Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células de jóvenes y adultos julio 2018

Lunes 2 de julio

Tenemos que mantenernos firmes (1)

Lectura Bíblica: Hebreos 10:23 Hechos 1: 14, 2:42

Para memorizar:

“Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Mateo 10:22

Introducción: La necesidad de firmeza es una de las notas predominantes de esta epístola. La «fluctuación». –como expresa el autor– siempre ha sido uno de los peligros más serios de la vida cristiana. Todos estamos expuestos a este peligro a causa de nuestra debilidad humana. Hay una ley física que dice: “Toda causa produce un efecto”. Esto lo podemos aplicar a la enseñanza de este pasaje. La obra de Cristo, como causa, debe producir un efecto en la vida del creyente. Esta reacción tiene que ver con tres áreas en las que estaban fallando los destinatarios.

I. Problemas de los Hebreos para mantenerse

El problema de los primeros lectores de Hebreos era:

A. Que estaban en peligro de dejarse llevar por circunstancias adversas y presiones sociales. Como nosotros en este tiempo donde hay tantas cosas que se llaman buenas, pero no lo son, sino que están en contra de la voluntad de Dios, la sociedad actual es permisiva e influenciable por doctrinas, ideologías que están relacionadas con el espíritu del anticristo que ya está en el mundo.

B. Habían quedado seriamente afectados por la apostasía de algunos de sus compañeros. El enemigo nos quiere engañar, pero no podemos perder la firmeza de nuestra fe y confianza en aquel que nos amó y nos lavó con Su sangre preciosa, no dejemos de mirar a Jesús, aunque otros fallen o duden.

C. Empezaban a dudar de la fe y a pensar que a lo mejor estaban equivocados al seguir a Jesús. Ese pensamiento es lo que el diablo quiere sembrar en medio de las luchas y pruebas, pero no nos dejaremos llenar de esas dudas sin que permaneceremos en lo que hemos creído.

II. Esto es una enseñanza para nosotros

A. “Mantengamos” es un mandato, no una sugerencia. La importancia de mantenerse firme en la confesión cristiana ya ha sido enfatizada: es sólo “si retenemos firme hasta el fin la confianza y el gloriarnos en la esperanza” que somos casa de Dios (cap. 3:6); es sólo si retenemos “firme hasta el fin nuestra confianza del principio” que somos hechos participantes de Cristo (cap. 3:14).

B. Los creyentes destinatarios de esta carta estaban dudando y siendo tentados para regresar al judaísmo.

C. Le asustaban los rechazos y persecuciones debido a su fe. Usted y yo seremos atacados por nuestra fe, pero Cristo nos advirtió en el mundo tendréis aflicción, pero confiad Yo he vencido a l mundo, esa es nuestra esperanza nuestra ancla segura, Él ha vencido, permanezcamos firmes.

D. Estaban en la misma situación que las personas que han recibido a Cristo y que encuentran su antigua manera de vivir casi irresistible. El poderoso incentivo que el conocimiento del sumo sacerdocio de Cristo provee para mantener firmemente la confesión de Él, también ha sido enfatizado (cap. 4:14); aquí se repite junto con los otros incentivos unidos con Su sumo sacerdocio, incluyendo por sobre todo, la fidelidad de Dios, cuyas promesas, corporizadas y cumplidas en Cristo, están expuestas en el evangelio para aliento y ayuda de Su pueblo. “Mantengamos firme, sin fluctuar, la profesión de nuestra esperanza” dice la RVR, haciendo justicia a la construcción griega en la cual el adjetivo “fluctuante” está de acuerdo con “profesión”; pero si la profesión fluctúa es porque los profesantes fluctúan y así surge también en la VP (“Mantengámonos firmes, sin dudar, en la esperanza de la fe que profesamos”). Nuestra esperanza está basada en la promesa de Dios que no falla; ¿por qué no vamos a recibirla con confianza y a confesarla confiadamente?

E. Quieren seguir al Señor, pero también regresar a lo anterior. No somos de los que retroceden, sino que seguimos adelante. Hagamos hoy un genuino compromiso con Jesús de que no vamos a abandonar, sino que seremos fiel hasta el fin.

Conclusión: Por esta razón la carta está llena de advertencias y palabras de ánimo a la firmeza y fidelidad. En medio de los desalientos, dudas o persecución, el creyente debe permanecer asido a la misma confianza del principio.

Para orar: Que Dios nos del valor de perseverar.

Para hacer: Qué cosas te quitan el ánimo de continuar, como te parece que puedes evitarlas y permanecer fiel. Comparte con la Célula.


Lunes 9 de Julio

Tenemos que mantenernos firmes (2)

Lectura Bíblica: Éxodo 14:13; 1 Corintios 10:12- 14; 1 Corintios 15:58; Gálatas 5:1; Hebreos 10:22; 23

Para memorizar: Salmos 112:7

Introducción: Cuando vemos la majestad y la fidelidad de Cristo, no podemos hacer otra cosa, excepto acercarnos a Dios por medio de Él, en cualquier época de nuestra vida. Sin embargo, no es suficiente acercarnos a Él. El pasaje de hoy nos dice que también debemos mantener firme la profesión de nuestra esperanza (v. 23). Veamos en Éxodo 14:13.

El oportuno ánimo que les dio Moisés en este aprieto (vv. 12, 14). No contestó a estos necios conforme a su necedad. En vez de regañarles, les da aliento, y con admirable presencia de ánimo y compostura de gesto, acalla su murmuración, asegurándoles una liberación rápida y completa: No temáis (v. 13). Es nuestro deber y nuestro interés, cuando no podemos salir de un apuro, superar nuestro miedo, para que el apuro sirva de acicate (estímulo) a nuestra oración y a nuestros esfuerzos, y no pueda prevalecer contra nuestra fe y nuestra esperanza. Luego, les anima a que lo dejen en manos de Dios, en expectación silenciosa de lo que iba a suceder: «Estad firmes y no penséis en salvaros ni por la lucha ni por la fuga; esperad en Jehová, pues Él va a hacer su obra en vuestro favor».

Henry, M., & Lacueva, F. (1999). Comentario Bı́blico de Matthew Henry (p. 89). 08224 TERRASSA (Barcelona): Editorial CLIE.

I. Somos animados aquí a mantenernos firmes, es decir:

A. Sin vacilaciones. Vacilar significa: Estar indeciso o titubeante, sin decidirse a hacer o decir algo o sin escoger entre varias cosas. Por eso, nosotros debemos estar firmes en nuestra creencia en Jesús y no movernos de Sus palabras y Su verdad.

B. Sin desviaciones. En este tiempo, cuando’ a lo bueno se lo llama malo y a lo malo se lo llama bueno’ tenemos que tener mucho cuidado con desviarnos del camino correcto. Dios nos motiva a no desviarnos ni a izquierda ni a derecha mostrándonos que no podemos ser extremistas, o sea irnos a los extremos, sino que tenemos la obligación de seguir en la sana doctrina.

C. Sin inclinarnos a otras cosas, en nuestra fe cristiana. 1 Corintios 10:12-14. A lo largo de la historia del pueblo de Dios tuvo momentos cuando se inclinó hacia los dioses ajenos dándole la espalda a Dios; de hecho, ese fue el pecado más común que cometieron, teniendo Dios que corregirlos y castigándolos por su infidelidad. Pese al hecho de que todos los padres hebreos recibieron los beneficios del cuidado divino, no todos éstos cumplieron con los propósitos de Dios (ver Núm. 14:16). Por su rebeldía pecaminosa perecieron en el desierto y no lograron entrar a la tierra prometida. Los únicos que no se encontraron en esta categoría fueron Caleb y Josué (ver Números 14:20–24, 28–35; Deuteronomio 1:34–40). Sin rodeos, Pablo presenta la historia israelita como una advertencia para los corintios. El meollo de su argumento lógico es que, si esto ocurrió con los padres hebreos, también puede suceder con sus lectores, ya que su situación es análoga.

D. Mantenernos en la conducta consecuente con esa fe.

II. Es mantener firmemente el reconocimiento del señorío de Cristo en nuestras vidas. 

A. La fe está unida inseparablemente a la esperanza. Cuando ponemos nuestros ojos en Jesús, Él, como Espíritu vivificante se imparte a nosotros como el elemento que nos capacita para creer, a fin de que Él sea por nosotros y en nosotros; por ende, Él mismo es nuestra fe (Hebreos 12:2a). Y nuestra esperanza.

Volverse de los ídolos a Dios es algo que se logra cuando la fe se infunde en los nuevos creyentes al oír ellos la palabra del evangelio; servir al Dios vivo y verdadero es algo que se realiza por el amor que Dios produce en dichos creyentes; y esperar de los cielos al Hijo de Dios es la esperanza que fortalece a los creyentes para que estos permanezcan firmes en su fe.

B. Nuestra fe en el Señor nos otorga una esperanza firme que no se termina, sino que permanece.

C. En cuanto al futuro y a las cosas venideras que se manifestarán 1 Corintios 15:58. Los corintios debían continuar firmes en la obra de Cristo, específicamente debido a la resurrección. vuestro trabajo en el Señor no es en vano: Todo el trabajo que hacemos para Cristo se recompensará (2 Corintios 5:10; Apocalipsis 22:12).

D. “Cristo es en vosotros esperanza de gloria” (Colosenses 1:27). 

III. Pedir a Dios que limpie nuestro corazón.

A. El siguiente paso es confesar a Dios nuestros pecados. Cuando pecamos, se crea una barrera entre nosotros y Dios, la cual interrumpe nuestra comunión con Él. Debemos confesar nuestros pecados y al hacerlo, somos perdonados y nuestra comunión con el Señor es restaurada. Estando en perfecta comunión con Él, nos mantendremos firmes y le cerramos la puerta al enemigo que quiere sembrar duda y falta de fe. No debemos ignorar nuestros pecados o tratar de encubrirlos: “El que encubre sus transgresiones no prosperará, mas el que las confiesa y las abandona obtendrá misericordia” (Proverbios 28:13). Debemos confesar los pecados para recibir perdón, como dice 1 Juan 1:9: “Si confesamos nuestros pecados, Él es fiel y justo para perdonarnos nuestros pecados, y limpiarnos de toda injusticia”.

B. Pedirle un corazón limpio, ya que solamente Jesús es el único que puede hacerlo. Solo a través de la sangre que Cristo derramó en la Cruz podemos ser limpios de todo pecado. No hay otra forma, ni buenas obras ni intermediarios, Jesucristo es el único y verdadero salvador. El mismo Jesús dijo: “Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios” (Mateo 5:8). Estaba llamando a creer en Él para poder ver a Dios. Que podamos pedirle al Señor como lo hizo David: “Crea en mí, oh Dios, un corazón limpio y renueva un espíritu fiel dentro de mí” (Salmos 51:10).

Conclusión: Se anima a los hebreos y a nosotros también a permanecer aferrados a esta esperanza sin vacilaciones en nuestra lealtad al Gran Salvador y la razón fundamental es que esta esperanza descansa en la fidelidad de Dios. Podemos tener confianza absoluta en Dios, el único que es absolutamente fiel a todo lo que ha prometido. Dios siempre cumple; siempre es fiel a los que confían en Él y en Sus promesas.

Para Orar: Que nos mantengamos firmes en la fe.

Para Hacer: Comenta en qué áreas te cuesta mantenerte firme en la fe. Luego, ora por ese motivo.


Lunes 16 de julio

No fluctuar, no dudar

Lectura bíblica: Mateo 14:22-33; 21: 18-22; Marcos 11:23; Romanos 4:20; 14:23

Para memorizar: Mateo 14:31

Introducción: Uno de los enemigos más grandes del cristiano es la duda, o sea fluctuar, vacilar sobre las promesas de Dios o Su amor incondicional, por eso es tan importante vencerlo.

I. El ejemplo de Pedro (Mateo 14:22-33).

A. Las tormentas son inevitables. La experiencia de los discípulos, en la tormenta,nos sirve de aliento cuando nosotros mismos pasamos por tormentas en la vida. Cuando nos encontramos en medio de una tormenta… en medio de un problema, podemos estar tranquilos porque Dios tiene grandes promesas para nosotros. JESÚS TE HA PUESTO EXACTAMENTE EN EL LUGAR DONDE TE ENCUENTRAS AHORA. La tormenta viene porque los apóstoles ESTABAN en la voluntad de Dios. Era Jesús quien los había mandado por delante. ¿Sabía Jesús que la tormenta se venía? ¡Por supuesto! ¿Dirigió Jesús a Sus discípulos hacia esa tormenta, a propósito? ¡CLARO! Los discípulos estaban más seguros en medio de la tormenta, dentro de la voluntad de Dios,  que estando en tierra firme con la muchedumbre y fuera de la voluntad de Dios.

B. Cómo la enfrentamos es clave. Cuando nos encontramos en la tormenta, por obedecer a Dios, debemos recordar que Él mismo nos ha puesto ahí, y que estará con nosotros en medio de ellaJesucristo no es tu seguridad contra las tormentas de la vida. ¡NO! Él es tu seguridad EN MEDIO de la tormenta.

C. Mirando a Jesús nos mantenemos firmes. No dejemos que las tormentas nos alejen de Su poder, no miremos las circunstancias.

D. Mirar las situaciones nos hunde. En este pasaje, Pedro, al ver el fuerte viento, tiene miedo… La fe y el miedono pueden existir juntos en el mismo corazón, porque el miedo siempre CIEGA nuestros ojos a la presencia del Señor. O creemos o dudamosPero no podemos hacer las dos cosas a la vez.  ¡La fe y la duda son el polo opuesto!

E. Jesús nos tiende la mano para levantarnos, aun en medio de nuestras dudas, como las de Pedro, Jesús está lo suficientemente cerca para poder levantarnos y salvarnos!!!

II. El ejemplo de la higuera estéril

A. Una gran enseñanza no por lo que Jesús hizo con la higuera sino la lección que nos da, por un lado, no vivir de apariencias. Apariencia es cuando algo da la impresión de ser y en realidad bajo la inspección detallada nos damos cuenta de que no lo es, en otras palabras, es un impostor, algo que se parece, pero no es. En este pasaje de Mateo vemos a Jesús sintiendo hambre y al ver un árbol se acerca para darse cuenta de que no tiene frutos que ofrecer y el árbol es castigado severamente por Él. Pero también les da a los discípulos pautas claras de no dudar.

B. La fe es efectiva si no hay duda, hasta los montes obedecerán si no dudamos.

C. Podemos hacer cosas increíbles si no dudamos; lo sobrenatural sucede si no hay duda; lo que nunca vimos viene, se hace realidad.

D. Tenemos esa autoridad, usémosla cada día de nuestra vida.

III. El ejemplo de Romanos

A. Romanos 14:23.

B. Todo lo que se hace sin fe es pecado. Para vencer la duda y ser fuerte y valiente, el cristiano debe llevar grabadas en lo más profundo de su corazón y de su mente las verdades eternas de la Palabra de Dios. Eso significa mucho más que una lectura casual de la Biblia. Significa leerla, estudiarla, escudriñarla y reflexionar en su significado. Es preguntarle al Señor: «Padre, ¿qué me dices personalmente en este pasaje? Muéstrame cómo aplicar estas verdades a mi vida». No hay nada mejor para fortalecer la fe que conocer la Palabra de Dios.

Conclusión: En Hebreos, la Palabra nos dice “sin fluctuar”, o sea sin vacilar, sin dudar, y esa exhortación es para hoy más que nunca- El mundo actual nos invade con dudas, pero si miramos a Jesús y nos mantenemos firmes saldremos victoriosos.

Para orar: Que seamos libres de toda duda.

Para hacer: Comparte con la Célula qué es lo que te da temor y te hace dudar. Luego, con autoridad ora para echar fuera toda duda de los corazones.