Iglesia Visión de Futuro

Comentarios Células Kids junio 2018

Lunes 4 de Junio

Un corazón limpio de mala conciencia

Lectura bíblica: Salmos 16:7; San Mateo 7:21-22; Romanos 2:12-16; 1 Timoteo 1:3-10.

Versículo para memorizar: “El que es puro de verdad todo lo ve bueno y puro; pero los que tienen el corazón podrido y lleno de incredulidad lo ven todo malo…” 1 Tito 1:15 (La Biblia al Día).

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Para tener un corazón limpio, deben confesar sus pecados.

Crea: Los de limpio corazón podrán ver a Dios y así tener un corazón limpio para agradarlo.

Ore: Cuidar y guardar el corazón que le obedece a Dios.

Introducción: ¿Sabías que el pecado nace dentro del corazón de las personas?

I. El corazón.

A. Centro de la voluntad, emociones, conducta, acciones.

(Maestro: utiliza una imagen de un corazón para explicarles a los niños y pre la importancia que tiene el mismo).

Nuestro corazón es la parte central de nuestro cuerpo, es el motor de nuestra vida (por ejemplo: es como un auto sin motor, sin él no funciona; al igual nosotros, que sin corazón no podríamos vivir), cuya función principal es bombear sangre y hacer que ella circule a través de nuestras venas y arterias. Otro dato interesante es que nuestro corazón es del tamaño del puño de nuestra mano. ¿LO SABÍAS?

En la Biblia se menciona al corazón más de MIL VECES. ¡Cuán importante que es! Este músculo (el corazón) es tan importante, porque a través de él podemos experimentar miles de sentimientos que por lo general no podemos explicar con palabras (enojo, alegría, amar, odio, etc.); es el centro de nuestra personalidad, también donde vive nuestra voluntad, emociones, conducta y acciones. Y lo más importante es el lugar donde Dios se dirige a nosotros.

* VOLUNTAD, es el deseo de hacer algo. Por ejemplo: si quieres correr una carrera, maratón, jugar al fútbol, etc. deberás tener voluntad para entrenar durante semanas.

* EMOCIONES, son estados de ánimo, energía, fuerza, coraje. Existen emociones negativas como la tristeza, enojo, soledad, culpa, etc. Y también existen las emociones positivas como la alegría, felicidad, salud, amor, etc.

(Hacerles recordar lo que vimos el día 7 de mayo, con respecto a las emociones, repaso).

* CONDUCTA Y ACCIÓN, está relacionada a la manera que tiene una persona en comportarse y ésta implica una acción, las cuales pueden ser buenas o malas. Ejemplos de mala conducta podría ser, que disciplinen en la escuela por haberle pegado a un compañero, porque mi mamá me castiga y le pego a todos los que se me crucen, pobre perrito… En cambio, un ejemplo de buena conducta, sería compartir la merienda con mis compañeros de escuela, ayudar a un anciano a cruzar la calle o bajar del colectivo, cuidar a mis hermanos cuando mis papás me lo piden, hacer las tareas que me da la seño/profe, obedecer a mis padres.

“El que es puro de verdad todo lo ve bueno y puro; pero los que tienen el corazón podrido y lleno de incredulidad lo ven todo malo” 1 Tito 1:15 ¡¡¡¡ CUIDA TU CORAZÓN!!!!

B. Es necesario que limpiemos nuestro corazón.

Sin Jesús nuestro corazón se va llenando de a poco de basura, es decir de cosas malas como la mentira, desobediencia, envidia, obsesión con los videojuegos o teléfono celular, malas compañías, malas palabras, etc. Por ello Jesús debe ser el MOTOR de nuestro corazón, debe ser el que guíe tu vida de día y de noche (salmos 16:7) y también es el que lo limpia si confesamos nuestros pecados (1 Timoteo 1:3-10).

En un corazón sin manchas no hay mentiras, odio, rencor ni desobediencia, pues un corazón limpio siempre está FELIZ, pues es un corazón sano.

II. Limpio: puro.

 A. Cuando un corazón es sincero, íntegro, limpio de pecado.

(Algo INTEGRO es algo honesto, intacto).

El Señor no es como tus amigos, no mira la apariencia externa, es decir cómo te vistes, si eres lindo/a, sino que “El Señor mira el corazón”. Para ser aceptados por Él debemos tener un corazón preparado para ser corregido y sensible. Dios quiere hacer en tu vida grandes cosas, como por ejemplo que puedas llevar a la iglesia a tu familia, amigos, usarte para predicar a las naciones, a los enfermos, etc.; para ello Dios necesita que tu corazón sea intachable y santo.

No olvides que Dios todo lo ve y todo lo sabe, Él conoce con profundidad tu corazón y sabe que hay dentro de él. Por eso evita contaminarlo.

B. Por eso dijo Jesús: Los de corazón “limpio” verán a Dios. No solo en el cielo sino oírlo y obedecerlo también aquí en la tierra.

Esta palabra nos la da Dios en Mateo 5:8. Esta es la mejor recompensa que Jesús nos podría haber dejado ¿no te parece?, saber que si cuidamos nuestro corazón y no dejamos que lo malo entre en él y obedecemos todos sus mandamientos y hacemos todo lo bueno que Dios nos manda hacer en esta tierra, tendremos VIDA ETERNA.

Conclusión: Debemos ser limpios de adentro hacia afuera.

Oración: Que el Señor siga limpiando nuestros corazones.

Acción: Niño: Utiliza palitos de helado y recorta un corazón que podrá ser de cartulina blanca, pega el corazón al palito y de un lado del corazón dibuja acciones buenas y del otro lado las acciones que consideres malas. Decóralo con lo que más te guste, puede ser brillantina, papeles de colores, lápices de colores, goma eva, témperas, etc.

Preadolescente: Responde y explica de acuerdo: Mateo 5:8.

  • ¿Entiendes lo que es ser limpio de corazón?
  • ¿Deseas tener un corazón limpio?
  • ¿Quiénes son los de corazón limpio y cuáles son sus intenciones?
  • ¿Qué pensamientos tienen los de limpio corazón?
  • Dios desea formar un corazón limpio en ti, ¿se lo permites? Si- No ¿Por qué?

 


Lunes 11 de junio

Limpiar nuestra conciencia de todo lo malo

Lectura bíblica: Romanos 2:15; Pedro 3:8-22

Versículo para memorizar: “Pero la sangre de Cristo puede hacer muchísimo más!…Su sangre purifica nuestra conciencia del mal que hemos hecho para que así podamos adorar al Dios viviente”. Hebreos 9:14 (La Palabra de Dios para Todos)

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Aprenda a escuchar la voz de la conciencia

Crea: Jesús limpia tu conciencia, para poder servirle.

Ore: Confesar todo lo malo que hice para que su sangre me limpie y guíe por el camino correcto.

Introducción: Para estar cerca de Dios, nuestra conciencia debe ser limpiada por la sangre de Jesús.

I. ¿Por qué la conciencia debe ser limpiada?

 Porque cuando hacemos algo bien, la conciencia lo aprueba y si hacemos algo mal, la conciencia nos acusa (Romanos 2:15).

La CONCIENCIA nos permite elegir entre el bien y el mal, lo que debemos hacer y lo que debemos evitar.

El primer hombre y la primera mujer que habitaron la tierra (Adán y Eva) fueron creados con una conciencia pura. Dios les había indicado que no podían comer del árbol del bien y del mal, pero un día se les presentó una serpiente tan astuta y tramposa convenciendo a Eva para que comiera del árbol del que no podían. Eva convenció a Adán de comer del fruto y así ambos desobedecieron a Dios. Luego de pecar sintieron mucha vergüenza delante de Dios (Génesis 3:1-11) y el resultado de esa desobediencia fue grande (explicar que luego de lo que hicieron su conciencia los acusó).

¿Cuántas veces te ha pasado que has desobedecido a tus padres, has mentido o copiado en una prueba, robado plata, golpeado a un compañero/a en la escuela, has puesto un apodo a un compañero/a (bullyng)? ¿Después de hacer alguna de esas cosas no te sientes mal, con culpa? Esa es la voz de la conciencia que te advierte, avisa que algo mal has hecho.

Obedecer a la conciencia es obedecer a Dios. Es importante escuchar esa vocecita interior, pues es la que nos dice cuando estamos haciendo algo bueno o algo malo. ¡Ella es nuestra conciencia! La Biblia nos dice que muchos serán juzgados por su conciencia, ésta será quien los acuse delante de Dios (Romanos 2:15).

II. La sangre de Jesús limpia nuestra conciencia para que sirvamos a Dios.

         Es necesario que nuestra conciencia contaminada sea limpiada, purificada.

Estamos en la era del internet, los teléfonos inteligentes, los viajes al espacio y los trasplantes de corazón, pero… ¿no has notado que nuestros problemas siguen siendo los mismos desde siempre? ¿Será porque no escuchamos cuando nuestra CONCIENCIA nos trata de advertir lo que estamos haciendo mal? Seguramente eso sea porque nuestra conciencia está contaminada con las cosas del mundo o porque hay pecado en nuestro corazón y ello no nos permite reconocer la voz de la conciencia de Dios y tampoco nos deja que seamos aceptados como hijos delante del Padre.

Dios derramó su sangre en la cruz, no solo limpió nuestros pecados, sino que también limpió nuestra conciencia (Hebreos 9:14). Cuando tu conciencia se limpia hay espacio para que el Espíritu Santo obre en tu vida, te capacite, te use para que puedas servir a Dios. Una conciencia limpia es esa libertad interior que viene al saber que estás bien con Dios y con los demás (1 Pedro 3:8-22).

Conclusión: La sangre de Jesús limpia el interior (corazón) de las personas.

Oración: Que Su sangre limpie nuestra conciencia.

Acción: Niño: En una hoja resistente o cartón, dibujá todas las cosas que tu conciencia te dicen que son incorrectas (pelear, contestarle mal a los papás, decir palabras feas, etc) Después, con témpera roja, pintá arriba de esos dibujos como símbolo de la sangre de Jesús. Podés escribirle o pegarle un papel con un título grande como “La sangre de Jesús me lava”

Preadolescente: Haz un círculo o subraya la palabra correcta según corresponda y tacha las palabras que están demás, según 1 Pedro 3:8-22 (TLA).

  • Todos deben vivir en peleas/compañía/armonía/ y maltratarse/amarse/odiarse los unos a los otros.
  • Los que de todo corazón deseen vivir y ser felices…deben hacer el mal/bien/recorrido, dejar de trabajar/hacer/acompañar el mal y vivir en paz con todos.
  • Honren a Cristo como pan/gracia/Señor.
  • Porque Juan/María/Cristo murió tres/cinco/una vez y para siempre para castigarnos/llenarnos/perdonarnos.
  • Y Noé/Dios/siempre nos salva por medio del bautismo porque Dios/Jesucristo/el Espíritu Santo resucitó.

 


Lunes 18 de junio

Lavados en todo nuestro ser (Parte 1)

Lectura bíblica: Hechos 22:16; 1 Corintios 6:11; Tito 3:5; Hebreos 10:22; 1 Pedro 3:20-22.

Versículo para memorizar: “Y esa agua representaba a la que ahora usamos para el bautismo,… El bautismo verdadero no es para limpiar nuestro cuerpo, sino para pedirle a Dios que nos limpie de pecado. Y Dios nos salva por medio del bautismo porque Jesús resucitó”. 1 Pedro 3:21 (Traducción en Lenguaje Actual)

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Que Jesús se llevó todo sentimiento de culpabilidad a la Cruz.

Crea: Fue perdonado por Jesús y limpio de todo pecado.

Ore: Para ser limpio cada vez más.

Introducción: Nuestro cuerpo ha sido lavado con agua pura.

I. Jesús nos lavó quitando nuestros pecados.

Todos nosotros hemos pecado. No interesa si es pequeño o grande el pecado, eso nos separa de Dios y todo pecado nos lleva a la muerte. De vez en cuando seguimos haciendo cosas malas. Pero tenemos un Dios que nos ama tanto que envió a Su Hijo para salvarnos y limpiarnos de todo pecado.

Presta mucha atención al ejemplo que vamos a ver:-¡Mamá, mamá!- gritó Susi mientras entraba corriendo a la casa-. ¡Mi nariz está sangrando! Rápidamente la mamá limpió la nariz de Susi con agua fría y ella seguía llorando. – Nico me golpeó- dijo llorisqueando-. Solamente porque no lo invité con mi alfajor. De repente Susi dejó de llorar, cuando vio su remera con sangre –. ¡Ay, no mamá, mira, se me manchó la remera nueva! – Sí, dijo mamá- y se manchará más si no la lavo con agua fría ahora. Susi se cambió la remera y vio como su mamá quitó la mancha. -¿Pecó Nico, mamá? Y ahora no irá al cielo. –No- respondió mamá -. Si Nico cree que Jesús murió por sus pecados y lo ha invitado a su corazón irá al cielo. -¡Pero, mamá! ¡Él pecó! – protestó Susi. Mamá asintió. – Sí hija, todos algunas veces pecamos-. Es algo así como la mancha de tu remera nueva. Imagina que la mancha es un pecado que cometiste, como golpear e insultar a tu hermano. Cuando quité esa mancha la remera volvió a estar limpia. Jesús murió en la Cruz para limpiar tus pecados, y cuando pides perdón, ¡también vuelves a estar limpia! Susi se quedó callada por un momento. -¿Y si Nico no le pide perdón a Dios? –preguntó, preocupada. – Si Nico confía en Jesús, Él le perdonará todo pecado que cometa –aseguró la mamá-. Pero eso no significa que pueda seguir pecando. Si ha sido salvo, él no va a querer pecar más. Pero si lo hace, el Señor le mostrará lo que hizo mal.

II. 1 Pedro 3:21.

“Y esa agua representaba a la que ahora usamos para el bautismo,… El bautismo verdadero no es para limpiar nuestro cuerpo, sino para pedirle a Dios que nos limpie de pecado… Y Dios nos salva por medio del bautismo porque Jesús resucitó”. El bautismo no quita nuestros pecados, pero Dios sí quita nuestros pecados en el momento de nuestro bautismo (si lo hacemos con fe y nos arrepentimos de verdad). Nos limpia completamente para que ya no nos sintamos culpables de nada.

¿Te has sentido identificado/a con la historia de hoy? ¿Por qué? Dejar que ellos expliquen. Sabemos que Jesús nos limpia de todo pecado pero no por eso debemos todos los días hacer algo malo porque total el Señor nos perdona. La Biblia también nos dice: Que antes de conocer la Verdad, hacíamos cosas muy malas, pero fuimos limpiados, hechos santos y justos ante Dios al confesar a Jesús como nuestro Salvador; y nos dio un nuevo nacimiento y una nueva vida.

Conclusión: Sólo la sangre de Jesús puede limpiar completamente todo nuestro ser.

Oración: Que gocemos de lo que Jesús hizo por nosotros.

Acción: Niño: Hermosea el dibujo con distintos materiales. Podés pintarlo con témperas o acuarelas de hermosos colores. Imagen 3

Preadolescente: A lado de cada frase escribe el versículo correspondiente: Hechos 22:16; 1 Juan 1:9; Tito 3:5; 1Pedro 3:20; 1 Corintios 6:11.

*Dios esperó con paciencia a que se arrepintieran…

*Y nos salvó… y nos dio nueva vida.

*Dios los limpió y los hizo parte de Su cuerpo.

*Si reconocemos ante Dios que hemos pecado.

*Levántate y bautízate…

 


Lunes 25 de junio

Lavados en todo nuestro ser (Parte 2)

Lectura bíblica: San Juan 13:10; 2 Corintios 6:14-7; Hebreos 10:22; 1Pedro 1:2.

Versículo para memorizar: “El hombre bueno dice cosas buenas porque el bien está en su corazón, y el hombre malo dice cosas malas porque el mal está en su corazón. Pues de lo que abunda en su corazón habla su boca”. San Lucas 6:45 (Dios Habla Hoy)

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Que de su interior pueden salir cosas buenas y malas.

Crea: Su corazón es como un tesoro muy valioso y debe cuidarlo.

Ore: Para cuidar el tesoro de su corazón.

Introducción: ¿Sabes qué significa ser limpiados con agua pura? Ser cambiados interiormente.

I. De lo que abunda en el corazón habla la boca (San Lucas 6:45).

  •   Debemos alejarnos de todo aquello que contamina nuestro cuerpo y espíritu.

*Querido líder, para esta clase debes preparar un hermoso cofre, en el frente del mismo debes escribir: “EL TESORO DE MI CORAZÓN”. Dentro del cofre tendrás preparado: Buenos tesoros, por ejemplo: perdonar, amar, ayudar, agradecer, abrazar, compartir y buenas palabras: orar, decir la verdad, alabar, pedir perdón decir cosas lindas como: preciosa, tú puedes, eres inteligente, eres muy bueno, etc. Malos tesoros, por ejemplo: pegar, mentir, robar, romper, pelear, y malas palabras, pueden ser: insultos, gritos, burlas, quejas, amenazas, decir cosas feas, como: eres un burro, no servís para nada, todo lo haces mal, eres gordo, sucio, feo, nadie te quiere, etc. Estos buenos tesoros y buenas palabras, como así también los malos tesoros y malas palabras, puedes hacerlo en (grandes monedas, piedras preciosas, etc.). Luego lee con los chicos en San Lucas 6:45 y muéstrale el cofre. En otras versiones de la Biblia, Jesús dice que nuestro corazón es como un tesoro, “El hombre bueno, saca lo bueno del tesoro de su corazón. El hombre malo…Y ustedes ¿Por qué creen que Jesús lo compara con un tesoro? Dejar que ellos se expresen. Un tesoro es algo de mucho valor y así es nuestro corazón y tiene un gran valor para Jesús. En este caso el corazón es nuestro interior: lo que pensamos y lo que decimos. ¡UYYY, pero nuestros pensamientos pueden ser un buen tesoro o un mal tesoro, es decir puede tener cosas buenas o malas. Ahora vamos a ver, qué tan buenos y malos tesoros puede haber dentro del corazón de las personitas o de ustedes. Vamos abrir el cofre del tesoro y vamos a descubrir que hay. A cada niño se le pasará el cofre y ellos deberán sacar un tesoro. También aquí adentro hay buenas palabras y malas palabras. Ellos deberán mostrar lo que sacaron, leerlo y reflexionar contando si es un buen tesoro, una buena palabra o si es un mal tesoro y una mala palabra. También este versículo nos dice que, “de lo que abunda en el corazón habla la boca”. Es decir, lo que tenemos muy adentro sale hacia afuera. Nuestras bocas son como las canillas, cuando la abrimos sale todo lo que hay adentro. Si lo que hay dentro de ti es bueno, por supuesto que hablarás cosas buenas y sino hablarás todo lo malo. ¿Sabías que las personas que están a tu alrededor te conocen por lo que hablas o dices? Ellas no pueden saber cuáles son tus pensamientos ni lo que sientes, pero al escucharte hablar se dan cuenta cómo eres y si lo que tienes en tu corazón es bueno o malo. Quizás te conozcan como un mentiroso, maleducado, chismoso, o te pueden conocer, porque eres muy amable, respetuoso, agradecido, solo porque te escuchan hablar. Jesús nos dice que nuestras palabras deben servir para ayudar a los demás, para edificar y no lastimar a nadie, para hacer el bien siempre. Hay muchas personas que cuando hablan destruyen, maldicen, mienten. ¿Conoces algunas? Pero tú debes ser diferente. Habla palabras que edifiquen y hagan muy bien a los demás.

Recuerda: Dios te ama muchísimo, por eso debes cuidar tu corazón, alejándote de todo aquello que contamina y ensucia tu cuerpo y espíritu. Ora pidiéndole al Señor que te ayude a tomar la decisión de pensar y hacer lo que está bien.

II. Si confesamos nuestros pecados a Dios, Él nos perdona y limpia (1 Juan 1:9).

Hemos aprendido en clases anteriores, que David había pecado, pero reconoció lo malo que había hecho y se humilló ante el Señor confesando sus malas actitudes, errores, pecados y por supuesto que Dios lo perdonó y fue completamente libre y su corazón fue transformado. Es más, tuvo un corazón conforme al de Dios. Tú debes hacer exactamente lo mismo, porque su Palabra lo dice: “Pero si confesamos nuestros pecados a Dios, Él es fiel y justo para perdonarnos y limpiarnos de toda maldad”. No escondas más tus pecados, corre a los brazos de Jesús que Él te espera para que vos le confieses todos tus pecados y pueda perdonarte completamente y darte un corazón moldeable como el de Él. ¿Qué esperas?

Conclusión: La sangre de Jesús limpia completamente nuestro ser interior.

Oración: Que seamos renovados, cambiados por la sangre de Jesús.

Acción: Niño: Elaboren la actividad que indica la imagen. Se puede hacer de distintos papeles pero que sean resistentes, como por ejemplo la cartulina. Además, líder, podés darle un lápiz negro de regalo. Imagen 4

Preadolescente: Haz una lista de aquellas cosas que contaminan tu vida y de lo que está lleno tu corazón. Luego ora junto a tu líder en la Célula, renunciando a cada una de ellas.