Iglesia Visión de Futuro

Comentario Células Kids junio 2017

Lunes 5 de junio

El hijo pródigo- el hijo menor (parte 1)

Lectura Bíblica: San Lucas 15:11-22

Versículo para memorizar: “El menor de ellos le dijo a su padre: “Papá, dame lo que me toca de la herencia”. Así que el padre repartió sus bienes entre los dos” Lucas 15:12 (Nueva versión Internacional).

Objetivos para el niño y el adolescente:

Descubra: Que, en la libertad, no siempre está la felicidad verdadera.

Crea: Dios siempre nos ayuda a obedecer y tomar buenas decisiones.

Ore: Si confesamos y nos arrepentimos de nuestros pecados, Dios es amor y siempre nos perdonara.

Introducción: Jesús toma como ejemplo el hijo menor, para hacernos ver qué es lo que ocurre cuando no hacemos Su voluntad, y perdemos la comunión con Él.

I. Una vida de egoísmo

El significado de la palabra egoísmo: es una actitud de quien manifiesta un excesivo amor por sí mismo, y que solamente se ocupa de aquello que es para su propio interés y beneficio.

A. Usó mal su libertad.

En esta parábola podemos ver que había un padre que tenía 2 hijos, el menor le pidió a su padre que le diera la parte de la herencia (dinero, bienes) que le correspondían por ser su hijo (Lucas 15:12). El padre tan bueno, se la dio y el hijo menor la tomó, y se fue de casa a descubrir el mundo.

El ya no quería vivir más en su casa con su familia, a pesar de que esta casa era muy hermosa, allí tenía ropa, calzado, dinero, comida, todas las comodidades, no le faltaba nada; él quería libertad, pues para él todo lo que su padre le ofrecía no era suficiente, quizás creía que ya era grande y podría hacer lo que quisiera, creía a lo mejor que eso lo haría sentir mejor, sin necesidad de pedir permiso o rendir cuentas a nadie como a su papá, por ejemplo. Quizás estaba cansado de trabajar, levantarse temprano o simplemente de que le dijeran lo que tenía que hacer todo el tiempo, de soportar a su hermano, quizás. Lo que él buscaba era una “LIBERTAD SIN OBEDICENCIA” (¿alguna vez pensaste así? Maestro deja que el niño, preadolescente se exprese).

Lejos de su casa, al principio, todo perfecto, tenía dinero, salía con sus amigos, compraba todo lo que se le antojaba, iba a fiestas, bailes, tenía para todos sus vicios. Muchas veces nosotros hacemos lo que pensamos, lo que nos conviene y usamos mal nuestra libertad, pues terminamos haciendo todo lo contrario a lo que Dios quiere para nosotros. A veces esto se debe al gran egoísmo que hay en nuestro corazón que solo nos hace pensar en nosotros mismos, en querer libertad como hijo pródigo, pero esta libertad que te muestra el mundo, no es lo que nosotros creemos, sino que en ella hay esclavitud, pues te aleja de Dios y malgastas la herencia que él te dio como Su hijo que es la salvación, el privilegio de ser Su amigo, los talentos que te regaló, de Su sabiduría, felicidad, prosperidad y muchas otras cosas que Él te brinda, pero que con el pecado se ven desperdiciadas.

B. Fue infiel a su padre.

El hijo pródigo fue infiel a su padre, pues no tuvo firmeza y constancia en los afectos, ideas y obligaciones que su padre le había enseñado en la vida. El hijo finalmente decidió no cumplir con las responsabilidades que le imponían en su casa y se fue, se marchó.

Seguramente muchas veces vos le sos infiel a tus padres, cuando les mentís, por ejemplo, cuando les robas, es decir, hacés cosas que sabés que no les agradan. Bueno, a Dios también a veces le sos infiel con tu conducta, actitudes, por ejemplo, cuando no oras, no lees la Biblia, ni el aliento o cuando no vas a la Célula. De esta manera te olvidas que conoces a Dios, haces lo incorrecto, te desvías del camino fácilmente. Así tal cual fue el hijo pródigo, que no solo le fue infiel y desobediente a su padre, sino también a Dios, pues cuando se marchó de su casa cayó en pecado al probar todas las cosas que le ofrecía el mundo, ¿te pareces al hijo pródigo?

C. Tomó una mala decisión.

El hijo pródigo al dejar su casa lo hizo con orgullo, decidido a vivir su vida, su propia vida, no le interesó que su padre ya era grande y podía morir en cualquier momento, solo pensó en él mismo.

Con el paso del tiempo toda la herencia que su padre le había dado la había gastado y ya no tenía dinero para vivir, es entonces cuando se vio en la obligación de buscar trabajo y empezó cuidando cerdos ¿te imaginas el olor? Era el peor trabajo, pero no tenía otra opción, pues no tenía dinero ni para comer (Lucas 15:13-16).

Piensa detenidamente…hay veces que vos, seguramente actúas como este hijo pródigo, pues tomás malas decisiones porque hacés lo que querés, usando mal tu herencia, pensando solo en ti mismo antes que en los demás, como por ejemplo, sentirte querido y aceptado por los demás en las redes sociales (Facebook, Instagram, twitter, etc.). Sin embargo, te das cuenta que estas cosas no te llenan, sino que por el contrario te sentís triste, solo, abandonado, como consecuencia de tus malas decisiones (pecado), desperdiciando así toda tu herencia.

II.Asume la actitud correcta.

A. “Vuelve en sí” y muestra arrepentimiento.

Este hijo pródigo, lejos de su padre, recapacita finalmente y se arrepiente de todo lo que había hecho, pues se dio cuenta de que no había administrado bien su herencia y a raíz de eso había pagado las consecuencias y eso casi le cuesta hasta la vida. Cambió su actitud y se dio  cuenta a tiempo de que estaba yendo por el camino equivocado. Dijo: “¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen comida de sobra, mientras que yo aquí me muero de hambre. Me pondré en camino, volveré a casa de mi padre y le diré: “padre, he pecado contra el cielo y contra ti, ya no merezco llamarme hijo tuyo, trátame como a uno de tus jornaleros” (Lucas 15:17-19).

Déjame decirte que Dios siempre va a estar ahí para darte una nueva oportunidad, para que así reconozcas tus errores y te arrepientas.

III. Vuelve a su casa

A. De lejos vio a su padre; recibió perdón y restauración.

(Lucas 15:20-22) Se puso en camino y se fue a casa de su padre, éste desde lejos lo vio y fue corriendo hasta sus brazos, se echó a su cuello y lo cubrió de besos. Pues así tal cual solemos hacer nosotros, cuando después de mandarnos macanas y desobedecer a nuestros padres, volvemos corriendo a ellos pidiendo que nos perdonen y que nos llenen de besos. Así también es con Dios, pues Su amor es tan grande e infinito y misericordioso, que no pide explicaciones, sino que siempre nos perdona y nos recibe alegremente en sus brazos.

Conclusión: Jesús enseña los beneficios de volvernos a Él (por medio de la Cruz).

Para orar: arrepiéntete del egoísmo y las malas decisiones.

Para hacer:

Niño: Hermosea el dibujo, pintando, pegando papelitos de colores, etc.

 

 

Preadolescente: Señala la respuesta correcta.

  1. El padre de esta parábola tenía: tres hijos/ dos hijos/ un hijo
  2. El hijo quiso irse de su casa y le pidió a su padre: permiso para irse lejos/ el auto/ la parte de la herencia que le correspondía
  3. El joven se fue a un país lejano y tuvo muchos amigos porque: era muy divertido/ era su sueño viajar/ tenía mucho dinero
  4. El joven se acordó de la casa de su padre: regresó y le pidió perdón a su padre/ tuvo vergüenza de volver/ escribió una carta a su padre
  5. Cuando el padre lo vio: castigó al hijo/ le dio un trabajo como a sus empleados/ lo abrazó, lo besó e hizo una fiesta.

 

_____________________________________________________

Lunes 5 de junio

El hijo pródigo – El amor del padre (Parte 2)

 

Lectura Bíblica: San Lucas 15:20-23.

Versículo: “Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó” San Lucas 15:20 (Nueva Traducción Viviente).

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Tiene un Padre que perdona todos sus pecados y lo ama incondicionalmente, se porte bien o mal.

Crea: Siempre

Ore:

Introducción: Lo que en realidad muestra esta parábola es el Amor de Dios reflejado en el amor de un padre terrenal.

I. Tuvo compasión (San Lucas 15:20-23).

A. Compasión, misericordia.

Padre es quien protege, nutre, provee, cuida, sustenta. Lo podemos ver en esta historia, este papá fue movido a misericordia cuando vio a su hijo que estaba lejos, salió corriendo hacia su encuentro. Era tanto el amor que su padre sentía, que le impedía esperar a que llegara hasta la puerta de la casa. Quizás este padre todos los días salía a ver si su hijo regresaba, su corazón estaba dolido, afligido y aún oraba por este hijo para que volviera a su hogar.

B. ¿Por qué el padre lo recibió de esa manera? Lo abrazó y lo besó, mostrándole su amor, perdón y aceptación.

Un  verdadero padre nunca abandona a sus hijos cuando están en problemas o pasando situaciones difíciles, como el caso de este hijo que se había quedado sin nada, estaba en la miseria total. Todo lo contrario, lo ama incondicionalmente, porque sabe que necesita del padre. Lo abrazó, lo besó, perdonó y aceptó nuevamente a su hijo, no lo rechazó. “Entonces regresó a la casa de su padre, y cuando todavía estaba lejos, su padre lo vio llegar. Lleno de amor y de compasión, corrió hacia su hijo, lo abrazó y lo besó” San Lucas 15:20. Algunos creen que nuestro Dios es un Padre que vive muy lejos, allá en el cielo, que castiga, que es como un viejito malo, un juez muy duro que juzga nuestros pecados. Pero no es así, Él es nuestro Padre amoroso, bondadoso, perdonador, compasivo, puro amor y está muy cerca nuestro, para abrazarnos, mimarnos, protegernos, besarnos, aceptarnos tal cual somos. Este padre ni quería escuchar las palabras de su hijo decir que no era digno, solo le perdonó todos sus pecados y estaba inmensamente feliz porque su hijo perdido regresara a su casa nuevamente.

C. Le dio vestido nuevo, anillo y calzado, e hizo fiesta para él.

¡Cuánto amor que tenía este padre! Cambió su sucia ropa, desprolija, rota y quizás con mucho olor feo, por el mejor vestido. En sus manos sucias, deterioradas, le puso un hermoso anillo y en sus pies también sucios, quizás lastimados unas lindas sandalias, las mejores. Y la mayor sorpresa, mataron a un ternero engordado para festejar juntos y quitar su hambre. Este padre contento exclamó: ¡porque este hijo mío estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida! Nunca le dijo este hijo malo, desobediente, sino muerto, perdido, esto nos muestra que su corazón estaba muy dolido, pero no lo recibió con bronca, odio o venganza, sino con todo amor.

¿Sabías que cuando le das la espalda a Dios, te alejas de Él, llega a tu vida la miseria, pérdida de todo, te quedas sin nada ni nadie, como el hijo pródigo?  Pero es hermoso saber que cuando regresas a los brazos del Padre Dios, Él perdona todos tus pecados, errores, te recibe con Sus brazos abiertos, llena completamente todas tus necesidades, te saca toda vergüenza, sentimiento de culpabilidad y corona tu vida de favores. Es decir en la casa de nuestro Padre lo tenemos todo, amor, cuidado, guía, alimento físico y espiritual. Recuerda: Dios te ama, te rescató, te enseña cada día a caminar con Él, te toma de tu mano, en Sus brazos, te coloca sobre Sus faldas y Su amor es sin límites.

 

Conclusión: Dios desde el comienzo de la creación tiene Sus brazos extendidos, llenos de misericordia, esperando que Sus hijos vuelvan.

Para orar: ¡Gracias Jesús porque a través de la Cruz me he reconciliado Contigo y acepto la nueva oportunidad que me das!

Para hacer:

Niño: Hasta 6 años: Colorea la imagen (Imagen 2 A)

Desde los 7 años: Resuelve la consigna y luego colorea. (Imagen 2 B)

 

 

 

Preadolescente: Responde las siguientes preguntas:

  • ¿Cómo era el padre de esta parábola?
  • ¿Por qué crees que el padre no castigó a su hijo cuando volvió a casa?
  • Cuando Jesús contó esta historia estaba hablando de Dios. ¿En qué se parece este padre a Dios?

________________________________________________

Lunes 19 

El hijo pródigo- El hermano mayor (parte 3)

Lectura Bíblica: Lucas 15:28-31.

Versículo para memorizar: “He trabajado para ti desde hace muchos años, y nunca te he desobedecido; pero a mí jamás me has dado siquiera un cabrito para que haga una fiesta con mis amigos”. Lucas 15:29 (Traducción en Lenguaje Actual).

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Puede portarse bien, ir a la iglesia, a la Célula, pero se siente fuera de la Casa del Padre.

Crea: Cuando piensa en sí mismo y no ve la necesidad del otro, se parece al hijo mayor.

Ore: Señor hoy quiero tener un corazón humilde, quiero vivir siempre en Tu Casa.

Introducción: El favor de Dios se alcanza por medio del arrepentimiento y la humildad.

I. ¿Cómo actuó el hermano mayor?

A. Se enojó y obedeció a medias, sin ganas.

Exteriormente, el hermano mayor se encontraba muy bien, pero fíjate en su actitud, ¿cómo estaba por dentro? Una mala relación con tus hermanos siempre afecta la relación con tus padres. ¿Cómo estamos por dentro? (Dejar que ellos respondan). Cuando le hacen un regalo a uno de tus hermanos ¿cómo reaccionas? Muchas veces te enojas porque piensas que no se lo merece, ya que vos te portas mejor que él y eres muy obediente, mucho más bueno, no mentís, no peleas, rara vez te tienen que retar o llamarte la atención por algo.

B. Se negó a actuar como hermano, lo cual era cierto (Lucas 15:30).

El hermano mayor no tenía ni idea por qué su padre se alegraba ver al desobediente de su hijo volver a casa… Las personitas que piensan en sí mismo y hablan mal de los demás nunca pueden ver los problemas de sus hermanos. Él cumplió con todo, pero aun así su corazón no estaba al 100% con Dios, estaba perdido, pensaba solo en él, era egoísta y a su vez sentía celos, envidia de su hermano menor, porque consideraba que como se había ido de su casa y malgastado toda la herencia, no merecía semejante ¡Bienvenida!, todo lo contrario debía ser castigado y quizás dejado de lado, como sentía en su interior. No tenía amor por su hermano, la Palabra dice que quien no ama a su hermano, aún está en tinieblas, no ha conocido la Verdad.

C. Sacó al padre de la fiesta.

El hermano mayor no solo que nunca aceptó la actitud de su hermano menor, sino que estaba enojado con su padre por dar una fiesta, es por este motivo que su padre le pide que entre a festejar con él por el regreso de su hermano, y éste se niega. “He trabajado para ti desde hace muchos años, y nunca te he desobedecido; pero a mí jamás me has dado siquiera un cabrito para que haga una fiesta con mis amigos”. Lucas 15:29

III. ¿Eres “hermano mayor”?.

A. Puedes servir a Dios y no estar alineado a Su voluntad.

Podemos ir a la Célula y a la iglesia todas las semanas, ayudar a levantar la ofrenda y hasta hacer las actividades que te pide la señorita, pero esto no hace que tu relación con Dios sea buena. Cuando no compartes tus lápices, cuando no ayudas a tu compañero de la Célula a terminar las actividades, cuando peleas o dices cosas feas a tus compañeros, todo eso te aleja de la voluntad de Dios, porque tu corazón se encuentra lleno de dolor, amargura, ira, enojo, no pudiendo servir de todo corazón, con amor y humildad.

B. Puedes ser heredero de todo.

Los sirvientes eran más felices que el hermano mayor: comían, se gozaban y se divertían mientras él estaba afuera exigiendo sus derechos. La actitud del hermano mayor le privaba de las bendiciones de su padre, del amor de su hermano y de la alegría de los sirvientes. Y si tú tienes una actitud de “hermano mayor”, esto bloqueará, frenará también las bendiciones que Dios tiene para tu vida. Más bien el hijo mayor vivía como esclavo y no como hijo, no pudiendo disfrutar de todas las bendiciones abundantes que tenía su padre para ofrecerle.

Recuerda: Que un corazón humilde y amoroso te hace parte de la casa de Dios.

Conclusión: Ser hijo no es suficiente, debemos vivir como un verdadero hijo, confesando nuestros pecados al padre. No seamos como el hermano mayor.

 Para orar: Pedir perdón y arrepentirnos de actitudes que nos alejaron del Padre.

 Para hacer:

Niño: Colorea la imagen.

 

Preadolescente: Lee Lucas 15:28-31(Traducción en Lenguaje Actual) y luego completa según corresponda.

El hermano…………………se…………………..y no……………………..

Su…………………tuvo que……………………que………………………

El hijo mayor muy enojado dijo:” He trabajado para ti………………………años, y nunca  te he ………………y jamás me has dado………………….para que haga una……………………….con ……………………….Y ahora que vuelve ese ………. tuyo, matas para……. el………………………El padre le contesto:” Pero………..”………………………….estás………………….,y…………lo que……………es……………Cómo no ……………… hacer una……………y…………….por el……………………de…………………………………Es como si hubiera……………….y vuelto a………………………..

_______________________________________________________

Lunes 26 de junio

 

El hijo pródigo – Un corazón de hijo (Parte 4)

 

Lectura bíblica: San Lucas 15:18-21.

Versículo: “El hijo le dijo: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo” San Lucas 15:21(Dios Habla Hoy).

Objetivos que el niño y preadolescente:

Descubra: Un hijo debe ser humilde, sensible a la voz de su Padre Dios y depender siempre de Él.

Crea: Dios siempre lo amará, aunque se porte mal.

Ore: Tener siempre un corazón conforme a su Padre Dios.

I. Características del corazón de un hijo de Dios (San Mateo 5:8).

A.Es un corazón como el de niño, tierno.

B. Es hablador.

C. Es dependiente del Padre.

D. Es imperfecto, sensible.

E. Se humilla y siempre vuelve al Padre.

¿Cuántos de ustedes podrían irse a vivir solos, sin ninguno de sus papás o hermanos mayores? Por supuesto que ninguno, ya que todos necesitan constantemente la guía de un adulto para que les enseñe aquellas cosas que como niños o preadolescentes todavía no han aprendido. Como por ejemplo, el atarse los cordones, prepararse la leche, cómo cruzar la calle, el nombre de ellas, cómo hacer las compras, dónde ir a comprar tal cosa, cómo elegir los amigos, cómo relacionarse adecuadamente con los demás, entre otras cosas necesarias para tu desarrollo. Por  lo que podemos decir que todavía son dependientes de sus papás o de las personas que están a cargo de su crianza ya que es así como debe ser.

Así como constantemente dependemos de nuestros padres para todo lo que no podemos hacer solos, de la misma manera debemos ser con nuestro papá Dios. Tenemos que depender totalmente de Él. Que todo lo que nos suceda  podamos hacérselo saber así como cuando nos sacamos una buena nota en la escuela vamos corriendo a mostrársela a mamá y a papá, también podemos hacerlo con Dios. Qué bueno sería que todos los días sea Él a quien saludemos primero, cuando vamos a la escuela hablemos con Él, pidiéndole ayuda para actuar de la mejor manera ese día, cuando estemos tristes vayamos corriendo a hablarle, cuando no sepamos qué decisión tomar, como por  ejemplo a la hora de volver o no a ser amigo/a de alguien que nos hizo algo que no nos gustó; que nos acerquemos a Él arrepentidos de algo malo que hicimos y le pidamos perdón, y ayuda para no volver hacerlo ¡Todo eso hace el corazón de un niño que es tierno, sensible, imperfecto, humilde, hablador  y dependiente de su papá Dios! Que habla, conversa y confía en el gran amor de su papá.

 Esto es lo que el hijo pródigo hizo. Él sabía cómo era su papá, por eso con temor pero confiando que iba a recibirlo, volvió a casa humillado y arrepentido de sus actos. “El hijo le dijo: Padre mío, he pecado contra Dios y contra ti; ya no merezco llamarme tu hijo” San Lucas 15:21. Dios desea que tengamos un corazón así, que a pesar de los problemas y lo que nos pueda pasar, no nos apartemos  nunca y dependamos siempre de Él, que no dejemos entrar el enojo, la ira, el odio que endurecen nuestro corazón y que confiemos en nuestro Papá Dios que nunca nos deja. Porque promete darnos lo mejor: poder conocerlo y sentir Su presencia, tal y como lo dice Mateo 5:8 “Dios bendice a los que tienen corazón puro, porque ellos verán a Dios”

II. Bendiciones de tener un corazón de hijo (San Lucas 15:22).

A. El papá le regala todo lo que le pide y los ojos del padre están en él.

B. Mueve a su papá y el padre corre hacia él.

C. Atrae el cariño y recibe lo mejor, todo su amor.

En San Lucas 15:22, nos cuenta sobre lo que hizo el padre del hijo pródigo cuando volvió a casa. Pidió que le dieran la mejor ropa y hasta le regaló un anillo, símbolo de autoridad. Es decir, que lo volvió a recibir como su hijo y a darle nuevamente todo lo que había perdido, aceptándolo a pesar de sus malas acciones.

Esa actitud del padre muestra el gran amor que tenía hacia su hijo. Sus ojos seguían puestos en él, a pesar de su error. ¿Qué sucede cuando te portas mal, desobedeces a tus papás, te sacas una mala nota, etc.? Tus papás se enojan con vos, ¿verdad? Pero, ¿te dejan de amar? ¿Te echan de tu casa, te dejan de alimentar, darte lo necesario para vivir, por tus errores? ¡Por supuesto que no! (Líder: sabemos que esto es lo esperable para todo niño/a o preadolescente, sin embargo lamentablemente hay casos en lo que ocurre todo lo contrario, en donde los niños no reciben el amor y el cuidado necesario en casa y mucho menos cuando se portan mal o hacen algo incorrecto; por  lo que  es sumamente importante que antes de dar esta clase pienses y te interiorices en la situación familiar de los chicos que asisten a tu Célula, para que tengas el cuidado necesario en el momento de darla para que ellos puedan saber que en Dios encuentran el amor y el cuidado que tanto necesitan. Te insto a que ores para que ellos reciban ese amor real, puro y verdadero de un Padre celestial bondadoso, tierno y grande.)

Tus papás a pesar de tu error, te siguen amando y te van a seguir cuidando. Entonces, ¡imagínate cuánto más tu papá Dios! Él es como el padre del hijo pródigo, hoy a pesar de tus fallas, te recibe, te acepta y te mira a los ojos como su hijo amado, como lo más importante que existe en el mundo. Tú eres ese hijo y nada de lo que hagas lo va hacer cambiar de parecer. Lo único que tienes que hacer es creer en ese amor perfecto de Dios y confiar, aunque a veces no te salga portarte bien, dejar de decir malas palabras, obedecer, tu papá Dios te va a seguir perdonando siempre y nunca, pero nunca te va abandonar. Aunque te vayas y quieras olvidarte de Él, Dios va a correr a buscarte para tenerte de nuevo en sus brazos.

D. Es motivo de fiesta en la casa del Padre.

Así como el papá hizo una gran fiesta cuando su hijo volvió a su casa, así hace Dios con cada uno de nosotros. Vamos a ser siempre un motivo de alegría para nuestro papá Dios. A Él le encanta ver como crecemos, las cosas nuevas que aprendemos cada día, le gusta vernos jugar, pasar tiempo con nuestra familia, amigos, compañeros, le encanta vernos disfrutar de la naturaleza hermosa que creó, que vengamos a la célula, a la iglesia, compartir con otros. A Dios le encanta y se pone re contento vernos vivir y disfrutar del mundo que Él formó para nosotros,  a pesar de los problemas que podamos tener. Y aunque cuando hacemos algo malo o desobedecemos, no le gusta, se alegra mucho cuando nos arrepentimos y pedimos perdón. Porque Él está listo siempre para perdonarnos y ayudarnos a hacer lo correcto.

III. Un hijo es humilde y aprende a valorar (Proverbios 29:23).

Tenemos que ser hijos con un corazón humilde que reconoce cuando hace algo mal y trata de cambiarlo. Por ejemplo,  si en la escuela le pegamos a algún compañero/a  porque nos enojamos, la seño nos llama la atención, y nos dice que le pidamos perdón, debemos hacerlo de corazón, reconociendo que pegar está mal, aunque la otra persona me haya hecho algo mal, no debo devolver mal por mal. Ser un hijo humilde también significa que debo valorar cada cosa que mis papás hacen por mí. Quizás a veces nos duela o nos enoje cómo se comportan, (cuando no nos escuchan porque están muy ocupados, no nos compran lo que queremos, no nos ayudan con la tarea de la escuela o se peleen entre ellos, por ejemplo) es muy importante que aprendamos a amarlos y a valorar todo el esfuerzo que hacen para darnos lo mejor, quizás trabajan mucho, pero lo hacen para poder darnos el mejor alimento, la mejor educación y vivienda o tal vez no les alcance para comprarnos lo que anhelamos, pero tratan de darnos lo básico para poder vivir (vestimenta, vivienda y alimentos). Nuestro comportamiento tiene que demostrar ese valor que le tenemos, no estar todo el tiempo pidiéndoles cosas sino también ayudarlos cuando lo necesiten y tratar de portarnos de la mejor manera para demostrar cuán agradecidos estamos  de lo mucho que hacen por nosotros. Y si podemos valorar a nuestros papás que están en la tierra que vemos, vamos a poder valorar aún más a nuestro gran papá Dios que tanto nos da día a día, que sin pedirnos ni esperar nada a cambio, nos permite levantarnos y disfrutar de un día más cada mañana. ¡Hoy es el día para tener un corazón humilde!

Recuerda: “El orgulloso será humillado, y el humilde será alabado” (proverbios 29:23)

Es tiempo que como niño y preadolescentes, comiences a tener un verdadero corazón de hijo, que no mira solo lo malo que le pasa sino que mira primero lo bueno y agradece todos los días por las cosas buenas y las cosas malas, confiando en que pronto mejorarán. De esta manera vamos a poder disfrutar de lo bello y hermoso que nuestro Papá creó para nosotros.

Conclusión: Quien tiene corazón de hijo vivirá en la casa del Padre, en comunión con Él.

Para orar: Dame un corazón de hijo.

Para hacer:

Niño: Imagen 4

 

 

Preadolescente: Lee la parábola completa del hijo pródigo, medita, reflexiona y luego responde.

*¿Qué es lo que Dios ha hablado a tu corazón a través de esta historia?

*¿Con cuál de los hijos te identificas, (menor – mayor) o quizás con los dos?  Explica.

* ¿Tienes buena relación con tus hermanos? Si-no, ¿por qué?

*¿Cómo es tu relación con Dios y tu papá? Explica.

*Si tu relación no es buena, pide perdón, arrepiéntete, renuncia a todo lo que impide que sea hermosa; recibe la libertad plena que viene del Padre y corre a los brazos de tu papi y hermanos para abrazarlos.