Iglesia Visión de Futuro

Comentario células kids febrero 2017

Lunes 6 de febrero

 

Un reino eterno (1)

 

Lectura bíblica: San Mateo 6:1-10; Filipenses 2:9-11.

Versículo para memorizar: “Venga tu reino y cúmplase en la tierra Tu voluntad como se cumple en el cielo”.

San Mateo 6:10 (La Biblia al Día)

 

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Debe renunciar a su voluntad para hacer la voluntad del Padre.
  • Crea: El reino de Dios se ha acercado a su vida.
  • Ore: Para cumplir la voluntad de Dios.

Introducción: ¿Sabes quién gobierna este reino? Dios, y lo podemos ver de dos maneras, según la Biblia lo enseña.

I. Primero: Un reino “invisible”.

  • Habita en los corazones de los cristianos.

Invisible: Que no puede ser percibido por el sentido de la vista. No se puede ver. Así es Jesús, no lo podemos ver pero si lo sentimos en nuestro corazón. ¿Sabías que un reino tiene un rey? ¿Quién será el rey en este caso? Por supuesto que nuestro Dios. El rey es quien manda y tiene reglas con las que gobierna un grupo de personas llamadas súbditos (siervos), el rey cuida que ellos estén bien y que también cumplan con las reglas. En el reino de Dios nosotros somos sus siervos y todos aquellos corazones donde habita Jesús, por lo tanto debemos obedecer sus reglas, leyes, mandamientos (la Palabra de Dios). No podemos ni debemos hacer lo que nosotros queramos, es decir ‘hacer la nuestra’, sin importarnos si está bien o mal, o si le agrada o no al Señor. Es como cuando tienes que ir al jardín, escuela primaria o secundaria, no te vistes como se te ocurre, sino debes llevar el uniforme de la institución a la cual asistes, también cumplir con las tareas, el horario de entrada, estudiar, llevar el material que te piden, etc. Hay reglas y normas que debes cumplir que están establecidas en la escuela o institución. Recuerda: ¡¡Siempre debemos buscar primeramente el reino de Dios y Su justicia!!

 

II. Es necesario que muchos más entren en este reino.

  • Uno más para Jesús, uno más haciendo Su voluntad y uno más para Su reino eterno.

“Venga tu reino y cúmplase en la tierra Tu voluntad como se cumple en el cielo” (San Mateo 6:10). En el primer lugar al que tiene que venir el reino de Dios en la tierra, es en cada uno de los corazones de las personas. Cada vez que uno más le permita a Jesús reinar en su corazón, en sus decisiones, Su reino abarca un poco más de la tierra, uno más haciendo Su voluntad y uno más para Su reino eterno. Cuando reconocemos nuestros pecados y los demás también lo hacen, Jesús nos llena de Su justicia, gozo, paz, libertad, amor, gracia para con Dios y los demás, pues a través de Su sangre hemos sido limpiados, perdonados y como imán atraemos a los demás al reino de Dios. Es necesario que todos conozcan a Jesús y lo acepten como Su Salvador y Señor de sus vidas. ¡¡Tú eres ese imán para acercarlos al reino eterno!!

Es necesario que el reino del cielo venga a la Tierra a traer justicia, paz y gozo para que desaparezca de este mundo el cual vivimos, la violencia, muerte, divisiones, burlas, mentiras, robos, drogas, alcohol, divorcios, maldiciones, pobreza, miseria, abandono de niños y personas, etc. ¡¡¡Su reino debe venir y crecer en cada uno de los corazones de la gente de esta Tierra!!!                                                                                         

Conclusión: Jesús dijo: “El reino de los cielos se ha acercado a ustedes” y ahora nuestra responsabilidad es acercar el reino de Dios a los que no creen.

Para orar: Que el Señor nos ayude a permanecer en Su Reino.

Para hacer:

Niño: Hermosea el dibujo. Imagen 1.

Preadolescente: Leer San Mateo 6: 1-10. Subraya en tu Biblia o escribe en tu cuaderno, todas las veces que aparecen las palabras: ORAR- DIOS (PADRE).

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Lunes 13 de febrero

Un reino eterno (2)

Lectura bíblica: Isaías 9:6-7; Mateo 6:1-10; Lucas 1:32-33; 1 Juan 2:17.

Versículo para memorizar: “Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas”.

Mateo 6:33  (Nueva Biblia Latinoamericana de Hoy)

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Lo primero que debe hacer es buscar el reino de Dios.
  • Crea: Pronto vendrá Jesús a buscarlo.
  • Ore: Que su corazón esté preparado, para cuando venga el Rey Jesús.

Introducción: El Padre Nuestro dice: “Venga tu reino y cúmplase en la tierra Tu voluntad como se cumple en el cielo”. ¿Sabes qué significa el “reino”?

I. Segundo: Un reino “visible”.

Reino: autoridad real. Un reino (como hemos visto en la clase anterior), es como una forma de gobierno. Hay alguien que manda y hay muchos que obedecen. Hay normas que deben cumplirse como así también condiciones. Nosotros pertenecemos al reino de Dios, debemos obedecer Sus mandatos. En la clase de hoy veremos un reino, ya no invisible sino visible y es:

A. Cuando el Señor venga.

¡Qué bueno, estamos esperando a ese gran amigo Jesús que venga a buscarnos! Lo veremos con nuestros propios ojos, ¡qué maravilloso! Muchos estamos ansiosos para que venga y nos lleve a vivir al cielo con Él. ¿Sabías que nunca más le tendremos que decir adiós a nuestros seres queridos?, que no habrá más noche, y no tendremos más miedo de estar solos, no pelearemos más con nuestros hermanos, (a quién le toca limpiar, barrer, tender la cama, ayudar a mamá y a papá, hacer las compras), estudiar para las pruebas, levantarnos temprano para ir a la escuela, bañarnos, etc. Cuando algún amigo especial o pariente te avisa que vendrá a visitarte, ¿cómo te sientes? ¿Estás feliz? ¿Y cómo te sientes cuándo sabes que Jesús vendrá pronto? ¿Estás entusiasmado o ni si quiera has pensado alguna vez en eso? Debes estar preparado para cuando Jesús venga a buscarte. “El Señor mismo con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo para  llevarnos con Él”. ¿Estás listo?  Y vos preguntarás: -¡Ufff!, pero anda saber cuándo vendrá… falta mucho. No es así, no sabemos la fecha ni el día tampoco el año ni la hora, por eso debes estar más que preparado y listo. Vendrá en un abrir y cerrar de ojos a buscar a Su iglesia y podría ser hasta hoy mismo, ¿qué te parece?

B. Pondrá fin al poder del enemigo.

Como el Señor volverá con gran poder y gloria, destruirá al enemigo completamente, pondrá fin a su poder y establecerá Su reino aquí en la Tierra.

II. San Mateo 6:33.

“Pero busquen primero Su reino y Su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas”. Mientras esperamos la venida del Rey de Reyes y Señor de Señores, debemos seguir Sus pasos, buscarle en intimidad todos los días, en todo lugar, buscar Su reino, no dejándonos engañar por el enemigo o por personas, amigos, que no creen en Él, que se burlan o lo maldicen, o creen en el horóscopo, en el juego de la copa, en las personas que supuestamente curan, adivinan, o tienen otras creencias como en el Gauchito Gil, la Llorona, en la cinta roja, pirámide, ondas positivas o negativas, la energía, etc. Si lo ponemos a Dios en primer lugar en nuestras vidas y familia, no tendremos necesidad de ninguna cosa, todas -pero todas- las demás cosas nos serán añadidas por el amor que Jesús tiene a cada uno de Sus hijos.

III. ¡Qué hermoso será cuando Jesús reine en la Tierra y podamos verlo, disfrutaremos mucho!

La Biblia nos dice que todo pasará, más Su Palabra nunca pasará. También todas las cosas que están y pertenecen a la Tierra se acabarán, todo lo que la gente tanto desea, quiere y ama. En cambio, el que hace lo que a Dios le agrada vivirá para siempre. Cuando Jesús reine en la Tierra será muy lindo poder verlo, estar juntito a Él, amarlo y disfrutarlo mucho, lo veremos cara a cara, y vamos a estar siempre prendiditos a Él. Su gobierno y la paz nunca tendrán fin, reinará con justicia. ¡¡Qué maravilloso nuestro Dios, grande, fuerte y temible!!

Conclusión: Busquemos primero Su reino, mientras esperamos que Él venga.

Para orar: Que el Señor envíe obreros.

Para hacer:

Niño:* Dibújate llegando al cielo y luego colorea. Imagen 2 (Para los niños que no saben escribir).

*Completa según corresponda. Imagen 2. (Para los niños que escriben y leen).

Preadolescente: Ordena las letras de cada palabra y descubrirás los nombres dados a Jesús. (RVR)

*LERAMIAD

*SEJEROCON

*SODI  TEFUER

*ADREP  TERNOE

*PECINPRÍ  ED  AZP

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Lunes 20 de febrero

 

Hágase Tu voluntad

 

Lectura bíblica: Salmos 40:8; Juan 9:31; Romanos 12:2; Hebreos 13:20-21.

Versículo para memorizar: Pero Jesús les dijo: “Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que Él me envió a hacer”.

San Juan 4:34

(Traducción en Lenguaje Actual)

I. El reino de los cielos.

A. En el cielo se cumple si o si la voluntad de Dios.

B. Necesidad: Que también se cumpla en la Tierra.

Cuando Jesús le enseñó a orar a sus discípulos le mostró cómo debían orar a través del Padrenuestro, que dice: “Venga tu reino y cúmplase en la tierra Tu voluntad como se cumple en el cielo”. Esto quiere decir que hay una gran diferencia entre los cielos y la tierra. El reino de nuestro Dios está gobernando en los cielos pero todavía no ha llegado a la Tierra completamente, es por eso que nosotros que creemos en Jesús debemos orar para que Su reino venga a la Tierra. El Rey en el reino de Dios es “Jesús”, y todos los millones de ángeles del cielo obedecen al Rey de reyes. Cuando Él dice algo, se hace inmediatamente, no existen los “pero…”, ni argumentos, ni hay necesidad que  repita dos veces Sus mandamientos. ¡Todos obedecen a Su voz y a Su voluntad!

También es súper necesario que esa voluntad se cumpla en la Tierra. ¿Por qué será? Cuando el Rey (Jesús) vino a la Tierra, fue rechazado, despreciado, nadie lo tuvo en cuenta, no fue bienvenido, no lo querían ni ver, las personas no querían que Él los gobernara. Y aún hoy, hay muchas personitas que lo rechazan en esta Tierra; por eso en este mundo hay tantos problemas y dificultades. En cambio, en el reino de Dios no existe la tristeza, llanto, dolor, la enfermedad, pobreza, enojo, ira, peleas, la discriminación, no existe nada malo ni negativo, sólo bendiciones, paz, salud, libertad, gozo, amor, abundancia, milagros, etc. Por eso cuando decimos “venga tu reino”, estamos confesando y declarando que toda bendición caerá sobre nuestras vidas de manera abundante y sobrenatural, Su reino se manifestará en mi vida completamente. Necesitamos hacer la voluntad de Dios, es decir lo que Él quiere y desea para nosotros.

C. Jesús, ejemplo de cumplir la voluntad del Padre. Como ya sabemos, siempre, siempre, pero siempre obedeció y cumplió la voluntad de Su Padre Dios, desde que llegó a la Tierra: Nació, fue crucificado, resucitó, ascendió al cielo, para luego venir a buscar a Sus hijos, que también somos nosotros.

II. Jesús sabía que era el “enviado de Dios” para hacer Su voluntad.

A. Lo primero en Jesús era obedecer.

B. San Juan 4:34.

Mientras anduvo en la Tierra Jesús pasó por momentos muy desagradables, lo rechazaron más de una vez, lo maldijeron, se burlaron de Él, lo criticaron, aun le dijeron que era el diablo, lo odiaron mucho, lo avergonzaron más de una vez, lo azotaron, golpearon, escupieron, lo dejaron solo, etc. Todo por hacer el bien, sanar, liberar, perdonar, amar, proveer, acompañar, abrazar, suplir las necesidades físicas, económicas y espirituales. A pesar de todo lo que tuvo que pasar nunca se rebeló ni desobedeció la voluntad de Su Padre, todo lo contrario, renunció a Su voluntad, a sus deseos, sentimientos para cumplir la perfecta voluntad de Dios. Piensa y reflexiona: ¿tú haces lo mismo? Es por ello que en una oportunidad les dijo a Sus discípulos: “Mi comida es obedecer a Dios, y completar el trabajo que Él me envió a hacer” (San Juan 4:34). Los discípulos le habían ofrecido y le insistían a Jesús que comiera algo y es entonces cuando les dice que Su comida era hacer la voluntad de Su Padre y también hacer la tarea en la Tierra por la cual había sido enviado: rescatar a los perdidos de las garras del enemigo, como era en el caso de la mujer samaritana que había estado hablando en ese momento con Él. Jesús sabía que tenía poco tiempo para vivir en la Tierra, es por eso que no perdía el tiempo y se apresuraba a que muchos más lo conocieran como el Mesías, para que fueran salvos.                                                                                       

Conclusión: Que Su voluntad sea cumplida en nosotros.

Para orar: Venga Tu reino y se haga Tu voluntad.

Para hacer:

Niños: Hermosea la imagen con distintos materiales (papelitos de colores, tierra, brillantina, pedacitos de tela, piedritas, yerba, témperas, acuarela, etc.) Imagen 3

Preadolescente: Responde según Salmos 40:8 y Romanos 12:2 (TLA)

  • ¿Quién es el que dice en este Salmo: “Dios mío, cumplir Tu voluntad es mi gran alegría”?
  • ¿Por qué crees que llevaba las enseñanzas muy dentro de él y para qué?
  • Piensa, reflexiona y escribe: ¿cómo viven las personas de este mundo? ¿Tú haces lo mismo? ¿Por qué? Sé sincero, escribe aquellas actitudes que aún te cuestan cambiar, pues son de este mundo.
  • La Palabra de Dios dice: “Cambia tu manera de ser y de pensar”. ¿Puedes cambiar tu manera de ser y pensar, con tus propias fuerzas, Si-No ¿Por qué? ¿Qué debes hacer?

 

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Lunes 27 de febrero

 

Su voluntad en mi vida

Lectura bíblica: 1 Pedro 2:15, 4:1-11.

Versículo para memorizar: “Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado”.  1 Pedro 4:1  (Nueva Versión Internacional)

Introducción: Para hacer la voluntad de Dios, debes dejar de pecar como lo hacías antes. Recuerda: A pesar de lo que sufrió, Jesús ¡lo hizo!

I. Hacer Su voluntad y no la nuestra.

A. Como discípulos de Jesús debemos prepararnos para hacer Su voluntad y a sufrir, si es necesario.

Hemos aprendido que Jesús siempre hizo la voluntad de Su Padre Dios, aunque más de una vez no le fue fácil porque tuvo que pasar por momentos muy críticos hasta la muerte de cruz. También, Sus discípulos, Sus seguidores, debieron y aprendieron hacer la voluntad de Jesús cuando Él regresó al cielo. Aunque creas que les fue fácil hablar de las maravillas del Señor y de lo que había hecho por ellos, no fue así. Debían contar, testificar a las mismas personas que habían matado a Jesús. ¿Y si todas estas personas decidían matar a los discípulos también? Pero en ningún momento los discípulos sintieron temor, sino todo lo contrario fueron hombres llenos de valor, (que es la fuerza para hacer lo correcto aun cuando sea difícil). Ese valor de predicar, de amar a los enemigos de Jesús y de poder decir abiertamente que Jesús había muerto y resucitado para quitar sus pecados, lo recibieron del Espíritu Santo cuando fueron llenos de Su poder. Estos discípulos sufrieron mucho, fueron perseguidos, azotados, castigados, más de una vez se burlaron de ellos, los metieron a la cárcel, fueron apedreados, como en el caso de Esteban que perdió la vida por la causa de Jesús. También fueron rechazados, los dejaron solos, padecieron hambre, enfermedades, etc.

B. Si sufrimos por hacer lo bueno, si seguimos siendo fieles en obedecer, ya hemos roto con el pecado.

“Por tanto, ya que Cristo sufrió en el cuerpo, asuman también ustedes la misma actitud; porque el que ha sufrido en el cuerpo ha roto con el pecado” 1 Pedro 4:1(Nueva Versión Internacional). ¡Cuánto amor tuvo Jesús por nosotros, no le importó sufrir y padecer en la cruz! Pues allí Él se llevó todos nuestros pecados, debilidades, enfermedades, dándonos libertad para ya no vivir más esclavos del pasado, del enemigo que nos avergonzaba y nos hacía sentir culpables. Ahora somos una nueva criatura en Jesús, y hemos aprendido que no debemos dejar de hacer lo bueno, sino ayudar a quien lo necesite, amar, acompañar a quienes están solos; y aunque quizás algunos se burlen, se rían, te critiquen, te ignoren, no quieran juntarse con vos porque ya no haces las mismas cosas de antes (mentir, robar, decir malas palabras, pelear, fumar, estar de novio, etc.), perdonas a tus enemigos, aceptas a los demás tal cual son y los amas como Dios lo hace contigo. Para hacer todo esto debes mantenerte firme, fiel a Dios, leyendo Su Palabra y por supuesto obedeciéndola siempre.

II. ¿Cómo puedo saber si estoy haciendo la voluntad de Dios?

  • Analizarme todos los días, preguntarme si lo que estoy haciendo le agrada a Dios, para no caer en los mismos errores.

Cuando te levantas a la mañana, ¿qué es lo primero que haces? Por supuesto, te vistes pero, luego, debes inmediatamente ir al baño, lavarte la cara, los dientes, peinarte; para todo esto necesitas un espejo para poder mirarte y ver cómo está tu rostro, tus dientes y tu pelo. Quizás, te ha pasado que has salido sin lavarte los dientes, la cara o sin peinarte, ¡¡¡Uyyyy, se te ve muy mal, súper despeinado, tu boca emana mal olor, tienes tus ojitos lleno de lagañas, etc.!!! Por supuesto, que das una muy mala impresión. De la misma manera todos los días debes mirarte en “el espejo de Dios” que es la Biblia; leerla y meditarla para que te guíe y te muestre si lo que estás haciendo le agrada al Señor, si es o no lo correcto, si estás yendo por el buen camino o te estás desviando escuchando otras voces que no es justamente ni la voz del Padre, del Hijo ni del Espíritu Santo. También debes orar, hablar con Dios para que te ayude a hacer siempre lo que Él dice y a no volver a tropezar con la misma piedra, es decir a equivocarte nuevamente por querer ‘hacer la tuya’ y caer en los mismos errores.

Conclusión: Verme todos los días cómo estoy, si cumplo o no con la voluntad de Dios.

Para orar: ¡Examíname, Dios!

Para hacer:

Niño: En una hoja en blanco, dibújate haciendo la voluntad de Dios: Por ejemplo: Al levantarte a la mañana lavándote la cara o los dientes, peinándote; haciendo tu devocional y orando, ayudando en las tareas de tu hogar; hablándoles a otros de Jesús; orando por los enfermos; etc.

Preadolescente: Lee atentamente, reflexiona, haz un resumen y escribe con tus propias palabras lo que significa para ti según 1 Pedro 4:1-1. Luego lo deberás compartir en la Célula y tus compañeros harán lo mismo.