Iglesia Visión de Futuro

Comentario Células de jóvenes y adultos enero 2018

Martes 2 de enero

Tiempo nuevo, tiempo de comunión

Lectura bíblica: Lucas 22:41- 46; Génesis 3:7- 19; Mateo 27:28-30

Para memorizar: Hebreos 9:12

Introducción: Comenzamos un nuevo año con la expectativa de la que Dios va a hacer. Este 2018 nos vamos a sumergir en la maravillosa presencia de Dios, nos enamoraremos más y más de Jesús, comenzamos un tiempo maravillas, disfrútelo. En este comienzo veremos los siete derramamientos de la sangre de Jesús Dios quería liberar a Su pueblo de la esclavitud.

Éxodo 6:6-7: En la historia de la Pascua:

  • El cordero: Jesús
  • El lebrillo: nuestras vidas
  • La sangre: la sangre del Cordero de Dios que quita los pecados del mundo.
  • El hisopo: nuestra confesión de fe.
  • Todos debían permanecer dentro. Nadie debía salir fuera de la puerta. Ese lugar lo tomó Jesús por cada uno de nosotros:
  • Dios pagó el precio con Su primogénito para que tengamos la salvación, la liberación.

Los beneficios de la sangre son para los hijos de Dios.

  • La sangre de Jesús fue derramada por toda la humanidad.
  • La confesión aplica todo lo que Jesús hizo a mi vida.
  • Experimente de manera personal la revelación de la Cruz.

Veamos cada derramamiento y apliquémoslo a nuestras vidas:

I. Fidelidad

A. Se ha perdido el concepto de fidelidad en nuestra sociedad. Es común que la gente cambie de profesión, empresa, ciudad sin pensar mucho al respecto.

B. Un modelo bíblico de fidelidad lo vemos en la vida de Rut, quién declaró:

“Rut respondió:  —No me ruegues que te deje y me aparte de ti, porque a dondequiera que tú vayas, iré yo, y dondequiera que vivas, viviré.  Tu pueblo será mi pueblo y tu Dios, mi Dios.”

Debemos recordar que: “La fidelidad nunca viene por imposición, ser fiel es una decisión que nace de lo que hay en el corazón, y hay momentos cruciales en la vida que permiten que seamos probados y hallados fieles o no”. Así, Rut mostró fidelidad a su suegra en momentos difíciles, y permaneció a su lado de la misma manera debemos hacerlo nosotros, la fidelidad se muestra en los momentos de presión.

C. La Fidelidad de Jesús: Lucas 22:41-46:

A. ¿Estamos dispuestos a sacrificar nuestros deseos por cumplir la voluntad divina?La presión sobre Jesús fue tan grande que su sudor era como grandes gotas de sangre. El diablo engañó a Eva y ella violó la fidelidad a Dios, haciéndole caso al enemigo. La sangre derramada de Jesús rompe la maldición del engaño, la infidelidad, la traición, la condenación. Juan 7:17-18. Juan 8:29. “Jesús voluntariamente se anuló a Si mismo, esto lo llevó a una relación tan íntima con el Padre que pudo decir: ‘Yo y el Padre uno somos’ (Juan 10:30)”. A causa de la sangre derramada por Jesús a través del sudor, el engaño no puede tocar tu vida.

Hágalo realidad:

  • Elabore una lista de las personas a las debe pedir perdón.
  • Guarde en su corazón y ponga por obra la Palabra de Dios.
  • Identifique los efectos del engaño y la traición que han venido sobre su vida.
  • Perdone a cada una de las personas que lo han engañado o traicionado en las diferentes áreas de su vida.
  • Aplique sobre su vida la Sangre que Jesús derramó a través del sudor en Getsemaní para quebrantar la maldición del engaño.
  • Declare la fidelidad de Dios sobre su vida, Él nunca va a fallarle.
  • Confiese palabras de vida y paz.

II. Redención y Sanidad

A. La segunda vez que Jesús derramó sangre fue cuando lo flagelaron. Solo la sangre de Jesús puede limpiarnos de los pecados y sanar nuestras vidas. Vayamos al principio para ver por qué fue necesario que Jesús derrame Su sangre.

B. Adán y Eva (Génesis 3:7-13) “¿Qué es lo que has hecho?”.

  1. ¡Cuántas veces como padres hicimos esa misma pregunta! Y la respuesta de nuestros hijos sigue siendo la misma: Nada.
  2. Cuando ellos pecaron Dios tomó animales inocentes y los cubrió con sus pieles: “21 Y Jehová Dios hizo para el hombre y su mujer túnicas de pieles, y los vistió”.
  3. Esa sangre derramada fue alegórica de la que Jesús derramaría por la humanidad.
  4. Dios había creado al hombre para vivir para siempre, pero cuando pecó entró el pecado y la enfermedad a su vida.

C. Arma y antídoto

  1. El arma del diablo es la culpabilidad -el acusa a los hermanos delante del trono de Dios de día y de noche.
  2. El antídoto a las acusaciones del diablo es apelar a la misericordia de Dios.
  3. Nosotros hoy podemos correr a los pies de Cristo como lo hizo la mujer pecadora (Lucas 7:36-38).
  4. Obtenemos redención al apelar a la misericordia de Dios por medio de la sangre que Jesús derramó en la cruz del Calvario.

D. Una ofrenda agradable

  1. Cuando Abel se presentó delante de Dios con su ofrenda, le dio lo mejor: derramamiento de sangre.
  2. Génesis 4:3-4.
  3. Debo aprender a presentarme a Dios como ofrenda agradable: Romanos 12:1-2.

E. El Origen de la Enfermedad.

  1. ¡No es Dios!
  2. En el huerto del Edén: Génesis 2:16- 17.
  3. Si el hombre no hubiese pecado no habría entrado la muerte a la humanidad.
  4. La enfermedad proviene de un espíritu de enfermedad – Lucas 13:10-11: Otros ejemplos: Lucas 4:33 (espíritu inmundo), Mateo 9:33 (mudo), Mateo 12:22: (ciego y mudo), Marcos 9:25 (mudo y sordo), Lucas 11:14: “Estaba Jesús echando fuera un demonio, que era mudo; y aconteció que, después de salir el demonio, el mudo habló y la gente quedó maravillada”.
  5. Él tomó nuestras enfermedades y nuestras dolencias: Isaías 1:6.

Hágalo realidad:

  • Actúe como una persona sana.
  • No acepte la enfermedad como parte de su vida, ni de su familia.
  • Declare una palabra de sanidad sobre su casa.
  • Gracias a las sangres derramadas por causa de las heridas del cuerpo llagado de Jesús tenemos derecho a la sanidad y a estar libres de todo dolor.
  • Aplique la sangre que brotó de la herida de Jesús sobre la vida de aquellos que están caminando en rebeldía para que sean redimidos.
  • Declare el poder de las cinco confesiones de la Sangre de Jesús:
    • Redención.
    • Perdón de pecados.
    • Limpieza de pecados.
    • Justificación.
    • Santificación.

III. Prosperidad y Conquista

A. La maldición (Génesis 3:17-19).

La bendición: “Jesús, por cuanto esto hiciste (la corona de espinas derramó Su sangre) bendita será la tierra por Tu causa”.

B. El tercer derramamiento: Mateo 27:28-30:

  1. A Jesús le colocaron la corona de espinas para burlarse de Él. Le dieron una caña (representando un cetro) y se mofaban de Él. Luego toman ese cetro y comienzan a golpearle la cabeza hundiendo cada espina en el cuero cabelludo de Jesús.
  2. Esa sangre que Jesús derramó redime la tierra y me da la conquista en el área política, en la empresa, en los medios de comunicación, en la educación, en las artes, en las propiedades.

C. Recuperando la corona:

El diablo (la serpiente) le robó la corona a Adán.

  • Se la ofrece a Jesús durante la tentación: Mateo 4:8.
  • Jesús sabía que el camino para recuperar la corona era diferente y que tenía que ver con el derramamiento de Su sangre.
  • Como Jesús ya derramó Su sangre por causa de la corona de espinas: (Apocalipsis 5:12; 9-10.

D. Conquista:

  • Como cristianos debemos comprender que por la victoria de Jesús podemos conquistar el área política y la ministerial (reyes y sacerdotes).
  • Solo la tribu de Leví podía estar en el sacerdocio.
  • Jesús era de la tribu de Judá y con Él abrió un nuevo camino para todos para conquistar en estas áreas.
  • Gracias a la conquista de Jesús (recuperó la corona de la creación) podemos experimentar libertad intelectual, profesional, ministerial, política y económica.

Hágalo realidad:

  • Determínese a creer que un nuevo crecimiento y desarrollo comienza hoy en todas las áreas de su vida.
  • En oración revierta toda maldición en bendición.
  • Confiese: “Por cuanto por medio de la corona de espinas derramaste Tu sangre, Señor Jesús, bendita es la tierra por Tu causa. Ordeno a los espinos y abrojos en mi vida y en mi familia que caigan a lo profundo del mar; declaro que la maldición de mi tierra y la herencia de mi familia es cambiada por la bendición de Cristo Jesús”.

Conclusión: A través del sacrificio de Jesucristo en la Cruz podemos experimentar una gloriosa transformación y Su sangre nos limpia y nos da vida abundante, apliquémosla sobre nuestras vidas en cada área que hemos estudiado.

Para orar: Que el poder de su sangre sea sobre nuestra vida.

Para hacer: Aplicar cada derramamiento a nuestras vidas.

________________________________________________

 

Lunes 8 de enero

Su sangre tiene poder

Lectura bíblica: Isaías 50:6: 1 Juan 4:19-20: Job 11:14-16 Efesios 1:31 Corintios 2:9

Para memorizar: Salmos 69:7

Introducción: Continuamos aprendiendo, recibiendo y declarando lo que la Sangre de Cristo hizo por nosotros. Tengamos tiempo de comunión con Dios para aplicar estos derramamientos en nuestras vidas.

I. Identidad Isaías 50:6:

A. El rostro de Jesús quedó desfigurado por los cruentos golpes recibidos (Salmos 69:7).

B. Creados a Imagen y Semejanza:

  1. Imagen: Figura, representación, apariencia de algo. Conjunto de rasgos que caracterizan ante la sociedad a una persona o entidad.
  2. Semejanza: Comparación, similitud entre dos cosas. Figura que consiste en comparar expresamente una cosa con otra, para dar idea viva y eficaz de una de ellas.

C. Dios nos amó primero:1 Juan 4:19-20: Cuando Jesús vino a este mundo estuvo dispuesto a llevar sobre Sus hombros todas las debilidades -especialmente el rechazo, que como seres humanos habíamos adquirido y soportó todo por amor a nosotros. Jesús no solo soportó el rechazo de Su familia, pues ni Sus hermanos creían en Él, también enfrentó el rechazo de los hombres. Isaías 53:3: Le arrancaron la barba, le golpearon el rostro con violencia, lo desfiguraron: Isaías 52:14: Con tan solo una gota de la sangre que brotó de Su rostro, aplicándola a nuestras vidas, la cadena más fuerte de rechazo se rompe y Dios trae una plena restauración, nos sentimos como si nunca hubiéramos pasado por esa situación.

D. Aceptados en el Amado: Efesios 1:5-7: Cuando recibimos al Señor en el corazón, adquirimos una nueva naturaleza, somos recreados a Su imagen y con los derechos de un hijo.

Hágalo realidad:

  • Acepte el espíritu de adopción que Él le ofrece e inicie una nueva vida.
  • Crea que Él ya llevó su rechazo y su dolor. Usted puede ser una persona feliz y plena en Cristo.
  • Empiece a mirarse, llamarse y comportarse como un verdadero hijo.
  • Cambie su antigua manera de pensar y véase como Dios lo ve.

II. Productividad

A. Unción y Talentos

  1. Debemos recobrar la unción y desarrollar al máximo los dones que el Señor ha depositado en cada uno. Las manos son usadas para: Crear, Comunicar afecto, abrazo, caricias. Transmitir el poder de Dios, unción, sanidad. Producir (labrar la tierra).

B. Usemos nuestras manos para:

  1. Sostener – Agar – Génesis 21:18: “Levántate, toma al muchacho y tenlo de la mano, porque yo haré de él una gran nación”.
  2. Pactar – Abraham – Génesis 24:2-4: “2 Dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, quien gobernaba todo lo que él tenía: —Pon ahora tu mano debajo de mi muslo 3 y júrame por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito, 4 sino que irás a mi tierra y a mi parentela a tomar mujer para mi hijo Isaac”. Eliezer pacta con Abraham que le buscaría esposa a su hijo de las mujeres de Canaán.
  • Prosperar – José – Génesis 39:3-4: “3 Vio su amo que Jehová estaba con él, que Jehová lo hacía prosperar en todas sus empresas. 4 Así halló José gracia a sus ojos, y lo servía; lo hizo mayordomo de su casa y entregó en su poder todo lo que tenía”.

C. El poder de la Mano de Dios: Éxodo 15:6-7: Cántico de María:

  1. En un instante, Su diestra destruyó al ejército más poderoso del mundo.
  2. Nadie puede estar de pie en Su Presencia.

D. La mano de Jesús: Jesús usaba Sus manos para bendecir a la gente: Marcos 1:40-42:

  1. Vemos que lo mismo ocurre:
  • Con la suegra de Pedro – Marcos 1:30-31
  • Con la hija de Jairo – Marcos 5:41-42
  • Con el sordo y tartamudo – Marcos 7:32-35
  • Con el ciego – Marcos 8:23-25
  • Con el endemoniado – Marcos 9:27
  • Bendiciendo a los niños – Marcos 10:15-16

 

La sangre que brotó de las manos de Jesús nos habla de la unción, el amor, la misericordia, la bondad, la esperanza, la vida y el poder sobrenatural.

-El enemigo clavó las manos de Jesús para que quedara inmóvil.

Dios te ha dado habilidades especiales en diferentes áreas: intelectuales, manuales, artísticas, deportivas, etc. Debemos poner esas habilidades al servicio del Señor y hacer que se multipliquen. Esto implica esfuerzo, disciplina, preparación, perseverancia y sobre todo disposición.

La sangre derramada por Jesús a través de Sus manos quebranta la improductividad, la pereza, la distracción, la mediocridad, la falta de creatividad y la oposición.  Fuimos escogidos para transmitir Su poder y Su gloria.

Hágalo realidad:

  • Acepte el desafío de permitirle al Señor hacer de sus manos un instrumento pleno de bendición.
  • Aplique el poder de la sangre que brotó de las manos de Jesús, para que por medio de ella sea erradicada de su vida: la pereza, la mediocridad, la falta de creatividad e improductividad.
  • Permita que la unción del Señor sea desatada en plenitud para bendecir, sanar, fortalecer, producir y crear.
  • Dé gracias y reactive todos los dones y talentos con lo que le Señor lo bendijo e inmediatamente póngalos al servicio de la Obra de Dios.
  • Organice su tiempo y conviértase en una persona productiva al 100%.
  • Bendiga sus manos y recuerde que fueron creadas para abrazar, amar, consolar, construir y bendecir. No permita que su propósito cambie.

III.  Propósito

A través de la sangre que Jesús derramó de Sus pies clavados en la Cruz del Calvario, se restauró nuestro propósito y nuestra vida adquiere un nuevo rumbo.

A. Su vida tiene propósito:

  1. Adán fue creado con linaje real, fue puesto en esta tierra para señorear.
  2. No fuimos creados para ser esclavos de los vicios, bajas pasiones, malos deseos, pensamientos incorrectos, ni para vivir oprimidos u oprimiendo.
  3. El Segundo Adán, Jesucristo, tuvo un nacimiento diferente, Su Sangre no estaba contaminada por el pecado. Hebreos 4:14-16.
  • Al aplicar la Sangre de Jesús que brotó de Sus pies, somos colocados en Su propósito divino.

Efesios 1:3:

  • Esta bendición incluye: la parte económica, la parte física, la parte afectiva, emocional, familiar y espiritual.
  • La bendición de Dios es integral, todo lo cubre.

1 Corintios 2:9:

  • Los que viven en la dimensión de la fe pueden percibir las bendiciones de Dios, hacerlas suyas y caminar en ellas.
  • Por la sangre derramada por Jesús a través de Sus pies, usted puede recuperar su rumbo.

Hágalo realidad

  • No olvide que Jesús es el único camino.
  • Entienda el propósito de Dios para su vida.
  • ¿Está en el lugar correcto? ¿Comparte con las personas adecuadas?
  • ¿Es el momento oportuno?

Conclusión: Qué bueno es saber que la obra de Cristo en la Cruz ha cubierto cada área de vuestra vida para que seamos completos a Su imagen y semejanza.

Para orar: Que cumplamos el plan y propósito de Dios en nuestras vidas.

Para hacer: Escriba en una hoja qué cosas debe cambiar a partir de estudiar estos derramamientos de la sangre de Cristo.

_____________________________________________

 

Lunes 15 de enero

Su sangre pueda cambiar mi vida

Lectura Bíblica: Mateo 27:46; Salmos 22:1-2; Filipenses 3:10-11

Para memorizar: Salmos 22:19

Introducción: Toda experiencia nos marca positiva o negativamente. Esto influencia nuestro futuro, nuestras generaciones y hasta nuestras actitudes.

I. Un nuevo corazón

A. Toda experiencia nos marca positiva o negativamente. Esto influencia nuestro futuro, nuestras generaciones y hasta nuestras actitudes. Cada situación que nos toca vivir nos marca sea buena o mala, Dios les da mucha importancia a las relaciones; ejemplo: hay que honrar a los padres para tener larga vida, amar a los hermanos, amar a los enemigos sino amamos somos homicidas, aun el matrimonio es un ejemplo de Jesús y la Iglesia, eso nos demuestra que las experiencias emocionales relacionadas con la relación interpersonal son muy importantes para nuestra vida.

B. Jesús tuvo que enfrentar el abandono de Su Padre en los momentos que vivió en la Cruz. Mateo 27:46; Salmos 22:1-2, esto es un misterio porque en este momento que el Padre le da la espalda al Hijo comienza a mirarnos a nosotros y a darnos Su perdón.

C. Todo esto padeció Jesús en la Cruz por cada uno de nosotros. También se cumplió la Palabra: Salmos 22:14.

D. Jesús esperaba que el Padre viniera a socorrerlo y le diera liberación: Salmos 22:19.

  1. El Padre no vendría en Su ayuda.
  2. Jesús en ese momento representaba a toda la humanidad caída y apartada de Dios.

II. Debemos tener la revelación de la Cruz

  1. Filipenses 3:10-11: El deseo de Pablo.
  2. Zacarías 12:10: La promesa del Señor.

III. Jesús tomó el lugar de maldición:

A. La humanidad fue rebelde: Isaías 1:2-5.

B. Declaremos con Pablo: Gálatas 2:20.

C. Jesús, a través de la Cruz, obtiene la victoria sobre el adversario, sobre la vida emocional de cada persona. Su corazón explota de amor por nosotros y nos da sanidad interior las más duras heridas, pueden ser sanadas por esa sangre preciosa de Jesús.

D. Él toma todo ese dolor y lo absorbe y nos da un nuevo corazón capaz de expresar la alabanza y adoración que Él merece.

Hágalo realidad:

  • El amor de Dios es incondicional sobre su vida: desde antes de nacer, en la concepción, durante el nacimiento, todos los días de su existencia, frente a la adversidad.
  • Aplique la Sangre de Jesús en oración: a causa de la Sangre de Jesús derramada por el costado, todo momento de dolor es tomado por Él.
  • Bendiga a las personas que le hirieron.
  • Desate perdón sobre cada persona que le ha herido su corazón.
  • Determine no mirar atrás ni recordar esas circunstancias.
  • Deposite toda la confianza en Él
  • Anhele un espíritu de reconciliación, pida al Señor un corazón de adorador, bendiga su familia.
  • Pida gracia para compartir a otros el amor y el cuidado del Señor.
  • Que Su Sangre absorba todo dolor y que cambie por gozo.

Conclusión: Aplique la Sangre de Jesús en oración:  a causa de la Sangre de Jesús derramada por el costado, todo momento de dolor es tomado por Él.

Para orar: Que el Espíritu Santo nos ilumine para ver la herida que tenemos y las soltemos.

Para hacer:

  • Bendiga a las personas que le hirieron.
  • Desate perdón sobre cada persona que le ha herido su corazón.
  • Determine no mirar atrás ni recordar esas circunstancias

__________________________________________

 

Lunes 22 de enero

Libertad en el Espíritu del Señor

Lectura Bíblica 2 Corintios 3 Juan 8:31-37 Efesios 2:12-131 Juan 1:7-9

Para memorizar: hebreos 10:19

Introducción: Cuando abro mi vida al Espíritu de Dios experimentaré la verdadera libertad. Si me dejo guiar por el Espíritu de Dios seré llevado de gloria en gloria por la acción del Espíritu del Señor.

I. En dos oportunidades Dios deseó traer libertad y levantó a dos libertadores:

A. Cuando el pueblo de Dios estaba esclavo en Egipto. En las páginas de la Escritura encontramos narraciones donde Dios llama a hombres y mujeres para realizar tareas específicas. Abraham y Moisés son los más conocidos. Moisés, el caudillo de Israel, sostuvo una intensa lucha personal antes de aceptar esa comisión divina. Dios le utilizó para preparar el terreno y sacar a Su pueblo de la opresión egipcia.

Moisés fue un instrumento elegido y utilizado por Dios para lograr Su voluntad.

B. Cuando la humanidad estaba en tinieblas y pecado, sin Dios en este mundo. Dios lo envió a Jesús para salvarnos.

C. En ambas oportunidades el diablo trató de aniquilar el plan de Dios:

  • A. Moisés se salvó al flotar en el Nilo. Los días en que nació Moisés eran difíciles. El faraón había ordenado matar a todos los hijos varones que nacieran. Es por eso que sus padres intentaron esconderlo (Éxodo 2:1–2). Cuando ya no pudieron ocultarlo más, su madre, en un intento de salvarle la vida, lo colocó en una canasta y lo dejó en las aguas del río Nilo. La providencia divina se manifestó en ese momento. La hija del faraón, que había descendido a bañarse al río, lo encontró y se compadeció de él. Autorizó a la madre de Moisés a criarlo, y cuando éste fue grande lo adoptó como su propio hijo. Lo educó conforme a la cultura egipcia (2:3–10). Así que, Dios utilizó la casa del propio faraón para proteger al libertador de Su pueblo.
  • B. Jesús yendo a Egipto durante la matanza de los niños en Nazaret. (Mateo 2:13-15). Tan pronto los sabios orientales se pusieron a salvo bajo la dirección divina, Dios se encarga de proteger al Niño. Otra vez usa a “un ángel del Señor” que en sueños indica a José lo que debe hacer. Se trata de un mensaje claro, explícito y de gran motivación a la obediencia: “porque Herodes buscará al niño para matarlo”. Bien se ha dicho que dondequiera que nace el niño, Herodes lo busca para matarlo. A través de ese mensaje Dios usa a José para cuidar al Niño. El mensajero celestial cumple con la entrega del mensaje; a José le toca realizarlo, y Dios lleva a cabo Su obra a través de distintos instrumentos. De Egipto salió el antiguo pueblo de Israel huyendo de la esclavitud, y ahora Egipto servirá de refugio del que dijo: “Si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres” (Juan 8:36). La expresión “huye a Egipto” habla de cómo el Señor no sólo es humano, sino también estuvo sujeto a contingencias de esta Tierra, como también los demás humanos. Dios decidió proteger a Su Hijo a través del nada milagroso y muy humano medio de la huida a un país extranjero. (Egipto era el asilo natural para los judíos).
  • C. Juan 8:31-37.

II. La sociedad piensa que vive en libertad.

A. En realidad, estamos muertos en nuestros delitos y pecados – Efesios 2:1 Según la Biblia “muerto” está quien teniendo un cuerpo vivo posee un alma muerta. El tal está insensible, sin percepción alguna, inmóvil en cuanto a la fe. El muerto tiene su mente en tinieblas (Ef. 4:19) y actúa como un sonámbulo (Efesios 5:14; 1 Tesalonicenses 5:6).

El horror de la condición es de una magnitud tal que no hay quien entienda, ni quien busque a Dios (Romanos 3:11). Esta muerte es “en delitos y pecados”, como si fueran un ataúd inmenso, una fosa insaciable que atrapa y retiene para siempre. Fue el mejor modo que encontró Pablo para describir la manera en que nos encontrábamos sujetos al reino de las tinieblas. Las palabras “delitos y pecados”, que en otras oportunidades aparecen separadas, aquí están juntas para describir el clímax del estado de muerte.

“Delito” en castellano es sinónimo de culpa o ilegalidad, y es la traducción del griego paráptôma que se usa en el Nuevo Testamento más de veinte veces y se traduce con cinco palabras fundamentales: pecados, transgresiones, faltas, ofensas o delitos. El significado principal es “un desvío de las normas establecidas” tal como aparece en Romanos 5:15–20. Paráptôma es un acto ilegal (Mateo 6:14,15) pasible de muerte (Romanos 4:25).

“Pecado”, por otro lado, proviene del término griego hamartía, que significa originalmente “errar al blanco”. Aunque nos parezca que no alcanza a traducir en toda su magnitud el sentido bíblico, bien sabemos que el pecado trastoca de tal forma la voluntad de Dios que jamás damos en el blanco, y ni siquiera nos aproximamos a él (Romanos 5:12).

El pecado actúa en nuestro ser interior (Romanos 7:11,14) ideando, promoviendo y defendiendo el mal. Así se producen los “pecados” que nos sepultan en la muerte espiritual (1 Tesalonicenses 2:16).

B. Estamos atrapados por nuestros vicios y nuestra vana manera de vivir: (1 Pedro 1:17-19). Nuestro Padre celestial también es nuestro Juez terrenal. Además, nuestra relación con Él como Sus hijos no implica que nos libraremos del juicio. Dios no muestra favoritismo en el juicio, pero apela a su juicio sobre toda la gente según la obra de cada uno.

en temor: Para los cristianos, esta frase debe ser entendida como algo entre el terror y la admiración reverente. Necesitamos recordar que Dios es tanto nuestro Salvador misericordioso (vv. 3, 18-21), como nuestro Juez santo (vv. 15-17). Por lo tanto, no debemos verlo sólo como un objeto de horror de quien deberíamos escapar, ni debemos pensar en Él simplemente como un objeto de respeto.

vuestra vana manera de vivir: El enfoque de Pedro no está en ninguna acción específica, sino en la forma de vida que sus lectores heredaron de sus ancestros. Esas antiguas maneras eran inútiles, vacías de poder e incapaces de asegurar la salvación. Los lectores de Pedro necesitaban ser arrebatados de su condición perdida.

C. Pedro describe a Cristo como el Cordero sacrificial fundamental, que se ofrece en nuestro lugar para pagar el precio de nuestros pecados. La analogía aquí puede ser una referencia tanto al cordero pascual (Éxodo 12:3-6) como a los muchos corderos sin defecto que se ofrecieron como parte del sistema de sacrificios del AT (Levítico 23:12; Números 6.14; 28:3). Los creyentes del primer siglo reconocieron a Jesús como el inmaculado Cordero de Dios que paga el precio por el pecado del mundo (Juan 1:29).

IV. La Palabra de Dios nos describe como “ciegos guía de ciegos” – Mateo 15:14.

V. Sin Cristo somos esclavos de los planes que el diablo tenga para nosotros.

Conclusión: Cuando nos acercamos a Cristo y nos acercamos por la sangre de Cristo a la presencia de Dios, Él nos libera. Dejamos de ser “usados” por el enemigo y empezamos a vivir plenamente.

Para orar: Que Jesús nos haga totalmente libres para entrar “en Su presencia”.

Para hacer: Dios ya hizo todo lo que tenía que hacer. Ahora depende completamente de nuestra decisión. ¿Qué decisiones tiene que tomar?

______________________________________________

Lunes 29 de enero

La sangre de Jesús

Texto Base: 2 Corintios 10:3-5

Para memorizar: Hebreos 9:28

Introducción: Nuestras armas no son carnales sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, altivez y todo pensamiento que se eleva por encima de la perfecta voluntad de Dios. Debemos utilizarlas para concebir la victoria en nuestras vidas. La victoria ha sido declarada y con las armas de Dios nos la apropiamos.

A parte del nombre de Jesucristo (Filipenses 2:7-11), el poder de la alabanza y la adoración y la oración tenemos LA SANGRE DE JESUCRISTO, como medio a través del cual asegurarnos la victoria para nuestras vidas.

I. En la sangre está la vida – Génesis 9:4-6. Definición de sangre: Fluido vital que circula por el cuerpo para llevar nutrientes y oxígeno a todas partes del organismo, y a la vez productos de desecho para su eliminación (Levítico 17:11, 14; Deuteronomio 12:23). Los israelitas no estaban al tanto de todos los detalles de estas funciones, pero sí de la íntima relación que hay entre la sangre y la vida, pues la Ley declaraba: “Porque la vida de la carne en la sangre está” (Levítico 17:11); también les estaba vedado comer sangre (Sin duda, esta prohibición tenía bases higiénicas, pero también debió haber tenido valor como instrucción. El uso más significativo de la sangre en tiempos del Antiguo Testamento se echaba de ver en los sacrificios, y mayormente en los servicios del santuario. La sangre derramada prefiguraba la sangre de Cristo, la vida inapreciable del Hijo de Dios, quien iría al sacrificio como la única esperanza de una raza caída y condenada (1 Corintios 10:16; Efesios 2:13; Hebreos 9:14; 10:19; 1Pedro 1:2; Apocalipsis 12:11). La salvación por medio de la sangre de Cristo es el tema central del evangelio

http://www.wikicristiano.org/diccionariobiblico/significado/sangre/

A. Cuando se comete el primer pecado en el jardín del Edén, Dios tuvo que derramar la sangre de animales inocentes para cubrir la desnudez de Adán y Eva  (Génesis 3:21).

Esta es la primera vez que en la Biblia se menciona el acto de matar a un animal para el uso humano. El derramamiento de la sangre de esos animales fue una sombra, en alguna manera, del derramamiento de la sangre de innumerables animales en el sistema de sacrificios instituido por Moisés. Todos los sacrificios bajo la Torá terminarían en el mayor sacrificio de todos, la muerte del Salvador Jesús como propiciación por nuestros pecados.

B. Fue la voz de la sangre de Abel la que clamó a Dios desde la tierra cuando su hermano Caín lo mató (Génesis 4:9-10). El pecado de Caín no pasó desapercibido. Jehová, quien todo lo ve, se fijó en él y le preguntó por su hermano. Su contestación refleja su espíritu hosco: “No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?” (4:9). Dios lo hizo responsable del derramamiento de la sangre de Abel, diciéndole: “La voz de la sangre de tu hermano clama a mí desde la tierra” (4:10) La sangre de Abel que clama, hasta que la sangre de Uno más inocente que Abel sea derramada (Hebreos 12.24). La manera en que Abel muere, retrata la muerte del Salvador Jesús.

II. La sangre como medio de expiación en el Antiguo Testamento – Levíticos 17:11

A. Por la sangre que los israelitas primogénitos no fueron tocados (Éxodo 12:7; Hebreos 11:28). Dios dijo a Moisés que rociara la sangre en los postes de las puertas. Moisés creyó la Palabra de Dios, obedeció su advertencia y como resultado se salvaron los primogénitos de cada familia israelita (Éxodo 12:1-13).

B. Dios instituye todo un sistema de sacrificios a través del cual los que habían pecado podían recibir perdón.

  1. Levíticos 1:5 entonces ofrecerá la sangre…
  2. Levíticos 4:5-7 Rociará la sangre siete veces…
  3. Levíticos 16:14 Como debían rociar la sangre en día de expiación.

III.    Jesús derramó Su sangre por nosotros.

A. (San Mateo 27:24-25 y Hechos 5:28)

Ellos, los gobernantes, evitan nombrar a Aquel a quien Pedro se gloriaba en exaltar. Al hablar así parece que ellos revelan un recuerdo desagradable de su propia imprecación tan reciente: “Su sangre sea sobre nosotros”, etc. (Mateo 27:25) y de las palabras de traidor Judas cuando arrojó el dinero: “Yo he pecado entregando la sangre inocente” (Mateo 27:4)

Pilato se lavó las manos y el pueblo aceptó la culpa de ese sacrificio inocente. Mateo 27:24 Pilato había tenido conflictos con los judíos desde el comienzo. Una vez más, Pilato declaraba a Jesús inocente. El lavado de sus manos es registrado sólo por Mateo. El gobernador inútilmente procuró librarse a sí mismo de la culpa de condenar a un hombre inocente a morir.

B. La sangre de Jesucristo tiene más poder que la de los animales que se ofrecían en el Antiguo Testamento.

  1. Hebreos 9:13-15.
  2. Su sacrificio fue sin mancha – Hebreos 4:15-16.
  3. Su sacrificio fue una vez y para siempre- Hebreos 10:10.
  4. Su sacrificio fue perfecto – Hebreos 10:14.

C. La sangre de Jesús habla mejor que la de Abel – Hebreos 12:24.

  1. La sangre de Abel gritaba: “¡VENGANZA!”.
  2. La sangre de Jesús clama a gran voz: “Padre, perdónalos porque no saben lo que hacen” (Lucas 23:24).

Conclusión: Como dice la Carta a los Hebreos, por esa sangre tenemos entrada a su Lugar Santísimo y podemos tener comunión con Él, eso es un privilegio.

Para orar: Su sangre nos limpie para entrar a Su presencia.

Para hacer: Tome tiempo para hablar sobre la diferencia de la sangre de Abel y la de Jesús.