalipsis 22:12).

D. “Cristo es en vosotros esperanza de gloria” (Colosenses 1:27). 

III. Pedir a Dios que limpie nuestro corazón.

A. El siguiente paso es confesar a Dios nuestros pecados. Cuando pecamos, se crea una barrera entre nosotros y Dios, la cual interrumpe nuestra comunión con Él. Debemos confesar nuestros pecados y al hacerlo, somos perdonados y nuestra comunión con el Señor es restaurada. Estando en perfecta comunión con Él, nos mantendremos firmes y le cerramos la puerta al enemigo que quiere sembrar duda y falta de fe. No debemos ignorar nuestros pecados o tratar de encubrirlos: “El que encubre sus transgresiones no prosperará, mas el que las confiesa y las abandona obtendrá misericordia” (Proverbios 28:13). Debemos confesar los pecados para recibir perdón, como dice 1 Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda injusticia”.

B. Pedirle un corazón limpio, ya que solamente Jesús es el único que puede hacerlo. Solo a través de la sangre que Cristo derramó en la Cruz podemos ser limpios de todo pecado. No hay otra forma, ni buenas obras ni intermediarios, Jesucristo es el único y verdadero salvador. El mismo Jesús dijo: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). Estaba llamando a creer en Él para poder ver a Dios. Que podamos pedirle al Señor como lo hizo David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí” (Salmos 51:10).

Conclusión: Se anima a los hebreos y a nosotros también a permanecer aferrados a esta esperanza sin vacilaciones en nuestra lealtad al Gran Salvador y la razón fundamental es que esta esperanza descansa en la fidelidad de Dios. Podemos tener confianza absoluta en Dios, el único que es absolutamente fiel a todo lo que ha prometido. Dios siempre cumple; siempre es fiel a los que confían en Él y en Sus promesas.

Para Orar: Que nos mantengamos firmes en la fe.

Para Hacer: Comenta en qué áreas te cuesta mantenerte firme en la fe. Luego, ora por ese motivo.


Lunes 16 de julio

No fluctuar, no dudar

Lectura bíblica: Mateo 14:22-33; 21: 18-22; Marcos 11:23; Romanos 4:20; 14:23

Para memorizar: Mateo 14:31

Introducción: Uno de los enemigos más grandes del cristiano es la duda, o sea fluctuar, vacilar sobre las promesas de Dios o Su amor incondicional, por eso es tan importante vencerlo.

I. El ejemplo de Pedro (Mateo 14:22-33).

A. Las tormentas son inevitables. La experiencia de los discípulos, en la tormenta,nos sirve de aliento cuando nosotros mismos pasamos por tormentas en la vida. Cuando nos encontramos en medio de una tormenta… en medio de un problema, podemos estar tranquilos porque Dios tiene grandes promesas para nosotros. JESÚS TE HA PUESTO EXACTAMENTE EN EL LUGAR DONDE TE ENCUENTRAS AHORA. La tormenta viene porque los apóstoles ESTABAN en la voluntad de Dios. Era Jesús quien los había mandado por delante. ¿Sabía Jesús que la tormenta se venía? ¡Por supuesto! ¿Dirigió Jesús a Sus discípulos hacia esa tormenta, a propósito? ¡CLARO! Los discípulos estaban más seguros en medio de la tormenta, dentro de la voluntad de Dios,  que estando en tierra firme con la muchedumbre y fuera de la voluntad de Dios.

B. Cómo la enfrentamos es clave. Cuando nos encontramos en la tormenta, por obedecer a Dios, debemos recordar que Él mismo nos ha puesto ahí, y que estará con nosotros en medio de ellaJesucristo no es tu seguridad contra las tormentas de la vida. ¡NO! Él es tu seguridad EN MEDIO de la tormenta.

C. Mirando a Jesús nos mantenemos firmes. No dejemos que las tormentas nos alejen de Su poder, no miremos las circunstancias.

D. Mirar las situaciones nos hunde. En este pasaje, Pedro, al ver el fuerte viento, tiene miedo… La fe y el miedono pueden existir juntos en el mismo corazón, porque el miedo siempre CIEGA nuestros ojos a la presencia del Señor. O creemos o dudamosPero no podemos hacer las dos cosas a la vez.  ¡La fe y la duda son el polo opuesto!

E. Jesús nos tiende la mano para levantarnos, aun en medio de nuestras dudas, como las de Pedro, Jesús está lo suficientemente cerca para poder levantarnos y salvarnos!!!

II. El ejemplo de la higuera estéril

A. Una gran enseñanza no por lo que Jesús hizo con la higuera sino la lección que nos da, por un lado, no vivir de apariencias. Apariencia es cuando algo da la impresión de ser y en realidad bajo la inspección detallada nos damos cuenta de que no lo es, en otras palabras, es un impostor, algo que se parece, pero no es. En este pasaje de Mateo vemos a Jesús sintiendo hambre y al ver un árbol se acerca para darse cuenta de que no tiene frutos que ofrecer y el árbol es castigado severamente por Él. Pero también les da a los discípulos pautas claras de no dudar.

B. La fe es efectiva si no hay duda, hasta los montes obedecerán si no dudamos.

C. Podemos hacer cosas increíbles si no dudamos; lo sobrenatural sucede si no hay duda; lo que nunca vimos viene, se hace realidad.

D. Tenemos esa autoridad, usémosla cada día de nuestra vida.

III. El ejemplo de Romanos

A. Romanos 14:23.

B. Todo lo que se hace sin fe es pecado. Para vencer la duda y ser fuerte y valiente, el cristiano debe llevar grabadas en lo más profundo de su corazón y de su mente las verdades eternas de la Palabra de Dios. Eso significa mucho más que una lectura casual de la Biblia. Significa leerla, estudiarla, escudriñarla y reflexionar en su significado. Es preguntarle al Señor: «Padre, ¿qué me dices personalmente en este pasaje? Muéstrame cómo aplicar estas verdades a mi vida». No hay nada mejor para fortalecer la fe que conocer la Palabra de Dios.

Conclusión: En Hebreos, la Palabra nos dice “sin fluctuar”, o sea sin vacilar, sin dudar, y esa exhortación es para hoy más que nunca- El mundo actual nos invade con dudas, pero si miramos a Jesús y nos mantenemos firmes saldremos victoriosos.

Para orar: Que seamos libres de toda duda.

Para hacer: Comparte con la Célula qué es lo que te da temor y te hace dudar. Luego, con autoridad ora para echar fuera toda duda de los corazones.

 

Lunes 23 de julio

No seamos niños fluctuantes

Lectura bíblica: Santiago 1:5-8; 4:8; Efesios 4:1-16; 1 Reyes 18:20-40

Para memorizar: Santiago 4:8

Introducción: Pablo advierte a la iglesia contra la inmadurez, que ya no seamos niños. Los creyentes están llamados a crecer en su vida espiritual, no pueden permanecer siendo niños toda la vida, niños que no quieren madurar.

 

  1. Estos niños espirituales se caracterizan por ser fluctuantes(significa ser sacudido por olas). La única manera de poder descubrir el error es conocer la verdad, por la cual alcanzamos el conocimiento del Hijo de Dios y la madurez cristiana.  “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que lo prometió” (Hebreos 10:23).  Una confesión inquebrantable de fe en el Cristo vivo es necesaria. Dios fundamenta nuestra esperanza con sus propias promesas, porque “fiel es Él que prometió”.

 

  1. por eso los creyentes inmaduros son inestables. Nadie llega a madurar espiritualmente si no ha pasado por las tres etapas naturales del crecimiento. Esto quiere decir que no basta ser un creyente, sino un creyente maduro. Esta es la meta. ¿A qué se debe la inmadurez espiritual? A que muchas de las personas que nacieron de nuevo dejaron de crecer hace tiempo. Encontramos las tres edades que conforman la vida de un ser humano: niño, joven y padre. Estos crecimientos nos muestran el proceso de ir desde la niñez hasta la paternidad.
  2. son como un barco sin timón en medio de un mar tormentoso, es decir que no pueden permanecer en un rumbo fijo hacia un puerto seguro.
  3. sonllevados por doquiera de todo viento de doctrina. La fe misma es un cuerpo de verdad, y al aceptarla, estamos a la vez unidos unos a otros y formamos el cuerpo de Cristo, que es la Iglesia.  “Para que ya no seamos niños”, literalmente, “bebés”; “fluctuantes”, es decir que oscilan frente al viento, que en este caso se usa metafóricamente; “viento de doctrina…Por estratagema” o, trampa, astucia, ardid, engaño (Efesios 4:14).
  4. La única manera de poder descubrir el error es el conocer la verdad, por la cual alcanzamos el conocimiento del Hijo de Dios y la madurez cristiana. “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza, porque fiel es el que lo prometió” (Hebreos 10:23).  Una confesión inquebrantable de fe en el Cristo vivo es necesaria.  Dios fundamenta nuestra esperanza con sus propias promesas, porque “fiel es Él que prometió”. Siempre sobresalen. Por eso hay dos características de los inmaduros:
  5. cambian fácilmente de parecer
  6. son presa fácil de enseñanzas engañosas.

 

  1. Definición del hombre de doble ánimo. Santiago 1:8. El apóstol Santiago habla aquí, en este versículo, de una persona identificada como el hombre de doble ánimo. Esta persona está en todos los estratos sociales, en la política, en la economía, en la educación y hasta en la Iglesia; encaja bien con el dicho popular “En la viña del Señor hay de todo”. Doble ánimo= Doble mente = Doble vida = En griego DOBLE ALMA.
  2. Es inconstante en todos sus caminos. El doble ánimo es la falta de firmeza en el carácter que no ha sido renovado por medio de la transformación del entendimiento. La persona está en el estado del viejo hombre. Su principal característica es la inconstancia. Una persona inconstante lo es “en todos sus caminos”, en todo lo que hace, en todas las esferas de su vida: trabajo, familia, congregación, finanzas, en todo es inconstante.
  3. Es una persona inestable por naturaleza, no puede agradar a Dios. Quien así haga no recibirá cosa alguna del Señor, nos dice. Diciéndolo de otra manera, Dios no bendice ni puede confiar Su obra a un inconstante.
  4. Es una persona arrastrada por dos direcciones opuestas.
  5. Es una persona con la mente y voluntad dividida. 1 Reyes 18:21 “Teme al Señor, hijo mío, y al rey; no te entremetas con los veleidosos” (Proverbios 24:21). La Palabra nos da este consejo: “No te entremetas con los veleidosos”, ¿qué significa ser veleidoso?, ¿cómo se manifiesta esta actitud? Además de reconocerlo en nuestros semejantes también es importante reconocer si en nosotros se presentan rasgos de este comportamiento.

Definición de VELEIDOSO: Voluntad antojadiza o deseo vano. Inconstancia, ligereza. (Real Academia Española). La persona veleidosa es ante todo “De voluntad antojadiza”.

¿Qué significa esto? Es una personalidad que es llevada fácilmente por antojos, obviamente no se refiere a antojos espirituales sino los relacionados con placeres carnales, la definición también incluye “deseo vano”; estos son deseos que no tienen una utilidad valiosa para el creyente.

La veleidad se manifiesta cuando alguien se mueve “por lo que se le antoja”, sin interesarle si el deseo es de valor delante de Dios o delante de los hombres. Sólo le interesa egoístamente sentirse satisfecho, sólo suplir ese deseo vano a cualquier precio. También, el veleidoso -por definición- es inconstante. El veleidoso no tiene temor de Dios ni de la autoridad. Ni al Señor ni al rey (que representa la autoridad) le agradan los veleidosos, porque no le sirven, no obedecen, no son constantes, no permanecen firme. Entonces se puede comparar fácilmente la actitud del veleidoso con la definición de Santiago 1:8 “El hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos”.

  1. Es una persona que su lealtad está dividida.

Conclusión: ¿Cómo está tu comunión con Dios y con Cristo? ¿Te identificas con este mensaje? Es posible que, si estás luchando con el viejo hombre, ese es el hombre de doble ánimo, que hay que vencerlo con el poder del Espíritu Santo.

Para orar: Que el poder del Señor nos libre del doble ánimo.

Para hacer: Explica con tus palabras qué es tener doble ánimo.

 

 

Lunes 30 de julio

La profesión de nuestra esperanza

Lectura bíblica: Hebreos 10:23; Salmos 119: 49; Job 11:18-19; Salmos 62:5

Para memorizar: Colosenses 1:27

Introducción: En un mundo sin esperanza, el creyente es exhortado a mantener firme la profesión de su esperanza. Nuestra esperanza permanece siempre ya que es eterna y porque está basada en Cristo. En el versículo de Hebreos 10:23 se establecen dos demandas para nosotros. La primera es un llamamiento a la firmeza, al mantenimiento de un testimonio indeclinable de la fe cristiana. Quien puede acercarse confiadamente a Dios, debe mantenerse firme en la fe. Los niños espirituales se inquietan ante las circunstancias adversas. Cualquier viento de conflicto que sople sobre ellos, hace que se tambaleen. Son firmes en la fe en el tiempo de bonanza, pero son inestables en la adversidad. La primera exhortación establece la correcta medida de la fe. El Señor habló de aquellos que son como semilla sembrada entre piedras, que “cuando viene el tiempo de la prueba se apartan” (Lucas 8:13). El creyente de fe firme se mantiene estable en medio de los mayores conflictos. Las horas de angustia, el tiempo de aflicción, los embates violentos del maligno, no consiguen apartarlo de su seguridad y confianza. ¿Cómo está mi fe, hoy? ¿Siento que es como un pábilo que humea? ¿Es inconsistente como una caña que se quiebra y que no sirve de apoyo? Es posible que esto sea así, pero, Dios viene a mi encuentro para llamarme a rectificar el camino del desaliento y afianzarme en el de la fe.

 

  1. Unida inseparablemente a la fe está la esperanza.

 

  1. El Espíritu me exhorta a mantener con firmeza “la profesión de la esperanza” (Job 11:18-19). Frente a los valores transitorios, pasajeros y efímeros de la vida humana, están los seguros, eternos y celestiales de la vida de fe. Vivo la esperanza porque así corresponde a mi nueva ciudadanía celestial que tengo desde que por fe en Cristo nací de nuevo. Vivo la esperanza porque así corresponde a mi nueva ciudadanía celestial.

 

  • Puedo mantener “firme, sin fluctuar, la profesión de mi esperanza”, porque sé que “es fiel el que prometió”. Dios es un DIOS FIEL y no importando el paso del tiempo o las circunstancias en las que nos encontremos, Él siempre seguirá siendo Dios y seguirá siendo un Dios digno de confianza.

 

  1. El que me ha salvado está sentado a la diestra de Dios, garantizando las promesas divinas para mí, por eso, en un mundo de constantes cambios como en el que vivimos actualmente, solamente Dios se mantiene INALTERABLE E INCAMBIABLE, SOLO ÉL SE MANTIENE CONSTANTE. Por tal razón, Moisés declaró que “Él ES FIEL”.

 

  1. “Cristo es en mí, la esperanza de gloria” (Colosenses 1:27). Desde el principio del tiempo, fue el plan de nuestro Padre celestial poner a Su Hijo eterno en cada creyente. Si tú eres cristiano, toda la plenitud de Dios vive en ti. ¡La vida de Cristo se vuelve tu vida!

Cuando Cristo vive en ti, EL TRAE TODO SU PODER A TU VIDA. Cada vez que te enfrentas a una necesidad, DIOS ESTÁ CONTIGO Y SUPLE ESA NECESIDAD CON SU PLENITUD. Mi Señor hará posible todas las promesas y traerá para mí las glorias futuras.

 

  1. Todas las promesas, aun las que me parecen imposibles de disfrutar, son “en Él sí y amén”. Dios no es hombre para mentir ni hijo de hombre para arrepentirse, todo lo que El prometió se cumplirá.
  • El Dios del amén es el Dios de la verdad. Él no tiene verdad, Él es la verdad.

Conclusión: Qué bueno es cuando reconocemos que Dios es nuestra esperanza, y que es fiel todo el tiempo, aun cuando nosotros le fallamos, Él permanece fiel. Recuerda que Dios no deja de darte todo lo que te prometió.

Para orar: Que nuestra esperanza permanezca firme.

Para hacer: Anota, al menos, tres promesas que Dios te ha dado personalmente. Que esas promesas te renueven la esperanza.