Iglesia Visión de Futuro

Células jóvenes y adultos Abril 2017

Lunes 3 de abril de 2017

“Porque tanto amó Dios al mundo, que dio a su Hijo unigénito, para que todo el que cree en él no se pierda, sino que tenga vida eterna”.

Juan 3:16 (NVI)

 

Dios te ama

Lectura Bíblica: Juan 3:16; Génesis 1:27; 1:28-30; 1:31; Juan 17:21; Jeremías 31:3; 1:5; 1 Juan 4:8-10; Génesis 3:9; Juan 10:10b; Salmos 100:5; Is. 43:7.

 

Introducción: Así como hay leyes que rigen el Universo, también hay leyes espirituales que rigen nuestra relación con Dios. La Primera Ley Espiritual  es que “Dios te ama”.

 

I. ¿Por qué Dios te ama? Juan 3:16

 

A. Él nos creó a Su imagen y semejanza. Porque somos Su creación, hechos a imagen y semejanza de Dios. (Génesis 1:27).

Imagen: abarca desde una simple similitud o parecido, hasta una relación íntima y la posesión de características comunes.

El ser humano fue creado “a imagen y semejanza de Dios” (imago Dei: expresión latina) entendiendo por ello que Dios ha dejado algo de Sí mismo en el ser humano lo cual le da una dignidad especial.

Reflejando de manera extraordinaria, Su amor, gloria y santidad.

 

B. Quiere tener una relación directa contigo. Como Padre-hijo, y de esa manera lograr una intimidad especial que está basada por la confianza (Génesis 1:28-30), la aceptación (Génesis 1:31) y ser uno con nuestro Padre Celestial (Juan 17:21).

 

II.- Te ama con amor eterno. Un “amor sin fin. Un amor que nunca deja de ser.   (Jeremías 31:3) Jehová se manifestó a mí hace ya mucho tiempo, diciendo: Con amor eterno te he amado; por tanto, te prolongué mi misericordia”. Él no nos ama por lo que somos sino por lo que Él es, esto consiste no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino que Él nos amó primero a nosotros. (1Juan 4:10).

A. Él siempre te ha buscado. Porque quiere darte una vida plena y cambiar tu existencia para que vivas en bendición. (Génesis 3:9). Tal vez no te diste cuenta por vivir a tu manera, no aprovechando bien el tiempo, pero Él quiere que le respondas del lugar en que te encuentras.

B. Su amor no tiene límite. Debemos entender que el amor de Dios abraza a todas las personas, independientemente de que lo conozcamos o no. Nos trata con amor, benevolencia y consideración en virtud de que formamos parte de la humanidad. Él me dice en Su Palabra que “Dios es amor” (1 Juan 4:8b). Su misericordia está disponible para siempre (Salmos 100:5).

C. Su misericordia está disponible para siempre.

Misericordia: es el aspecto compasivo del amor de Dios hacia la persona que está en desgracia, es una disposición divina que beneficia al hombre. Esta misericordia está disponible para nosotros a toda hora, en todo momento y lugar.

Porque el tiene gran abundancia de misericordia y Su compasión nunca se acabará. (Salmos 136:1).

 

III.- Tiene un plan especial para tu vida. (Juan 10:10b).

A. Una vida plena. Dentro del plan de Dios para nuestras vidas es que logremos la plenitud y su vida abundante.

abundancia” (del griego “perissón” que significa “medida sobreabundante” algo por encima de lo ordinario, nuestra existencia cobra sentido y disfrutamos de la vida que Dios nos da.

B. Un propósito. (Isaías 43:7)

“propósito” se define como la intención o el ánimo por el que se realiza o se deja de realizar una acción.

El propósito de nuestras vidas ya estaba determinado antes de nacer, cada uno de nosotros somos un plan del cielo. (Jeremías 1:5). Cuando nacemos nace un propósito celestial que le da sentido a nuestra vida, al descubrirlo, hallamos las respuestas a las tres preguntas más importantes sobre nuestra existencia:         (1) ¿Quién soy?, (2) ¿Cuánto importo? (3) ¿Cuál es mi lugar en la vida?

 

Conclusión: Comprendamos que Dios es amor, que Su misericordia nunca deja de ser y tiene un amor abundante para tu vida.

Para Orar: Demos gracias a Dios por Su gran amor y porque Su propósito será cumplido en nuestras vidas.

Para hacer: Busca a alguien en necesidad y manifiesta el amor de Dios que has recibido.

 

Lunes 10 de abril

El pecado nos separa de Dios

“Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios”.

Romanos 3:23 (RVR 1960)

Lectura Bíblica: Romanos 3:23; Génesis 3:6;  Romanos 5:12; Ezequiel18:20; Romanos 6:23; 3:10-12

 

Introducción: Estudiaremos la Segunda Ley espiritual y reflexionemos: ¿por qué la mayoría de las personas no pueden experimentar la vida en abundancia?

 

I. Todos somos pecadores. (Romanos 3:23a).

A. El pecado entró por la desobediencia de Adan (Génesis 3:6).

La maldad formó parte del hombre, al poco tiempo que Dios lo creó a Su imagen y semejanza. En el Edén Adán y Eva desobedecieron las instrucciones que Dios les había dado. (Génesis 2:16-17). Por ese motivo supieron que estaban desnudos, se escondieron  de Dios y se avergüenzan de sí mismo; quedó de esa manera afectada la naturaleza humana.

B. La muerte pasó a todos los hombres. (Romanos 5:12).

Aunque Adán y Eva cometieron el primer pecado, somos culpables sobre la base de nuestro propio pecado.

C. El hombre escoge su propio camino. Debido a su egocentrismo y su voluntad no sometida a Dios, el hombre pensó que por medio de sus logros personales, haciéndose sabio en su propia opinión, haciendo buenas obras, no causando daño al prójimo y siendo honesto lograría reconciliarse con Dios, pero nada de eso sucedió. (Romanos 3:12).

D. Pierde la relación con Su Creador. El ser humano fue creado para tener comunión con Dios pero al pecar esa relación se interrumpió; este acto de la voluntad propia es una manifestación de rebelión, un gran abismo que lo separa.(Lucas 16:25-27).

 

II. Consecuencias del pecado

“Pecado”: (definición) es cualquier acto de desobediencia a Dios. Es el acto, la actitud del hombre al salirse del camino marcado por Dios, errando al blanco.

A. El pecado produce:

  • Muerte física: cuando Adán y Eva pecaron murieron espiritualmente, y como consecuencia la muerte física comenzó a existir, ya no vivieron ellos para siempre sino que envejecerían y morirían. Esa es la muerte física, pero más que eso, el pecado trae como consecuencia la muerte eterna. (Romanos 6:23).
  • Muerte espiritual: la persona que está en pecado está muerta espiritualmente, aunque físicamente camina, habla, escucha, puede ver, trabajar y disfrutar de su vida, la realidad es que esa persona está muerta por que Dios no mora dentro de ella.
  • Muerte eterna: El hombre debe nacer de nuevo para ser librado de la muerte eterna. (Juan 3:3).

B. La Biblia dice que: Somos destituidos de la gloria de Dios (Romanos 3:23b).

La palabra “destituido” deriva del vocablo griego husteréo que significa no llegar a la meta, o sin alcanzar el final.

La destitución del hombre de la gloria de Dios quiere decir que él no ha podido glorificar a Dios como debe, y que ha perdido el privilegio de tener o reflejar Su gloria.

 

Conclusión: Para acercarnos a Dios primeramente debemos reconocer que somos pecadores.

Para orar: Que el Espíritu Santo traiga convicción de pecado y un verdadero arrepentimiento.

Para hacer: Con un corazón dispuesto arrepiéntete y confiesa tus pecados.

 

 

LUNES  17  de abril 2017

 

Jesucristo la única provisión de Dios para el pecador

 

“Mas Dios muestra su amor para con nosotros, en que siendo aún pecadores, Cristo murió por nosotros”.

Romanos 5:8 (RVR1960)

 

Lectura Bíblica: Romanos 5:8; 1Corintios 15:3,4; Juan 5:24; 2Corintios 4:14; Romanos 6:8; Juan 14:6.

 

Introducción: A través de la Tercera Ley Espiritual podemos hallar la única solución para reconciliarnos con Dios.

I. Cristo murió en nuestro lugar

 A. Dios muestra Du amor para con nosotros.

La palabra “muestra” es traducida de la palabra griega que significa “presentar” o “exhibir” (Strong).

La demostración suprema del mismo amor de Dios se da en el envío de Su Hijo Jesucristo, el regalo de Dios al mundo.

Esa clase de amor inmerecido está por completo fuera de la comprensión humana, pero ése es el amor que el Dios justo y santo tuvo para con nosotros que somos pecadores. (Romanos 5:8-9).

B. Jesús pagó nuestra deuda

El pecado nos separó de Dios; teníamos una gran deuda con Él, deuda que nunca podríamos pagar, pero Jesús en Su gran amor tomó nuestro lugar aunque no tenía pecado y esa deuda que no era Suya -sino nuestra- fue pagada por Él en la cruz.

1 Corintios 15:3,4

C. El sacrificio de Jesús en la Cruz:

El murió por nosotros en la Cruz, que es símbolo de un poder de separación y un poder de unión, destruyó el poder del pecado (nos hizo libre) y de la muerte reconciliándonos con el Padre celestial. (Romanos 5:11).

D. Por Su sangre somos libres del pecado. Dios es tan rico en gracia y bondad que compró nuestra libertad con la sangre de Su Hijo y perdonó nuestros (Efesios 1:7- NTV).

 II. ¡¡¡Él resucitó!!! 1 Corintios 15:4b

 A. La resurrección de Cristo Jesús: significa que somos justificados ante Dios. Isaías 59:2 confirma que Dios aceptó el sacrificio de Cristo por nuestros pecados y nos da acceso a una relación con Él.

 B. Jesús demuestra que Él venció a la muerte: Cristo resucitó porque la muerte no podía detenerlo. También nosotros al arrepentirnos de nuestros pecados, pasamos de muerte a vida. (San Juan 5:24).

 C. Estamos unidos con Cristo a través de la fe. (2 Corintios 4:14). Cuando creemos en Cristo, somos unidos con Él por la fe. La unión con Cristo significa que cuando Dios nos mira, Él no ve nuestra pecaminosidad, sino la justicia de Cristo, es decir que hemos muerto con Él y vivimos con Él (Romanos 6:8). Esta unión solo es posible a través de la resurrección de Cristo.

 

III. Él es el Único Camino  (Juan 14:6).  “Jesús le dijo: Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie viene al Padre, sino por mí.

 A. Solo Jesucristo nos puede salvar: No hay otro camino para llegar a Dios, solo por medio de Cristo.

  • Admitiendo que somos pecadores.
  • Creyendo en el Hijo de Dios, Jesús, que es el único sacrificio por nuestros pecados y que Dios lo levantó de la muerte.
  • Confesando verbalmente y aceptando, que Jesús es el Señor de nuestras vidas.

 

Conclusión: Solo en Jesucristo se puede conocer y experimentar el amor y el plan de Dios para nuestras vidas.

 

Para orar: Agradecer a Dios por el maravilloso regalo que nos dio, reconociendo que Jesús es el único camino para llegar al Padre.

 

Para Hacer. Tomar un tiempo de reflexión, sobre el sacrificio de Jesús en la Cruz ocupando nuestro lugar. (Pedir la Revelación de la Cruz) Sugerencia: Leer el libro “La Revelación de la Cruz” del Pastor Cesar Castellanos.

 

 

 

LUNES  24  de abril 2017

Recibiendo a Cristo como Señor y Salvador

 “Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios”.

Efesios 2:8 RVR 1860

Lectura Bíblica: Efesios 2:8; Lucas 2:11; Romanos 10:9-10; Juan 1:12; Apocalipsis 3:20; Mateo 24:13

Introducción: Hoy estudiaremos la cuarta ley espiritual, que nos enseña sobre el amor y el plan de Dios para nuestras vidas.

I. Jesús, Salvador de los hombres.

 A. ¿Qué es la salvación?

Salvación: (fig. sozo y derivados) se refiere a salvarse que significa verse sustraído de un peligro al que se está expuesto.

La acción de Dios en la Tierra es salvar a los hombres, Cristo es nuestro Salvador. (Lucas 2:11) que os ha nacido hoy, en la ciudad de David, un Salvador, que es CRISTO el Señor”.

II. ¿Qué debo hacer para ser salvo?

 A. Confesar con tu boca que Jesucristo es el salvador de tu alma. Solo a través de Su muerte y resurrección obtienes el perdón de los pecados (Romanos 10:9a) que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor”, debes entender que para obtener tu salvación, tienes que confesarlo con tu boca.

B. Creer en tu corazón (Romanos 10:9b,10). y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo”. Creer es mucho más que aceptar un hecho, es un acto de fe, es estar consciente que Jesús te salvará para gozo eterno.

C. Recibir a Cristo mediante la fe: como único y exclusivo Salvador de tu alma. (Juan 1:12).”Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.

D. Mediante una invitación personal: Dios está tocando la puerta de tu corazón, el desea que tú te reconcilies con Él, ésta es tu decisión para que le invites a que entre en tu corazón. (Apocalipsis 3:20): He aquí, yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él, y cenaré con él, y él conmigo”.

E. Puedes recibirle mediante la “oración” (orar es hablar con Dios).

 

III.- Andando en una vida nueva

A.- Dejando los pecado y la vida antigua atrás. (Mateo 24:13) Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo”. Debes ocuparte de cuidar tu salvación y no descuidarla. Hebreos 2:3   “¿cómo escaparemos nosotros, si descuidamos una salvación tan grande? La cual, habiendo sido anunciada primeramente por el Señor, nos fue confirmada por los que oyeron”.

 

Conclusión: El recibir a Cristo comprende un cambio de actitud hacia Dios, confiar en Cristo, para que Él entre a tu vida y perdone tus pecados.

 

Para orar: Señor Jesús, yo creo que eres el Hijo de Dios, que moriste por mí en la cruz y resucitaste para dar vida eterna; te pido perdón por mis pecados, me arrepiento de todo corazón, y te invito a que entres en mi vida y me hagas una nueva criatura. Te doy gracias por Tu perdón y salvación. Amén.

 

Para hacer: Meditar sobre el gran amor que Dios tiene por nosotros al habernos adoptado como Sus hijos. Prepararnos para ser luz y sal en esta Tierra. (Mateo 5:13).