Iglesia Visión de Futuro

Comentario células kids abril 2017

Lunes 3 de abril de 2017

 DIOS TE AMA

 Lectura Bíblica: Juan 3:16; Jeremías 31:3; Juan 10:10b.

Versículo para memorizar: “Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna”.
Juan 3:16 (Reina Valera Contemporánea)

 

Objetivos que el niño y el preadolescente:

  • Descubra: Dios tiene un propósito para su vida.
  • Crea: El amor de Dios es precioso y sin límites.
  • Ore: Que pueda comprender y conocer el verdadero amor de Dios.

 

Introducción: Así como hay leyes de tránsito, por ejemplo: no se puede pasar el semáforo en rojo, no se puede ir en contramano, etc. las cuales hacen que haya un orden, también hay leyes que hacen que nuestra relación con Dios sea mejor (Veamos la Primera Ley Espiritual).

1- ¿Por qué Dios te ama? (Juan 3:16).

A- Él nos creó a Su imagen y semejanza.

Algunos sinónimos de imagen y semejanza: Imagen: Perfil, apariencia, modelo. Semejanza: Igualdad, calco, parecido.

[Líder: puedes utilizar un espejo y dejar que los chicos se miren, y hacerles entender que Dios los creó así, deja que ellos expresen cómo se ven]. Dios se tomó Su tiempo para crearte, para hacer tu hermoso cuerpo mientras estabas en el vientre de tu mami, te tenía en Su mente hasta como te ibas a llamar. Él está pendiente desde antes que nacieras, de cómo serías y si ibas a ser varón o mujer, niña. Dios nos ha creado de manera perfecta, como nos creó a Su imagen y semejanza, somos un ser valioso ante los ojos de Él, todas nuestras partes (cuerpo) se relacionan, fuimos hechos para parecernos a Dios. Cuando se dice que el hombre es imagen de Dios, significa que tanto el hombre como Dios tienen algo en común, el amor.

B-Su amor no tiene límites.

¿Te imaginas cuál grande es el amor de Dios? El amor de Dios no tuvo, ni tiene límites. Puede ser que tú ames a alguien y hagas algo por esa persona, porque es muy amable y es buena o bueno contigo, pero qué bueno es saber lo que dice San Juan 3:16): “Porque de tal manera amo Dios al mundo, que ha dado a Su Hijo unigénito, para que todo aquel que en Él cree no se pierda, sino que tenga vida eterna”. Él nos ama incondicionalmente, aunque nosotros no lo amemos, ¡¡nos ama mucho pero muchoooooo!! Cuán grande es Él y cuánto nos ama, que envió a Su Hijo a morir en la Cruz por todos y cada una de las personas que han vivido, viven y vivirán en el mundo. “Hace ya mucho tiempo, el Señor se hizo presente y me dijo: -Yo te amo con amor eterno. Por eso te he prolongado mi misericordia” (Jeremías 31:14). Él nos ama con un amor tan grande que es eterno y nunca dejará de amarnos, es por eso que cada día es nueva Su misericordia y extensa, larga, prolongada y duradera. ¿Sabes cuántas personas hay en la Argentina, inclusive los bebés que han nacido? Muchísimos (44.207.868), se puede llevar escrito en una cartulina esta cifra. El amor de Dios no tiene límites, ama a millones y millones de personas y quiere que sean salvos todos los que viven en este mundo.

Este amor es visible y ante Él nadie se resiste. Cuando te acercas al Señor puedes hacerlo con confianza porque Sus brazos están llenos de Su dulce amor. Además podrás experimentar Su perdón, cuidado, abrazo, mimos, paz, libertad, gozo, misericordia y protección.

 

2- Tiene un plan especial para tu vida.

A-Una vida llena de felicidad.

¿Qué es una vida llena de felicidad para ustedes? [Deja que ellos se expresen]. A lo mejor piensas ‘tener mucho dinero y todo lo que quieres’, quizás ‘ser famoso’ o simplemente que ‘tus papás no peleen ni discutan’. ¿Pero sabes qué? Dios quiere llenar tu vida de alegría permanente, quiere cambiar todo problema, enfermedad, escases, pelea, violencia en bendiciones, que vivas en prosperidad y abundancia. “Yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia” (Juan 10:10b).

 B-Un propósito.

Dios tiene un gran propósito para tu vida; lo más importante es entender que el propósito de Dios para cada uno de nosotros, es que seamos salvos, que seamos Sus hijos, Sus amigos y que nunca nos apartemos de Él, para poder llevar Su Palabra a todos los que no le conocen. Si quieres que se cumpla el propósito en tu vida, entonces, cuida tu salvación. ¿Cómo cuidar tu salvación? Pues viviendo en obediencia (¡no pecar!) cumpliendo las leyes de Dios. “Dios cumplirá Su propósito en ti porque te ama”.

 

Conclusión: Dios es amor, y nunca deja de amarte y tiene mucho más para darte.

 

Para orar: Jesús, gracias por haber dado tanto amor en esa cruz, y porque vas a cumplir Tu propósito en mí.

 

Para hacer:

Niño: Imagen 1. Hermosea la tarjeta utilizando, papeles de colores, brillantina, brillitos, goma eva, etc.

[Querido líder: motiva a los niños a realizar también otra tarjetita para entregársela a quien no conoce de Dios].

 

Preadolescente: Leer Juan 3:16 “Porque de tal………….amó Dios al………….que ha dado a Su……………., para que…………..aquel que en Él cree………………., sino que tenga…………………”.

 

Lunes 10 de Abril:

EL PECADO NOS SEPARA DE DIOS

Lectura Bíblica: Romanos 3:23ª, Génesis 3:6, Romanos 5:12; 3:12.

Versículo para memorizar: “Todos hemos pecados, y por eso estamos lejos de Dios”.
Romanos 3:23
(Traducción en Lenguaje Actual)

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: El pecado lo aleja de Dios y lo avergüenza.
  • Crea: Que a través de la muerte de Jesucristo, sus pecados son perdonados.
  • Ore: Señor, que Tu sangre me limpie de toda desobediencia y se lleve todo pecado de mí vida.

Introducción: Hoy veremos la Segunda Ley Espiritual, que nos hará entender por qué mucha gente no puede vivir en paz y en felicidad.

1- Todos somos pecadores.

A- El pecado entró con la desobediencia de Adán.

[Llevar una imagen de Adán y Eva y una planta con frutos. Explicar: Cuando Adán pecó, comiendo el fruto prohibido, el lazo que unía al hombre con Dios se rompió (QUE DOS NIÑOS SE ATEN LA MANO Y CUANDO SE PELEEN ESE HILO SE ROMPA) para simbolizar la unión con Dios y el hombre hasta el pecado. “Todos hemos pecados, y por eso estamos lejos de Dios” Romanos 3:23].     

B-La desobediencia pasó a todos los hombres.

[Llevar una cadena explicando que el pecado proviene desde nuestro padre Adán, en cada eslabón de la cadena se puede tomar la familia de alguno de los niños o del maestro poniendo nombres de abuelos, padres y hermanos hasta el último que sea su nombre. Para que pueda quedar plasmado que el pecado viene desde el primer padre].

 

C-Elegimos nuestro propio camino.

Adán eligió desobedecer a Dios, pecar y nosotros elegimos qué camino tomar, Dios nos da la libertad para hacer lo que más nos guste, pero no todo lo que hacemos nos hace bien. [LLEVAR UNA IMAGEN DE VARIOS CAMINOS]. Cada camino tiene una entrada y una salida al final, muchos dan felicidad, alegría, libertad por un tiempo, al comienzo, pero al final termina con llanto y tristeza, te lleva a la soledad o a la muerte; en cambio, hay un solo camino que por ahí no es muy fácil, hay piedras, situaciones por resolver, no todo es alegría, aparentemente no parece tan divertido, pero su final es la vida eterna. [Explicar las cosas que nos ofrece el mundo y las decisiones que nosotros debemos tomar en Dios].

 

D-Perdimos la comunión con Dios.

Como un teléfono sin línea, así es nuestra vida con Dios cuando nos separamos de Él, nos desconectamos, entonces damos lugar al pecado que  nos aleja, nos hace tomar decisiones malas y empezamos a andar por caminos incorrectos, amigos que no son de bendición para nuestras vidas, vamos a lugares que al Señor no le agrada, conversaciones fuera de lugar y de tono, chistes groseros, malas palabras, deseos de venganza, quizás ganas de fumar, tomar, probar droga, robar, maldecir, golpear y así sucesivamente, porque el pecado hace que pensemos que Dios no nos quiere y ese miedo o vergüenza corta nuestra comunión con Dios.

2- Consecuencias de la desobediencia.

 

A-Muerte Física (tu cuerpo).

Tu cuerpo empieza a desgastarse, se siente cansado y sin vida, comienzan a entrar las enfermedades, no tienes fuerzas, empiezas a envejecer [imágenes de personas, chicos en situaciones de enfermedad]. Porque cuando pecamos, allí comienza todos, como en el caso de Adán y Eva.

 

B-Muerte Espiritual (tu interior).

[Llevar una vela para demostrar la llama de nuestro corazón]. Sin Dios en nuestra vida somos como una vela apagada, un vaso sin agua, un río seco o un árbol que se muere en el desierto. Estamos como el río y el árbol, secos, muertos espiritualmente, como se dice muchas veces, muertos en vida, sin ganas de vivir, más bien deseos de morir, porque nos ha faltado el soplo del Espíritu de Dios, no sentimos esa “vida y vida en abundancia” que nos lo da el Señor.

 

C-Muerte Eterna (para siempre).

A la muerte eterna se llega por haber tomado el camino incorrecto, un camino sin Dios no nos lleva al reino de los cielos. Es por ello que debemos tener un encuentro personal con Jesús, tener esa revelación de la Cruz, nacer de nuevo, tener el ADN de Jesús.

 

Recuerda: Que sin Dios no podemos vivir y que Su muerte en la Cruz nos dio la libertad del pecado y hoy somos limpios, podemos volver a Su casa sin temor ni vergüenza.

 

Conclusión: Para volver a estar junto a Dios, debemos pedirle perdón por nuestros pecados.

Para orar: Señor, te pido perdón por ser desobediente y por haberme alejado de Vos.

Para hacer:

Niño: Dibuja en tu cuaderno o en una hoja cuando Adán y Eva comieron del fruto prohibido y entró el pecado en su vida por desobedecer a Dios. Luego dibuja a Jesús y como a través de Su sangre limpia tu corazón de todo pecado.

Preadolescente: Escribir en una hoja cuáles son los pecados que cometiste, escribir el versículo Juan 3:16, y orar.

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Lunes 17 de abril de 2017

 

JESUCRISTO LA ÚNICA PROVISIÓN DE DIOS

Lectura Bíblica: San Juan 5:24, 14:6; Romanos 5:8, 6:8; 1 Corintios 15:3-4, 2 Corintios 4:14.

Versículo para memorizar: “Pero Dios nos demostró Su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros aún éramos pecadores”. Romanos 5:8  (Traducción en Lenguaje actual)

 

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Jesús murió pero también resucitó.
  • Crea: Solo Jesús podía pagar el precio por sus pecados.
  • Ore: No desviarse del camino.

Introducción: La tercera Ley Espiritual, nos enseña a encontrar la única solución para volver a ser amigos de Dios.

Materiales: Dos bowl, una moneda en lo posible nueva, que brille y una vieja, sal, agua, vinagre, toallitas de papel, cuchara.

Preparación: En un bowl coloca aproximadamente 1 cm. de vinagre y añade dos cucharaditas de sal, mezcla. Coloca algo de agua en el otro bowl. Debes tener la moneda de cobre nueva y una vieja y manchada. Coloca los bowls, las monedas, la cuchara y las toallas de papel en una bandeja. Asegúrate de tener la mezcla correcta de vinagre y sal, pruébala colocando una moneda manchada o vieja en la solución. Mueve la moneda dentro de la solución con la cuchara. Debería volverse brillante en un corto tiempo. Si no te agrada el resultado añade más sal a la mezcla. Usa la cuchara para mover la moneda dentro de la mezcla y para sacar la moneda una vez lista y colocarla en el bowl con agua para enjuagarla.

Demostración: Toma la moneda vieja o manchada y una nueva, y pregunta: ¿Qué son éstas? ¿Cuál es la diferencia entre estas monedas?  Una de las monedas está manchada y oscura, la otra moneda es brillante y nueva. (Levanta la moneda manchada y vieja) Esta moneda representa a una persona que no le pidió perdón a Dios por sus pecados. (Levanta la moneda nueva y brillante). Esta representa a la persona que cree en Jesús y ha recibido el perdón de Dios por sus pecados. ¿La moneda lustrada y limpia vale más que la moneda manchada? (Respuestas: No, ambas valen lo mismo). Claro, esas monedas tienen el mismo valor, las dos valen 0,50 centavos, (lo o que sea que la moneda valga). Esto me recuerda que Dios ama y valora a las personas de la misma manera. Su amor no cambia porque nosotros seamos pecadores. La  Biblia dice en Romanos 5:8“Pero Dios nos demostró Su gran amor al enviar a Jesucristo a morir por nosotros, a pesar de que nosotros aún éramos pecadores”. Aun cuando hay pecado en nuestras vidas, Dios nos ama y quiere ofrecernos perdón y darnos una nueva vida. (Levanta en tu mano la moneda manchada). ¿Piensan ustedes que es posible hacer que esta moneda vieja quede como nueva? Yo voy a poner esta moneda en el primer bowl (la mezcla de vinagre y sal), este bowl representa el perdón de Dios. Aprendimos hoy que Jesús pagó el precio por nuestros pecados, el cual es la muerte, al ofrecer Su vida como un sacrificio por nuestros pecados. Luego coloca la moneda en la mezcla moviéndola con la cuchara, saca la moneda con la cuchara y enjuágala en el bowl con agua, y sécala con la toalla de papel. ¿Qué le sucedió a la moneda? (Respuestas: se volvió brillante, ya no tiene manchas). Esta moneda ha sido limpiada, está como nueva. Lo mismo ocurre con nuestras vidas. Cuando le pedimos perdón a Dios por nuestros pecados, Él lo hace. No solo nuestros pecados son perdonados, nosotros también somos hechos nuevos, esto es como si nunca hubiéramos pecado. Muestra la moneda recién limpia y la que era nueva.

I- Jesús murió en mi lugar.

A. Jesús pagó nuestra deuda en la Cruz.

B. Su sangre nos limpia del pecado.

Todos hemos hecho cosas feas, malas, hemos pecado y por allí seguimos haciendo lo que a Dios no le agrada… No interesa qué tan grande o pequeño sea el pecado, esto nos separa de Dios y por supuesto que todo pecado nos lleva a la muerte. Pero como hemos aprendido hoy, es tan grande el amor de Dios, que Él envió a Su único Hijo para salvarnos. ¿Sabías que Jesús nunca pecó? Pero Él murió en la Cruz por nosotros, tomó tu lugar y pagó toda tu deuda, para que tuviéramos vida eterna y así poder estar con Él en el cielo. Recuerda Su sangre te limpia de todo pecado, arrepiéntete y recibe a Jesús en tu corazón como Señor y Salvador. “Por la muerte de Jesús en la cruz, Dios perdonó nuestros pecados y nos libró de toda culpa…” (Efesios 1:7).

II. ¡Él resucitó! (volvió a vivir).

A. Él le ganó a la muerte.

B. La fe nos hace vivir con Jesús.

Como todos sabemos, ¡¡Jesús murió en lugar de nosotros, que éramos pecadores, fue sepultado y después de tres días, Dios lo resucitó!! Jesús, resucitó, le ganó a la muerte, volvió a vivir. Y como Dios resucitó al Señor Jesús, lo mismo hará con cada uno de nosotros y nos llevará con Él a Su presencia. ¡Qué buena noticia, disfrutaremos y estaremos con Jesús para siempre en el Reino de los Cielos! ¿Ustedes lo creen? Por medio de tu fe en Dios, Él lo hará.

III. Él es el único camino.

A. Solo Jesús nos salva

B. Diciéndole mis pecados a Él.

C. Y creyendo que Jesús es el Hijo de Dios.

En un tiempo cuando una persona iba de viaje no podía salir sin llevar un mapa, porque este lo guiaba al lugar donde quería llegar. Hoy en cambio, en el auto se lleva un GPS. Cuando se está listo para ir algún lugar, se debe poner la dirección adonde se quiere ir y el GPS se conecta a un satélite sobre la Tierra y computa el camino o dirección al cual se quiere llegar. Luego aparece un mapa en la pantalla del GPS y una voz que te indica por dónde se debe ir. ¿Qué sucede sino le hacemos caso? El GPS dice: “Recalculando” e inmediatamente computa una nueva ruta para llevarnos así al camino correcto hacia la dirección donde se desea ir. Lo mismo ocurre cuando tratamos de seguir a Jesús, estaría muy bueno tener un GPS que nos dirija a la dirección correcta. Así nos mantendríamos en el camino correcto sin tener que perdernos, ni tomaríamos decisiones equivocada. Pero… ¿sabes algo? Nosotros tenemos un “GPS perfecto”, que nunca pierde la señal y es La Palabra de Dios que siempre nos indicará y nos mantendrá en el camino en que debemos andar. Jesús dijo: “Yo Soy el Camino, la Verdad y la Vida, nadie puede ir al Padre sino es por medio de Mí” (San Juan 14:6). Este es el único camino que nos lleva a la vida, todos los demás nos conducen a la muerte. Pues es sólo Jesús quien puede salvarnos, no hay otro que haya muerto y resucitado a los tres días. Por eso deja todo tu pasado, errores, fallas, pecados a Sus pies porque Él es el Hijo de Dios, que te ama incondicionalmente queriendo siempre lo mejor para tu vida y toda tu familia.

Conclusión: Solo en Jesús puedo tener la salvación.

Para orar: Jesús gracias por darme el mejor regalo del mundo, que es la vida y el estar con Vos todos los días.

Para hacer:

Niño: Querido líder, en una hoja en blanco dibuja una cruz, o puedes llevar una imagen de una cruz y entregarle a cada niño, adentro de ella dibujará algunos de sus pecados y los que saben los escribirán. Esto significa que Jesús en la cruz se llevó cada uno de sus pecados.

Preadolescente: Responde: 1- ¿Qué te separa de Dios? 2- ¿Cuáles son las consecuencias del pecado?  ¿Tres muertes? 3- ¿Qué dice San Juan 3:16? 4- ¿Quién fue el primer hombre desobediente?

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Lunes 24 de abril

 RECIBIENDO A CRISTO COMO SEÑOR Y SALVADOR

Lectura bíblica: San Mateo 24:13; San Juan 1:12; Romanos 10:9-10; Efesios 2:8; Apocalipsis 3:20.

Versículo para memorizar: “Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se las regaló”.  Efesios 2:8  (Traducción en Lenguaje Actual)

Objetivos que el niño y preadolescente:

  • Descubra: Dios tiene un plan de salvación para su vida.
  • Crea: Jesús es Su único Salvador y Señor de su vida.
  • Ore: Dejar su vieja naturaleza de una vez para siempre.

Introducción: La cuarta Ley Espiritual nos enseña el amor y el plan de Dios para nuestras vidas.

I. Jesús, Salvador de los hombres.

A. ¿Qué debo hacer para ser salvo?

B. Confesar con la boca mis pecados, a través de la oración.

C. Creer que es el Hijo de Dios.

La Palabra de Dios nos dice en Romanos 10:9-10:“Si confesamos y reconocemos con nuestra boca que Jesús es el Señor y creemos de corazón que Dios lo resucitó, nos libraremos del castigo que merecemos. Y si creemos de todo corazón, seremos aceptados por Dios y si confesamos con nuestra boca que Jesús es el Señor de nuestras vidas, seremos salvo”. Es decir, la salvación es personal, cada uno debe confesar y reconocer que ha pecado, que hizo muchas, pero muchas cosas mal, arrepentirse sinceramente de todo aquello que nos separaba de Dios. Confesando con nuestra boca que Jesús -a través de Su preciosa sangre derramada en la Cruz- nos ha limpiado de todo pecado y que ahora es nuestro Señor y Salvador porque lo hemos dejado entrar en nuestro corazón, creyendo que es el Hijo de Dios y que ha resucitado para hacernos libres de una vez y para siempre. RECUERDA: “Ustedes han sido salvados porque aceptaron el amor de Dios. Ninguno de ustedes se ganó la salvación, sino que Dios se las regaló” (Efesios 2:8).

II. Nueva vida.

Dejar atrás el pecado y el hombre viejo.

¿Sabías que Jesús llama, golpea la puerta de nuestro corazón todos los días? ¿Y Él quiere habitar en esa casa (corazón)? ¿Tú ya te decidiste a abrirle la puerta y dejarlo entrar en cada habitación de tu corazón? Si ya vive contigo, tienes un nuevo corazón, una nueva vida. Ya no más odio, amargura, ira, peleas, celos, envidia, falta de perdón, berrinches, etc., pues todo esto y más estaba acumulado en tu corazón, guardado, tapado, quizás. Es lo mismo que pasa en cada una de nuestras casas cuando no se limpia o quizás te pase a vos en tu dormitorio, ¿está limpio o sucio? Acumulas basura por varios días, y cuando mamá te descubre lo limpias de una vez y te das cuenta recién allí ¡¡¡Ufff, cuánta suciedad y basura acumulada!!! Así también estaba tu corazón, llenísimo de basura, que ya la barrió Jesús y no debes nunca más dejar entrar ni un poquitito de tierra, pues has dejado todo pecado y todo aquello que cada vez te alejaba más y más de Jesús, todo lo malo ha sido borrado por Su sangre y de ahora en más eres una nueva personita.

Conclusión: Cuando acepto a Jesús en el corazón mi actitud cambia, y la vieja naturaleza desaparece de mi vida.

Para orar: Jesús, yo hoy reconozco que sos el Hijo de Dios, y que viniste a morir por mis pecados, y resucitaste para darme la vida eterna. Te pido perdón por mis pecados, no quiero desobedecer más y te acepto en mi corazón para que cambies mi vida. Te doy gracias, amén.

Para hacer:

Niño: Imagen 4

Preadolescente: Completa: “Ustedes han sido………. porque aceptaron el ………  …… ……….. Ninguno de ustedes se………… la salvación, sino que Dios se la ………..”  (Efesios 2:8).